Pastor D'Amico: «Se avecina un nuevo orden mundial»

Pastor D'Amico: «Se avecina un nuevo orden mundial»

Desde la sede de los templos visitan barrios y acercan mercadería a muchos hogares cuyos mayores están sin trabajo. Integrantes de las iglesias y gente del Banco de Alimentos colaboran en el cumplimiento de la labor. También se ha brindado ayuda en temas de mampostería de alguna vivienda, arreglo de techos, colocación de aberturas y hasta construyeron alguna casa. "Las necesidades más frecuentes tienen que ver con un vacío existencial", señaló el pastor Claudio D'Amico.

Integrantes del denominado Consejo Pastoral Balcarce, liderados por su titular Armando Carrasco, mantuvieron un acercamiento con el Municipio, representado en la figura del secretario de Gobierno, Ricardo Stoppani, a quien hicieron saber acerca de la labor que vienen cumplimentado en el marco de la situación que ha generado el Coronavirus, en cuyo marco ofrecen ayuda a diversos grupos familiares que se encuentran en vulnerabilidad social, tanto en lo que tiene que ver con lo emocional como otras cuestiones de índole privada. Recibieron el apoyo gubernamental para la loable tarea que están llevando adelante y, posteriormente, fueron interiorizados por dicho funcionario respecto de la manera en que está trabajando la gestión encabezada por el intendente Esteban Reino, ante lo cual mostraron su adhesión a las determinaciones y medidas que se han tomado con el objeto de preservar la salud de los habitantes de la ciudad ante la citada pandemia.

El Diario, con la finalidad de conocer más de cerca cómo es el trabajo de la Pastoral Evangélica, entabló diálogo con Claudio D'Amico, uno de los miembros referentes, quien hizo mención desde su mirada de Pastor acerca de lo que engloba el accionar, qué alcances tiene y lo que vislumbra acerca de lo que está ocurriendo a nivel mundial.

- ¿Cómo viene trabajando la Pastoral Evangélica en esta cuarentena?

- La Pastoral Evangélica en esta cuarentena viene trabajando más que nunca, entendiendo la realidad que se vive en cuanto a la pandemia actual y la necesidad de asistir, no sólo a sus fieles sino también a los que por alguna razón de crisis acuden a nosotros, o que en otros casos vamos a ellos, habida cuenta del contexto en el que nos toca vivir. La gente tiene mucha incertidumbre respecto del futuro, por la situación económica, pero también expresa una necesidad espiritual acerca de Dios como nunca antes. Hay una gran apertura al Evangelio de Jesús y es por intermedio de ello que pueden encontrar respuestas a través de la fe, enfrentando los temores al conocido virus, la enfermedad, la muerte y a ese futuro incierto que parece dar señales no muy positivas para el mundo. A esto se suma la falta de paz y propósito de la vida. Esta tarea y asistencia se lleva a cabo a través de las redes sociales como Facebook e Instagram, medios como Zoom y WhatsApp. Además, desde la sede de los templos estamos repartiendo y visitando barrios, con mercadería a cientos de hogares que se quedaron sin trabajo, en condiciones de escasez de elementos básicos para comer.

- ¿A qué personas brindan asistencia?

- Se le brinda asistencia a toda persona que la necesite, de acuerdo a las posibilidades. Nuestra Iglesia particularmente, ha ayudado a hacer mampostería en alguna vivienda, como arreglo de techos, colocación y donación de aberturas y hasta construir alguna para personas en condiciones de indigencia. Ayuda con ropa, alimentos o alguna otra cosa que esté a nuestro alcance. El Evangelio, que es buena noticia se manifiesta con acciones en este sentido.

- ¿La gente se acerca a ustedes o van ustedes a ellos? ¿O se dan ambas situaciones?

- La gente se acerca sola, a veces invitada por otros que han experimentado un cambio, un milagro de parte de Dios. También es exponencial, cuando un integrante de la familia experimenta el amor de Dios y los otros miembros pueden ver el cambio efectuado. Ellos también sienten la curiosidad por saber de qué se trata la Fe, quieren conocer al Dios que hace esos cambios tan favorables y consecuentemente vienen a presenciar nuestras reuniones.

- ¿Qué tipo de necesidades observan ustedes en el trato con la gente?

