Automovilismo y memoria, sentido homenaje a referentes de la mecánica
La comunidad del automovilismo vivió ayer una jornada especial con la realización de la tercera edición del homenaje a los mecánicos, una iniciativa que busca reconocer el trabajo de quienes, desde el anonimato de los talleres y los boxes, sostienen el funcionamiento de la actividad deportiva.
El encuentro se desarrolló en el Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio y fue organizado por la Fundación Fangio, que volvió a convocar a pilotos, preparadores, dirigentes y apasionados de los fierros para poner en primer plano a los protagonistas menos visibles de las carreras: los hombres de la técnica.
La propuesta apuntó a reconocer a quienes, desde la construcción y preparación de autos de competición, hicieron y hacen posible el automovilismo. Una tarea muchas veces silenciosa, pero imprescindible, que encuentra sustento en el propio legado del quíntuple campeón mundial, quien siempre destacó el rol fundamental de los mecánicos en su carrera deportiva.
En especial, el de su hermano, Rubén Fangio, el recordado "Toto", a quien consideraba su gran referente en la materia. El paseo del museo donde se emplazan las baldosas conmemorativas lleva su nombre como símbolo permanente de ese reconocimiento. Allí, la memoria se entrelaza con la historia viva del automovilismo argentino.
CINCO NOMBRES, UNA MISMA PASIÓN
En esta oportunidad fueron distinguidos cinco referentes vinculados al automovilismo deportivo, algunos aún en actividad y otros recordados por su extensa trayectoria: Guillermo Kissling, Héctor Tieri, Jorge Romera, Johnny Laboritto y Johnny De Benedictis.
Cada uno, desde su lugar, representa distintas épocas y expresiones de la mecánica deportiva: el trabajo en pista, la preparación en el taller, el acompañamiento a pilotos emblemáticos y la continuidad de una tradición que en Balcarce tiene raíces profundas.
Kissling fue destacado por su aporte técnico y su labor en la competición; Tieri, histórico acompañante y mecánico ligado a la trayectoria deportiva de Fangio; Romera, referente del automovilismo zonal en sus tiempos más tradicionales; Laboritto, actualmente en actividad, y De Benedictis, protagonista del trabajo tanto en pista como en taller.
El homenaje no sólo puso el foco en sus trayectorias individuales, sino en el valor colectivo de un oficio que exige precisión, creatividad, compromiso y una entrega muchas veces silenciosa.
"LAS CARRERAS SE GANAN DESDE LOS TALLERES"
La ceremonia fue conducida por José Joglar, quien abrió el acto con un mensaje que sintetizó el espíritu de la jornada. "Balcarce ha sido y es cuna de pilotos y mecánicos", expresó, al tiempo que destacó la presencia de preparadores, mecánicos, pilotos y representantes de distintas instituciones vinculadas al automovilismo.
Agradeció especialmente el acompañamiento del Auto Club Balcarce, de representantes del Club Mercedes-Benz filial Mar del Plata, de la Federación Regional de Automovilismo Deportivo Mar y Sierras y de la Asociación Amigos Autos Antiguos de Balcarce, entre otros.
Recordó una de las frases más emblemáticas de Juan Manuel Fangio: "Las carreras se ganan desde los talleres". Y reforzó ese concepto con otra sentencia atribuida al campeón: "Hacete amigo del mecánico porque ese es el que te va a hacer ganar".
El mensaje no fue casual. La Fundación sostiene desde hace varias temporadas esta política de reconocimientos, entendiendo que la historia del automovilismo no se explica sólo desde el volante, sino también En el Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio se realizó la tercera edición del homenaje a los mecánicos. Cinco referentes fueron distinguidos en una jornada que puso en valor el trabajo silencioso que sostiene la actividad deportiva y que forma parte del legado de Juan Manuel Fangio.
La comunidad del automovilismo vivió ayer una jornada especial con la realización de la tercera edición del homenaje a los mecánicos, una iniciativa que busca reconocer el trabajo de quienes, desde el anonimato de los talleres y los boxes, sostienen el funcionamiento de la actividad deportiva.
