Fangio recorrió ayer su último circuito y ya descansa en su morada definitiva

Fangio recorrió ayer su último circuito y ya descansa en su morada definitiva

Como era de prever fue una jornada que quedará grabada por siempre para la ciudad. Con todos los honores se realizó el traslado de los restos mortales de Juan Manuel Fangio desde el Cementerio Municipal al  mausoleo construido para tal fin en la planta baja de «su casa», el Museo del Automovilismo.

El clima que se comenzó a vivir desde las primeras horas de la mañana era de solemnidad y respeto, a lo que muchos sumaban una catarata de recuerdos de la figura del quíntuple, porque lo conocieron, porque lo admiraron o porque  aún sin ser contemporáneos, con el tiempo fueron descubriendo su  inmenso historial deportivo, ese que lo constituyó en el máximo referente del automovilismo mundial.

Poco antes de las 10:30  un número incontable de periodistas y público se concentró  frente a la puerta principal del Cementerio Municipal, tras ella (que estaba cerrada)  estaba en la capilla -desde hora temprana- el féretro que guarda los restos del «quíntuple» custodiado por guardia de los regimientos de Granaderos y Patricios.

Cabe recordar que  los restos del «Chueco»  descansaban en el panteón familiar desde el 17 de julio de 1995.

Cumpliendo lo establecido, a las 10:30 se abrieron las puertas e ingresó un pequeño grupo de allegados directos y poco después los Granaderos trasladaron el féretro cubierto por la bandera Argentina hasta el coche fúnebre que inició su lenta marcha escoltado por un grupo de motociclistas de la Policía y  de una interminable columna de vehículos encabezada por los que trasladaban a los hijos de Fangio, Jackie Stewart, Horacio Pagani, diseñador y fundador de Pagani Automobili; Oreste Berta, constructor y diseñador de vehículos, y Manuel Mantilla, CEO de Mercedes Benz y un sinnúmero de personalidades que se dieron cita para participar del homenaje.

La columna se desplazó por avenida Pueyrredón hasta Av. Dorrego, donde alumnos y docentes de la EP 6 saludaron su paso.  Siguieron hasta tomar la avenida Virgen de Luján y en ella recibieron el saludo de la comunidad educativa de la EP Nº 3. Un grupo de Gendarmería Nacional  sumó su adhesión al paso de la caravana por la sede de Av. Favaloro  entre 26 y 28  y del mismo modo sumaron su acompañamiento desde la EP Nº1. Los Bomberos Voluntarios  hicieron una formación con unidades  y  desde la EP Nº 4 y el Jardín de Infantes Nº 905 también adhirieron con la presencia de alumnos y docentes al paso del coche fúnebre y sus acompañantes.

Un momento especial se dio cuando la columna vehicular pasó frente a la casa paterna de Fangio, en calle 13 entre 6 y 8 frente a la que un nutrido grupo de vecinos irrumpió en un sentido aplauso.

LLEGADA AL MUSEO

La caravana pasó por avenida Del Valle y calle 14, esquina donde funcionara la firma Fangio, Duffard y Cía  y tras pasar frente a la Municipalidad y por la plaza Libertad llegó a la puerta principal del Museo del Automovilismo en cuyo frente aguardaba expectante una multitud que vivió conmovida el descenso del féretro y su ingreso al Museo, para seguir por pantallas gigantes lo que de inmediato sucedió en el interior del emblemático edificio. Allí en el sector central se había montado una capilla ardiente en el que se escuchó un responso a cargo del párroco de San José, Padre Pablo Etchepareborda, a lo que siguieron palabras de Jackie Stewart quien  manifestó  que  «él verdaderamente fue el mejor piloto de carreras del mundo. Estar aquí junto a él es un gran honor para mí y para todos los habitantes de este país al cual representó».  «Hoy todavía cuesta reconocer que haya otra persona que haya sido tan reconocida como Fangio y que sea tan admirada de una manera tan impresionante como la que vi en este lugar», agregó.

A su término, los Granaderos y Patricios trasladaron el féretro a su morada definitiva, un mausoleo en el que tras un vidrio descansa por siempre Juan Manuel Fangio, en «su» casa.

ACOMPAÑAMIENTO

Unidades emblemáticas ligadas a la vida de Fangio formaron parte de este «tributo». Estuvieron en exhibición, entre otras, el Chevrolet TC Cupé 39, con el cual ganó tres competencias en Argentina entre los años 1947 y 1949; el Ford V8 ’36, la Maserati 450 S con la cual compitió en 1957 y el Torino 380 W de la Misión Argentina en las 84 horas de Nürburgring, de 1969, que tuvo al balcarceño como director deportivo.

Por otra parte participaron de acompañamiento automóviles clásicos, deportivos y de colección.

DESFILE

Pasado el mediodía se inició un desfile de unidades de colección, históricos y modernos hacia el autódromo, donde se ofreció un almuerzo para los invitados en una carpa VIP  instalada en el sector de la curva de la olla, del cual participó El Diario.

En tanto, desde las 14 el público tuvo la posibilidad de ingresar al Museo del Automovilismo y al Mausoleo.