Trabajo conjunto y aprendizaje después de los festivales a beneficio
Luego de los festivales de rock y folclore realizados en el Anfiteatro Saverio Bonazza, a beneficio del Taller Protegido de Producción y la Sociedad de Protección a la Infancia, El Diario dialogó con referentes de ambas instituciones para conocer el balance de lo vivido.
Desde el Taller, su directora Virginia Guariste remarcó que la experiencia dejó aspectos positivos y que el resultado económico, si bien no fue el esperado, permitió sumar recursos.
“Es importante destacar este tipo de eventos que permiten que recaudemos fondos”, señaló, y destacó especialmente el trabajo articulado con Protección a la Infancia: “Trabajamos muy bien en conjunto, fue una experiencia positiva en ese sentido”.
En la misma línea, el presidente de la Sociedad de Protección a la Infancia, José Álvarez, valoró el clima de cooperación que se generó entre ambas entidades.
“Fue una muy buena experiencia laboral. Armamos un lindo equipo de trabajo y pudimos coordinarnos muy bien. Eso es algo muy valioso”, sostuvo. Además, subrayó la intención de repetir propuestas similares en el futuro y de continuar fortaleciendo el vínculo institucional.
RECAUDACIÓN Y ORGANIZACIÓN
De acuerdo a la información recabada por El Diario, la recaudación final resultó inferior a la expectativa inicial que se había generado en la previa, especialmente en la jornada folclórica.
Según pudo saber este medio, el esquema original contemplaba que la principal fuente de ingresos para las instituciones proviniera de la venta de sillas (con bono contribución) y del servicio gastronómico a su cargo. Sin embargo, durante el desarrollo del evento se sumaron otros puestos gastronómicos que no estaban previstos en el planteo inicial, lo que dividió las ventas y redujo el margen proyectado.
También se indicó que no todos los ingresos generados en el predio correspondían directamente a las instituciones beneficiarias, ya que parte de los recursos se destinaron a cubrir costos operativos del evento.
En cualquier caso, ambas entidades se mostraron agradecidos a los organizadores del evento y destacaron la generosidad de los artistas que se subieron al escenario sin cobrar dinero. Confirmaron que no hubo pérdidas económicas y que la experiencia permitió recaudar fondos que, de otra manera, no hubiesen ingresado.
MÁS ALLÁ DE LOS NÚMEROS
Más allá del balance económico, tanto Guariste como Álvarez pusieron el foco en lo institucional: el aprendizaje organizativo, el trabajo en equipo y la posibilidad de seguir construyendo acciones conjuntas.
En un contexto complejo para las organizaciones sociales, la articulación entre el Taller y Protección a la Infancia dejó como saldo un vínculo fortalecido y la voluntad compartida de continuar generando iniciativas solidarias en beneficio de la comunidad.
El desafío hacia adelante será capitalizar la experiencia, ajustar aspectos organizativos y sostener el espíritu solidario que movilizó a artistas, colaboradores y vecinos durante ambos fines de semana.