El encuentro se desarrolló en el Museo del Automovilismo Juan Manuel Fangio y fue organizado por la Fundación Fangio, que volvió a convocar a pilotos, preparadores, dirigentes y apasionados de los fierros para poner en primer plano a los protagonistas menos visibles de las carreras: los hombres de la técnica.
La propuesta apuntó a reconocer a quienes, desde la construcción y preparación de autos de competición, hicieron y hacen posible el automovilismo. Una tarea muchas veces silenciosa, pero imprescindible, que encuentra sustento en el propio legado del quíntuple campeón mundial, quien siempre destacó el rol fundamental de los mecánicos en su carrera deportiva.
En especial, el de su hermano, Rubén Fangio, el recordado "Toto", a quien consideraba su gran referente en la materia. El paseo del museo donde se emplazan las baldosas conmemorativas lleva su nombre como símbolo permanente de ese reconocimiento. Allí, la memoria se entrelaza con la historia viva del automovilismo argentino.
CINCO NOMBRES, UNA MISMA PASIÓN
En esta oportunidad fueron distinguidos cinco referentes vinculados al automovilismo deportivo, algunos aún en actividad y otros recordados por su extensa trayectoria: Guillermo Kissling, Héctor Tieri, Jorge Romera, Johnny Laboritto y Johnny De Benedictis.
Cada uno, desde su lugar, representa distintas épocas y expresiones de la mecánica deportiva: el trabajo en pista, la preparación en el taller, el acompañamiento a pilotos emblemáticos y la continuidad de una tradición que en Balcarce tiene raíces profundas.
Kissling fue destacado por su aporte técnico y su labor en la competición; Tieri, histórico acompañante y mecánico ligado a la trayectoria deportiva de Fangio; Romera, referente del automovilismo zonal en sus tiempos más tradicionales; Laboritto, actualmente en actividad, y De Benedictis, protagonista del trabajo tanto en pista como en taller.
El homenaje no sólo puso el foco en sus trayectorias individuales, sino en el valor colectivo de un oficio que exige precisión, creatividad, compromiso y una entrega muchas veces silenciosa.
"LAS CARRERAS SE GANAN DESDE LOS TALLERES"
La ceremonia fue conducida por José Joglar, quien abrió el acto con un mensaje que sintetizó el espíritu de la jornada. "Balcarce ha sido y es cuna de pilotos y mecánicos", expresó, al tiempo que destacó la presencia de preparadores, mecánicos, pilotos y representantes de distintas instituciones vinculadas al automovilismo.
Agradeció especialmente el acompañamiento del Auto Club Balcarce, de representantes del Club Mercedes-Benz filial Mar del Plata, de la Federación Regional de Automovilismo Deportivo Mar y Sierras y de la Asociación Amigos Autos Antiguos de Balcarce, entre otros.
Recordó una de las frases más emblemáticas de Juan Manuel Fangio: "Las carreras se ganan desde los talleres". Y reforzó ese concepto con otra sentencia atribuida al campeón: "Hacete amigo del mecánico porque ese es el que te va a hacer ganar".
El mensaje no fue casual. La Fundación sostiene desde hace varias temporadas esta política de reconocimientos, entendiendo que la historia del automovilismo no se explica sólo desde el volante, sino también desde la llave inglesa, el torno y la intuición técnica.
Una idea que llegó para quedarse
El presidente de la Fundación, Juan José Carli, tomó la palabra para agradecer la masiva presencia de público y familiares de los distinguidos. "Esto fue una idea de la Fundación Fangio, reconocer a los mecánicos como lo hacía nuestro querido Juan", señaló.
Carli también hizo referencia al espíritu inclusivo de la propuesta. Ante las consultas sobre nombres que aún no fueron reconocidos, explicó que la intención es avanzar de manera progresiva: "Hay muchos campeones, hay muchos mecánicos y hay muchos periodistas. La Fundación va de a poco. Vamos a tratar de que todos los campeones, todos los mecánicos y todos los periodistas que la Fundación designe sean distinguidos en cada evento que podamos".
En su mensaje volvió a evocar la figura de Rubén "Toto" Fangio, a quien definió como "el maestro para todos los que estábamos acá, sobre todo para los mecánicos". El aplauso cerrado que siguió a sus palabras confirmó que su recuerdo sigue tan vigente como el de su hermano.
