Desde Europa, balcarceños cuentan cómo viven la pandemia del coronavirus

Desde Europa, balcarceños cuentan cómo viven la pandemia del coronavirus

A finales del año pasado se notificaron los primeros casos del coronavirus en la ciudad china de Wuhan y, desde allí hasta la fecha, el crecimiento en cuanto a infectados ha sido mayúsculo en gran parte del mundo, con una tasa de mortalidad diferente en algunos países respecto de otros, por lo cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la situación de pandemia.

Europa es uno de los continentes más afectados, con Italia y España a la cabeza en lo que refiere a cantidad de personas que presentan síntomas, quienes padecen este virus y finalmente la gran cifra de fallecidos a causa del mismo. Los profesionales sanitarios instaron a seguir las medidas preventivas, se ha decretado el estado de alarma en varias naciones y las autoridades insisten en la necesidad de permanecer en casa para contener la transmisión.

En ese contexto y haciendo mención a balcarceños que viven fuera de Argentina, varios de ellos lo hacen en territorio europeo, donde se desarrollan laboralmente. Unos llevan casi un par de décadas de radicados allí, otros están habitando solamente desde hace algunos meses en su nuevo destino, también hay quienes viajan y permanecen algún tiempo allá y otro por acá. Pero existe hoy para ellos un denominador común, ya que se encuentran aislados en sus respectivas casas respetando el protocolo que indica no salir de los hogares para evitar contagios, esperando que todo pase.

El Diario se comunicó con algunos de ellos, quienes manifestaron sus sensaciones sobre este drama de alcance mundial, al que se enfrenta todo el planeta y sobre el cual se aguarda por una rápida vacuna y, en menor medida, en que la situación se estanque como para que la vida vuelva a la normalidad en breve.

LUCIANO CRESPI (Lyss, Suiza)

«Los hospitales trabajan a fondo y la gente está en sus casas»

Luciano Crespi, expiloto de automovilismo, desde hace años representa y entrena a jóvenes que sueñan con llegar a la Fórmula 1, merced a sus contactos y buenas referencias en Europa ayudó a varios compatriotas. Hoy acompaña al chaqueño Giorgio Carrara (19 años), quien trabaja para correr en la Fórmula 3, una de las categorías teloneras de la máxima.

El hijo del reconocido Tulio Crespi está asociado al equipo suizo Jenzer Motorsport y ahora está viviendo en Suiza. «Lo que es España e Italia está explotado, Suiza está difícil también, aparte está muy cerquita de Italia y hay mucho contagio ahí. Los hospitales trabajando a fondo y la gente está toda adentro de sus casas, todos encerrados, haciendo la cuarentena. En la parte de la suiza alemana, las cuestiones básicas y de emergencia siguen trabajando normalmente pero el resto está todo parado», señaló.

Hizo un párrafo aparte para lo que sucede en la península itálica, el país que inclusive llegó a contar con mayor número de muertos que en China, país originario de este brote. Sobre ello, dijo que «en Italia es un despelote, se desborda todo más fácil, está todo pegado, se traslada todo muy simplemente y no lo pueden parar. Creo que en Argentina si bloquean, pueden lograr que el problema se quede donde esté y ahí tratar de controlarlo, que no se desparrame tanto».

Al momento de la charla se encontraba en el taller donde tiene su centro de acción el equipo para el que trabaja, aunque realizando tareas menores porque, según hizo saber, no están desarrollando sus tareas de manera habitual. «Estamos haciendo trabajos muy simples porque todo lo que tenía que hacerse ya se hizo. Nosotros vivimos en un pueblito, hay un par de casitas y ahí es como que la restricción de cuarentena pasa un poco desapercibida, es como vivir en el campo y entonces podés salir un poco. Y el taller está en un parque industrial que en cinco minutos en bicicleta llegás, pero está cerrado y el taller está ahí, entonces podemos entrar y hacer algunas cosas. Somos cinco personas que vivimos prácticamente en el mismo edificio y vamos del taller a casa y de casa al taller, nada más que eso. Tenemos un control bastante amplio entre nosotros, mantenemos la distancia en el trabajo, con las medidas de seguridad y el lavado de manos permanentemente. Pero es una pequeña sección, después el resto está todo adentro y en las ciudades no anda un alma. Pero es lo que toca hacer», contó.

A la distancia, desde la nación helvética pero con conocimiento actualizado de lo que sucede en su país y en su ciudad debido a la constante comunicación con la familia que aquí vive, se mostró de acuerdo con las decisiones que se vienen tomando desde las órbitas gubernamentales para ayudar a combatir la situación y lanzó un esperanzador mensaje.

En ese sentido, Luciano Crespi opinó que «Argentina lo bueno que hizo fue tomar prematuramente esta medida y si tienen suerte la van a poder controlar. Y si en Balcarce logran mantenerlo bloqueado, que no entre gente ni haya circulación, que en las estaciones de servicio de las afueras no haya mucha circulación de gente y que más que nada se cuiden todos los accesos al pueblo… Que la gente que trabaja en las estaciones de suecia pueda tener todas las medidas de seguridad como corresponde, porque hay mucho contagio en esos puntos frágiles, en los accesos a las ciudades. Porque si viene a la estación de servicio una persona de Mar del Plata o de donde fuese, contagia a alguien que trabaja ahí, después esa persona va para Balcarce, ahí la cosa entra. Bloqueando el pueblo lo más que se puede creo que Balcarce llegará a tener una luz para que salgan las cosas bien».

ESTEBAN REY (Mallorca, España)

«Hace dos semanas suspendieron las clases»

Esteban Rey llegó a Mallorca a principios de la década del 2000. Primero estuvo en Manacor (ciudad de nacimiento del tenista Rafael Nadal) y con el correr del tiempo se asentó en Cala Millor, donde reside en la actualidad junto a su mujer e hijos.

