Sismo en Michoacán: el relato en primera persona de una balcarceña radicada en México

Sismo en Michoacán: el relato en primera persona de una balcarceña radicada en México

Un sismo con magnitud de 7.7 sacudió y atemorizó a México después de que la cotidianidad de millones de habitantes de la Ciudad de México se vio interrumpida a las 12:19 horas de este lunes 19 de septiembre, cuando en todos los altavoces de la zona centro del país comenzó a sonar la alerta sísmica, la misma que indicó el inicio del tradicional Simulacro Nacional. El epicentro del sismo real aconteció a las 13 horas y se ubicó al sur de Coalcomán, Michoacán.

Luz Gardella, balcarceña radicada hace 17 años en México, contó lo que vivió en carne propia en el momento del sismo. “Sonaron las alertas sísmicas a las 12 del mediodía para que todos hagan una práctica en caso de evacuación por sismo. Se hizo el simulacro sin inconvenientes, después de 45 minutos volvemos a escuchar las alertas y no entendíamos nada. Enseguida el piso se empezó a mover de forma brusca y salimos todos a la calle. El mismo día tembló tres veces, acá se generó mucha confusión al principio, y mucho pánico”, relató Luz.

La balcarceña lleva 17 años viviendo en México y contó que en 2017 le tocó vivir un terremoto “muy violento”. “El cuerpo tiene memoria, con el solo hecho de que suene la alerta sísmica tu cuerpo se pone en una situación de alerta y de angustia. Y no es solo un momento del sismo, también se sufren las réplicas, para la 1 de la mañana de ese mismo día ya hubieron 200. Me quedé con tanto miedo que no quería ni meterme a la ducha, incluso miraba los veladores para ver si se seguían moviendo. Es una situación muy violenta para tu cuerpo y mente” confesó Gardella.

Por ultimo señaló que el temor no pasa solo por las victimas sino también por los familiares. “Es terrible para la gente que tiene hijos, los padres van corriendo a las escuelas para ver como están, es en lo primero que piensan cuando el piso tiembla. Los niños no lo sufren como los adultos, lo tienen más naturalizado. En las escuelas les explican, hacen simulacros todos los años, el niño no esta tan consciente de los riesgos. En mi caso, apenas el piso tiembla lo primero que hago es mandar un whatsapp al grupo de la familia, diciéndoles “acá tembló, estoy bien” para que se queden tranquilos. El temor está latente todo el tiempo en México, con el correr de los días va bajando la angustia pero todos quedamos afectados. Quien te encuentra te pregunta cómo lo viviste, en una tienda, en un almacén, es un tema de conversación y va a serlo por unos días”, finalizó.