"El criador ve que la calidad genética genera una diferencia y está dispuesto a pagar por ella"
El trabajo planificado para este 2026 es amplio e intenso. La Asociación Argentina Criadores de Hereford, fundada hace poco más de cien años -aunque la raza lleva más de 160 años en Argentina-, no se aparta de los objetivos trazados por los pioneros: impulsar el desarrollo de la ganadería bovina promoviendo la mejora genética, el trabajo técnico y el fortalecimiento de los vínculos con productores, criadores y entidades del sector.
En este, su segundo mandato al frente de la entidad, el criador Alejandro de la Tour, estrechamente vinculado a Balcarce desde hace muchos años a través de la cabaña "Santo Domingo", que anualmente concreta su remate de reproductores y vientres, no deja de sentirse reconfortado por la respuesta que brindan los amantes de la raza de origen británica, la segunda en números de cabezas en el rodeo nacional.
"Muchos son los productores de distintos puntos del país que se han acercado a la Asociación para interiorizarse del trabajo que se lleva adelante pero también para sumarse y consolidar las bondades de la raza y para difundir nuestras propuestas", explicó De la Tour a El Diario.
CUESTION DE IMAGEN
Otro tema al que la asociación le presta especial atención en los tiempos que corren es la imagen que la representa. Se actualizó la misma, comentó De la Tour, y se empezó a trabajar con la marca Hereford Argentina. "El impacto ha sido fuerte a partir del nuevo logo que nos identifica en lo visual", acotó.
El directivo también remarcó la importancia que tuvo la participación de la entidad que preside en el Congreso Mundial de la raza que se concretó en Estados Unidos, que incluyó charlas, capacitaciones, jornadas de intercambio de información y recorridas por cabañas.
"En Estados Unidos está la Asociación Hereford más grande del mundo. Estuvo muy buena la unión que se generó entre los criadores", aseguró.
EL NEGOCIO
GANADERO
No hay actualmente analista o referente ganadero que no coincida en manifestar que la actividad está en un momento especial debido a una alta demanda global de carne que ha llevado los precios a máximos históricos y una renovada apuesta por la genética como motor de crecimiento a mediano y largo plazo.
Por eso Argentina tiene un rol protagónico en materia productiva: su carne bovina es históricamente una de las más apreciadas a nivel mundial.
De la Tour reflexionó sobre esta cuestión puntual. "El año 2025 ha sido muy bueno, con firmeza en los precios a nivel internacional traducido en el mercado local, en toda la cadena de valor ganadera. Tuvieron buen precio los terneros, los toros y las vacas. Esto se observó en los remates, muy activos, donde hubo mucha demanda de vientres. Y existieron diferenciales de precio según la calidad del animal. El criador tradicional está viendo que la calidad genética genera una diferencia y está dispuesto a pagar por ella, no solo porque los precios promedios aumentan sino también por la presión a los cabañeros para mejorar el trabajo de selección, de cómo tener una genética todavía más rentable. Eso eleva la vara y mejorará la calidad general de todo lo que vendrá", indicó.
EL MERCADO INTERNACIONAL
Este 2026 tiene como común denominador en el comercio internacional de carne vacuna la asignación de cuotas, en un escenario que combina una fuerte demanda en los principales mercados mundiales y políticas proteccionistas en potencias como China y Estados Unidos.
En el caso de China, principal destino de los frigoríficos argentinos, ese gobierno asignó un cupo anual de 511.000 toneladas, mientras que Estados Unidos lo amplió a 100 mil toneladas.
Para De la Tour, el impacto en la ganadería nacional será "seguramente positivo", lo cual "llevaría a un reacomodamiento de todas las carnes mundiales. En el corto plazo es una buena noticia y una buena señal para el productor argentino".
