"No se puede explicar, hay que vivirlo"
Con el corazón todavía acelerado y la emoción intacta, Omar Piontti y Blanky Valiente regresaron a Balcarce luego de vivir una experiencia intensa en Cosquín 2026, en el marco del Festival Nacional de Folklore, uno de los encuentros culturales más importantes del país.
En diálogo con El Diario, ambos repasaron su participación junto a la delegación de Balcarce, Necochea y la región, contaron cómo se organizaron los días en Córdoba, describieron la magnitud del festival y coincidieron en una idea central: Cosquín es un mundo aparte. "No se puede explicar con palabras, hay que vivirlo", resumieron.
UN VIAJE ÚNICO
Aunque el cronograma general de la delegación ya estaba armado, no todos llegaron al mismo tiempo. Piontti aclaró que él y Valiente arribaron el lunes pasado, mientras que una parte del grupo se había movilizado antes, especialmente para el tradicional desfile inaugural.
"Fue la delegación de Balcarce, pero no todos. Nosotros fuimos dos días después porque la combi estaba contratada para otro viaje", explicó. De todas maneras, una vez en Cosquín, se reunieron con el resto y comenzaron una serie de presentaciones ya previstas desde la organización del festival.
Omar explicó que estas participaciones no surgen de manera improvisada: requieren gestión previa y un vínculo formal con la organización del festival.
"Las actividades ya estaban armadas porque el profesor tiene que escribir al Centro de Convenciones, que es la organización del festival, para actuar en los espectáculos", señaló, detallando que la delegación participó en tres espectáculos callejeros.
Uno de los puntos fuertes del viaje fue el cuadro preparado por la delegación, pensado como un homenaje directo a la identidad balcarceña.
"La gente quedó fascinada con el cuadro. Hay que agradecerle mucho al profesor Berardi y a Noyo, que fue quien armó el cuadro de baile, que era en homenaje a Balcarce. Todas las letras y danzas estaban relacionadas con Balcarce y con la cosecha de la papa. ¡Hasta tirábamos papas!", contó Piontti entre risas.
Ese detalle -lejos de ser anecdótico- se transformó en un sello del grupo y un recurso escénico que, según relataron, impactó y generó simpatía en cada presentación.
EL FOLCLORE DEL SUR
Piontti destacó que en Cosquín se vive un folclore muy marcado por el norte argentino, lo que hace que las danzas del sur bonaerense llamen la atención.
"Allá no hay tanto folclore del sur. Ellos defienden su cultura: carnaval, cuecas, bailecitos, carnavalitos… Entonces les llama la atención vernos vestidos con chiripá, el atuendo, nuestras danzas. Nosotros tenemos que defender nuestra provincia, nuestra región", sostuvo.
EL ESCENARIO EN LAS CALLES
Uno de los mitos más comunes -según contaron- es pensar que los espectáculos callejeros son informales. En realidad, describieron un sistema altamente organizado.
"Es en la calle, pero con locutor, escenario, presentador y multitud. Está todo el país, gente del extranjero. Te hacen esperar atrás del escenario, te dan el orden, te entregan certificado de participación. La organización es increíble", relató Omar.
Dos de esas actuaciones se realizaron en balnearios: una de ellas en Los Carolinos, al borde del río, con público disfrutando del agua mientras se desarrollaba el espectáculo. "Fue hermoso, un día divino", recordaron.
También actuaron en la Plaza San Martín, que para Piontti es uno de los espacios más impresionantes del festival: "Estaba lleno de gente".
PEÑAS Y ENCUENTROS
Además de los espectáculos oficiales, la delegación fue invitada a una peña en el Valle de Punilla, a unos 8 kilómetros de Cosquín, donde compartieron escenario con el Ballet de La Quiaca, en un encuentro vinculado al carnaval puneño.
"Mi amigo Carlos Burgos nos invitó. Ellos bailaron danzas collas, estuvo Bruno Arias. Nosotros bailamos el cuadro sureño", contó Piontti.
La agenda, sin embargo, era apretada: "No nos pudimos quedar mucho porque a las 7 de la tarde teníamos que estar en otro espectáculo callejero".
PRIMERA VEZ EN COSQUÍN Y UN SUEÑO CUMPLIDO
Para Blanky Valiente, el viaje significó mucho más que una salida cultural: fue la concreción de una meta personal.
"Nunca se me daba la posibilidad de viajar. Tengo acá mi impulsor principal, que es Piontti. Me decía 'no te lo puedo contar, lo tenés que vivir'. Y es así", expresó.
En su relato, la emoción se vuelve protagonista: "Para mí fue muy fuerte todo. No solo llegué a Cosquín: pisé el escenario mayor Atahualpa Yupanqui, la Plaza Próspero Molina, que vos lo ves por tele y lo soñás".
UNA CIUDAD QUE RESPIRA FOLCLORE
Valiente describió Cosquín como un lugar donde el folclore se respira en cada cuadra: peñas, artistas en la peatonal, guitarreadas, gente bailando en todos lados.
"Conocés gente maravillosa. Eso es lo que te da el folclore: cosas que no se pueden explicar", sostuvo, y destacó el cruce con figuras y referentes: desde artistas populares hasta integrantes de ballets del norte.
También recordó el impacto de bailar junto a músicos y delegaciones invitadas: "Salimos en todos lados, me sacaron una foto, salí en la página de Cosquín. Fue una felicidad que no entra en el cuerpo".
UNIÓN Y CONVIVENCIA
Uno de los ejes que ambos remarcaron fue la convivencia y el compañerismo entre agrupaciones. "En Cosquín convivimos con bailarines de todas las agrupaciones de nuestra ciudad. De Necochea, de San Cayetano. La amistad… parecía que éramos todos el mismo ballet", afirmó Valiente.
Omar coincidió: "La convivencia fue excelente. Te levantás temprano, te vas al río, después te encontrás con los otros… es como compartir mucho más vínculo".
El orgullo por representar a Balcarce atravesó toda la charla. Y no pasó desapercibido para el público. "La bandera la llevábamos a todos lados. La gente te decía 'Balcarce' y lo primero que nombraban era Fangio, la papa, el postre", relató Valiente.
COSQUÍN RÉCORD, MULTITUD Y CLIMA FAMILIAR
Piontti señaló que este año el festival tuvo una convocatoria histórica: "Este año batió récord de público. Yo hace años que voy, pero tanta cantidad de gente como este año… nunca".
Pese a la multitud, destacaron un clima ordenado y familiar: "Jamás vimos una pelea, un robo. Muy tranquilo, familiar. La ciudad vive gracias a esto".
Como cierre, dejaron una noticia que abre un nuevo horizonte para la delegación: una invitación para presentarse en Jesús María el año próximo, a partir del vínculo generado en Cosquín.
"Nos invitaron para el año que viene poder bailar en Jesús María. Se está armando un proyecto nuevo durante el año para preparar algo y poder ir", adelantó Omar, con una frase que resume el espíritu del grupo: "Dios no nos abre puertas: nos abre portones".