«Ahí vamos en esta cuarentena, da miedo este virus. Yo paré de trabajar hace unos días, porque acá se puede trabajar pero yo no quiero. Mi familia hace la cuarentena y si yo ando dando vueltas puedo traer el virus, así que en casa, tranquilos», destacó.

Recién puso freno a su actividad porque, pese a las medidas del gobierno que son similares a las de otras naciones del mundo, existen rubros que siguen con su accionar. Sobre este particular, dijo que «acá hay cuarentena obligatoria, lo que pasa es que en la construcción la mayoría no para».

También fue consultado acerca del período escolar: «Hace dos semanas suspendieron las clases, fue lo primero. Y ahora dijeron dos semanas más».

Finalmente puso de manifiesto que en la isla mallorquina todo es más tranquilo que en la parte continental española, por lo cual existe un poco más de tranquilidad. «Sí, un poco, pero ya van casi 500 casos», añadió.

FEDERICO TAU (Madrid, España)

«La mayor cantidad de afectados son adultos mayores»

Federico Tau es Licenciado en Relaciones Internacionales y está radicado desde agosto de 2019 en Madrid, con el fin de realizar un Master en Cooperación Internacional en la Universidad Comillas Pontificia.

«Acá la situación es compleja y con un importante número de víctimas, lamentablemente. La ciudad está paralizada por la pandemia y hay un estado de alarma decretado por dos semanas más. La gente en sus casas por la alarma decretada por el Gobierno español. Sólo podemos salir para ir al supermercado y/o farmacia por causas justificadas. Caso contrario, te multan», manifestó.

Mientras tanto y de cara al futuro, mostró su optimismo en que todo transcurrirá y se retornará a la cotidianeidad. En ese aspecto citó que «estamos confiados de que esto irá a pasar, teniendo en cuenta que en los lugares donde se generó el coronavirus los informes, indican que reportan menos casos después de haber estado dos meses encerrados en sus casas».

Pero por otro lado y al no tener una certeza de la extensión en el tiempo de esta pandemia, puso de manifiesto su preocupación: «No sabemos muy bien cuánto tiempo perdurará esta situación en España. Entendemos que 15 días no es suficiente y creemos que se prolongará. Hay incertidumbre. La mayor cantidad de afectado son adultos mayores».

Todo ello hace que llevar el diario vivir sea difícil, como ocurre en la mayoría de los hogares de los países que han adoptado la cuarentena para enfrentar al COVID-19. En su caso particular pareciera tenerlo muy bien asimilado, pese a las modificaciones que van surgiendo. «Estamos recluidos y te cambia el día a día. Confiamos en que esto pronto pasará y muchas cosas nuevas se aprenderán. Cada uno debe contribuir en esto. ¿Cómo? Estando en casa, aislándose y haciendo una buena cuarentena, que parece ser una de las formas para enfrentar esta enfermedad», finalizó.

JUAN JOSE PINILLA (Mallorca, España)

«Médicos, enfermeros y ambulancieros se están jugando la vida»

Juan José Pinilla vive en la localidad de Cala Bona, en Palma de Mallorca, España, desde hace 18 años.

A modo de introducción, en su testimonio ofrecido desde las islas baleares comentó que «hemos tomado conciencia de esta pandemia. Están suspendidos todos los vuelos y las llegadas y salidas de embarcaciones. Y aquel que no cumple con la normativa vigente de quedarse en su casa, es sancionado. Tenemos que tener en claro que médicos, enfermeros y ambulancieros se están jugando la vida. No es fácil vivir esta situación de encierro pero debemos cuidarnos entre todos».

Por lo expuesto, todas las noches, a la hora 20, la gente sale al balcón y aplaude y canta en señal de reconocimiento y agradecimiento a estos héroes, como sucede en Argentina.

Pinilla también hizo referencia a la situación grave que se vive, por ejemplo, en Barcelona, donde «hay problemas por la falta de equipamiento y elementos para que utilice el personal de los hospitales. Incluso el gobierno ha hecho compras millonarias de elementos y test rápidos de detección de la enfermedad y han venido fallados. También algo similar ocurrió en Madrid. Aprovechan los inescrupulosos de siempre para hacer su propio negocio. Es una barbaridad. No hace más que poner a la gente muy mal. En la comunidad de Madrid y su capital, años atrás y con gobiernos conservadores, se llevaron a cabo una serie de privatizaciones de Hospitales con el resultado que hoy vemos. Esos hospitales son gestionados por empresas que nada tienen que ver con la salud, incluso por fondos de inversiones. Se recortaron de forma salvaje recursos humanos y técnicos, personal en la calle y cero inversión en material».

Dio a conocer que España ha pedido ayuda a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la que pertenece desde 1981, para obtener mascarillas sanitarias -sin dudas el objeto que hoy es el más buscado en el mundo-, respiradores y tests rápidos. Y según contó el foco grave pasó ahora de Madrid a Barcelona, donde están desbordados por la cantidad de casos que se registran.

«En las guardias de los hospitales solo se admiten casos posibles de pacientes con coronavirus, no atienden otras patologías. Se trabaja contra reloj. Y en Mallorca estamos más aislados pero no escapamos a la problemática. En el Hospital de Manacor, que abarca nuestra zona, han ingresado enfermos e incluso se han producido algunas muertes. La situación está controlada. Y en cuanto al servicio de salud en España, debo decir que es bueno o muy bueno, gratis y universal».

En cuanto a lo que está ocurriendo en Italia, dijo que no lo sorprende, lamentablemente, la situación «porque el sistema de salud es vulnerable, básico».

Y se despidió con esta frase: «Cuídense!!! Hay que aguantar, es durísimo todo esto».