Este miércoles, locro solidario en avenida Cereijo y calle 2
Este miércoles 9, en ocasión del feriado por el “Día de la Independencia”, se realizará un locro solidario, a total beneficio de los niños wichí con desnutrición, que viven en las comunidades aborígenes del chaco salteño, acción impulsada por Marcela Molina, vecina que desde hace muchos años brinda su aporte en estos lugares tan necesitados.
La porción será abundante, equivalente a dos platos amplios, teniendo un costo de cinco mil pesos. Los interesados deberán acercarse con un recipiente, pero también podrán efectuar reservas previamente contactando al teléfono 671804.
Se podrá retirar el mismo miércoles, en el sector de avenida Cereijo (31) esquina 2, desde la hora 12.30 y hasta las 14.30, indicándose que habrá un cartel señalador en el lugar.
PRÓXIMO VIAJE
Marcela Molina, junto a su esposo Abel, hace aproximadamente quince temporadas dedican parte de su tiempo a brindar ayuda a estas poblaciones que tantas necesidades padecen.
“Nuestro próximo viaje será durante la segunda quincena de agosto. Llevaremos alimentos, pañales de bebé y de adultos, leches especiales y leches comunes, también alguna cositas escolares como cuadernos, lápices de colores, témperas, plasticola y demás”, señaló.
Como en cada ocasión que se trasladan hacia este destino, además de lo señalado aportan medicamentos varios, alimentos diversos y demás elementos, todo producto de las donaciones de la comunidad balcarceña, que siempre brinda su contribución.
DURA SITUACIÓN
Tratando de realizar al menos un par de viajes cada año y efectuando el envío mensual de encomiendas conteniendo mayormente alimentos y medicación, buscan aliviar aunque sea un poco la dura situación que se vive en estos lugares.
En ese marco, proponen a lo largo del año actividades de colaboración en determinadas fechas, por caso alguna festividad patria, también en época de Pascuas, siempre con la misión de reunir la mayor cantidad de productos posibles para que lleguen a las comunidades aborígenes salteñas.
Y cuando allí ven al matrimonio balcarceño llegar con todas las donaciones recogidas, son los niños los que primero corren a su encuentro. “Ellos todo el tiempo están pendientes de los alimentos y de la medicación que les llevamos. Nos comentan que allá no hay nada. Uno trata de ayudar, con los viajes que hacemos más las encomiendas que mandamos una vez al mes. Eso sirve bastante y ellos se muestran felices”, relató ante El Diario tiempo atrás Marcela, graficando la dura situación, en la cual merced al aporte balcarceño, de alguna manera se trata de paliar.