- Las necesidades más frecuentes tienen que ver con un vacío existencial. Esto se percibe en distintas edades, condición social e intelectual. Muchos jóvenes tienen carencia de paternidad, ya que la orfandad es una de las características más visibles en esta generación. La contención, el amor y el seguimiento que se les proporciona, es de gran ayuda para ellos. Es en ese contexto que pueden ver el amor paternal de Dios, a través de personas que los asisten, bajo la dirección Pastoral. Para ello contamos con un gran liderazgo de hombres y mujeres, matrimonios que asumen un rol importante y protagónico en la tarea de contención y abordaje de las distintas problemáticas existentes.

- ¿Tienen algún tipo de ayuda?

- La ayuda que tenemos para el suministro de alimentos, en parte la recibimos desde el Banco de Alimentos de nuestra localidad, pero la mayor parte la dan nuestros miembros de la Iglesia; personas que recibieron bendición de Dios en todas las áreas y ahora quieren hacer lo mismo que otros hicieron con ellos, porque aprendieron del Maestro que "mejor es dar que recibir". Todo lo hacen de manera voluntaria y en gratitud por lo que Dios ha hecho en sus vidas.

- ¿Qué hablaron con el secretario de Gobierno en la reunión en el Municipio?

- Respecto a la reunión con el secretario de Gobierno, nuestra Pastoral que está presidida por Armando Carrasco, el vicepresidente José Espinosa, junto a otros Pastores nos presentamos para ponernos a disposición del Gobierno y conocer cuál era la necesidad actual que ellos particularmente tenían, en torno a la situación en nuestra ciudad por la pandemia que aqueja a todos. Le hicimos conocer nuestra voluntad de estar orando y clamando a Dios, por nuestra bendita ciudad, como también estar al tanto por su parte de cuáles eran las directivas y medidas a seguir en un futuro inmediato, dada la necesidad que la gente tiene de congregarse. Aunque de todas maneras las reuniones siguen funcionando de manera virtual.

- Qué opinión tiene sobre esta pandemia y ¿cómo ve la salida a esta situación?

- Mi opinión acerca de esta pandemia es que nos muestra un tinte apocalíptico, aunque algunos no lo quieran reconocer. Jamás vimos algo igual, dónde toda la humanidad tenga que movilizarse con barbijos y tantos cuidados por el contagio y muertes de miles de personas. Sin ánimo de generar pánico ni nada por el estilo, tenemos que reconocer que estas situaciones nunca vividas son señales anticipadas por Jesús en sus tres Evangelios sinópticos, Mateo 24, San Lucas 21 y Marcos 13, a las que categorizó como "señales del Fin". En cuanto al Covid 19, nos enseña cuán frágiles y vulnerables somos los seres humanos y de la necesidad de velar por una vida más segura y eterna, que sólo Dios, por medio de su hijo Jesucristo, puede proporcionar a todo el género humano, tan sólo por medio de la Fe, amando a Dios y al prójimo. También pudimos ver cómo este microorganismo 900 veces más pequeño que un cabello, puso en jaque a todos, quebrando el ego de los países más desarrollados del mundo, con tanto armamento bélico y tecnología de punta, generando pánico, inseguridad social, económica, enfermedad y muertes, dónde no hubo murallas, ni ejércitos que lo pudieran contener. Creo que esta pandemia, marcará un antes y un después. Un nuevo paradigma y patrones de comportamiento a nivel económico, político y social. Se avecina un nuevo orden mundial que también está profetizado, hace más de 2.000 años. Este tiempo pandémico también aportó nuevos valores a seguir, cosas que cambiar, prioridades a tener en cuenta como valorar la vida, valorar lo que tenemos, la familia, aprender a comunicarnos correctamente y que el dinero no lo es todo, comparado con el valor de la vida. Es mi anhelo que, de todo esto, hayamos aprendido las mejores lecciones, priorizando lo verdaderamente importante y saludable para nuestras familias y comunidades. También dejará consecuencias en la sociedad, que afectará las economías del mundo, especialmente de los países subdesarrollados. Sin embargo, puedo ver una nueva apertura a la fe y a los valores espirituales en la búsqueda del Dios vivo, como única salida para hacer frente no sólo a la crisis económica sino a la crisis de temor, angustia e incertidumbre que ya existía, pero que se agudizó en esta situación actual.