La cirugía ya no es solo cosa de hombres

La cirugía ya no es solo cosa de hombres

Las estadísticas demuestran que la medicina es cada vez menos cosa de hombres. No obstante, todavía está arraigado en el lenguaje expresar «voy al doctor o al médico», incluso cuando la consulta esté dirigida a una mujer.

En la provincia de Buenos Aires, en el año 2019 el 63 por ciento de los egresados fueron mujeres aunque en el quirófano siguen siendo menos. Pero esa tendencia se está revirtiendo. Se está produciendo una feminización de la profesión precisamente a partir de un aumento significativo y constante de la cantidad de médicas graduadas aunque no se produjo su inserción al mismo ritmo en todas las áreas. Por el contrario, la distribución no es aleatoria. Hay especialidades con clara presencia de mujeres y otras de varones.

El quirófano sigue siendo un espacio pensado y ejercido predominantemente por hombres pero lentamente las mujeres van ganando espacio a partir de la eliminación de estereotipos y prejuicios de género.

El Diario entrevistó a dos médicas cirujanas balcarceñas. Se trata de las doctoras Andrea Fuentes, quien está radicada aquí y desarrolla su labor en el Hospital Municipal Subzonal «Dr. Felipe A. Fossati», y Silvina Martino, quien ejerce su profesión en el Hospital Privado de la Comunidad de Mar del Plata y en el centro asistencia de la localidad de Trenque Lauquen, donde reside en la actualidad. Ambas egresaron de la Facultad de Medicina dependiente de la Universidad Nacional de La Plata.

ANDREA FUENTES, CIRUJANA

«Se va convirtiendo en algo más habitual que la mujer se inserte en especialidades quirúrgicas»

Fue en el 2001 cuando Andrea Fuentes piso por primera vez la Facultad de Medicina platense. Estaba convencida que esa era su verdadera vocación en un universo de estudiantes en el que los varones eran mayoría. Ahí se encuentra la explicación del porqué también lo son en distintas especialidades y de manera particular en las áreas quirúrgicas.

Pero la tendencia en los últimos tiempos tiende a cambiar. «Se observa una modificación en ese escenario. Hoy hay más mujeres estudiando Medicina», aseguró la doctora Andrea Fuentes, cirujana.

Le contó a El Diario que fue en el año 2009 cuando comenzó a realizar la residencia. Había decidido especializarse en cirugía. Lo hizo en el Hospital «Rossi» en la capital provincial durante cuatro años, que extendió a uno más para cumplir con funciones en la jefatura. «Me especialicé en cirugía general y también realicé un posgrado de cirugía de cabeza y cuello en el Instituto ‘Roffo’, en la Capital Federal, apuntando a lo oncológico, sumado también a la atención del trauma», expresó.

En el año 2018, la doctora Fuentes inició su labor profesional en el Hospital Municipal Subzonal para al año siguiente radicarse definitivamente aquí y sumarle la atención en consultorio.

UN CAMBIO DE PARADIGMA

A lo largo de más de una década desempeñándose como cirujana, asegura que observa un cambio en la sociedad en cuanto a la cuestión de género ligándolo con el ejercicio de su profesión. «Cuando empecé a trabajar era un ámbito más cerrado, más machista. En los primeros años de residencia se hacían chistes en torno a nuestro desempeño. Pero siempre, debo admitir, era dentro de un trato cordial y de respeto hacia mi persona y el resto. La sociedad ha ido cambiando en este aspecto y ahora es mucho más abierta. Se va convirtiendo en algo más habitual que la mujer se inserte en el área de salud en general y en especialidades quirúrgicas en particular. Pero al principio, debo reconocer que la inserción laboral fue un poco compleja», relató.

Más allá de esa descripción, la cirujana recalcó que «lo importante y primordial es trabajar en equipo y no estar pendiente si se es hombre o mujer. Acá lo que interesa es la formación, la capacidad de trabajo y la especialización de cada uno para desarrollar la tarea a diario de la mejor manera».

La doctora Fuentes es actualmente la única cirujana que integra el equipo de profesionales del nosocomio local. Cubre guardias de cirugía general y también se especializa en cirugías de cabeza y cuello que incluyen distintas patologías (oncológicas, tumores, etc.). «La verdad es que me siento muy acompañada por mis colegas, todos varones. Trabajamos a la par, en equipo, por lo que siento muy cómoda y contenida al momento de hacerlo», agregó. También lo hace en la Clínica Pueyrredón de Mar del Plata.

Producto de la pandemia a causa del avance del Covid-19, su trabajo está dirigido a las emergencias dejando por el momento de lado aquellas cirugías programadas.

En materia de capacitación, aseguró que es permanente dado los avances que registra la medicina. «Uno participa en congresos, charlas y capacitaciones, ahora de manera virtual. La ciencia avanza a diario y hay que aggiornarse para que los diagnósticos y tratamientos sean los correctos», dijo.

Por último, la doctora Fuentes anhela que en poco tiempo más en el Hospital se pueda crear un departamento específico que centralice las patologías de cabeza y cuello como también otras, mencionando odontología y otorrinolaringología. «Aprovechando la excelente terapia y el área de quirófanos como la calidad de los profesionales, se podrán aunar criterios de diagnóstico y tratamiento para los pacientes», concluyó.

SILVINA MARTINO, CIRUJANA

«La responsabilidad es la misma para un hombre que para una mujer»

Nuestro país mostró durante muchos años una tendencia particular: era uno de los diez en que más cirugías se realizaban por año. Producto de la crisis económica, en los últimos meses el ajuste llegó a las cirugías estéticas -no las reparadoras, sino aquéllas que no son de primera necesidad- .

Las mujeres también en esta especialidad van ganando terreno. La doctora Silvina Martino dejó su Balcarce natal en 2002 para cursar Medicina en la Facultad platense, que terminó siete años más tarde. Ya por entonces tenía decidido que la cirugía sería su especialidad por lo que se enfocó en esa dirección. «Era lo que más me gustaba y hacía allí me fui perfilando», indicó a El Diario la profesional.

Fue por ello que tras rendir con éxito los exámenes se la convocó para hacer la residencia. Primero la concretó en el Hospital Zubizarreta, en Capital Federal, especializándose en cirugía general lo cual le permitió adquirir múltiples conocimientos. Luego hizo lo propio en el Hospital Gutiérrez en La Plata y a continuación en el Hospital Privado de la Comunidad de la vecina ciudad balnearia. Aquí se desempeñó por espacio de cuatro años en cirugía general para luego pasar a hacerlo en el Hospital italiano, ya dedicada de lleno a la cirugía plástica reparadora o reconstructiva y estética.

Concluida la residencia, la doctora Martino fue convocada por el Hospital Privado de la Comunidad atendiendo a sus antecedentes, donde se desempeña en la actualidad. También lo hace en el Hospital de Trenque Lauquen, donde tiene su lugar de residencia.

Coincidió con el testimonio ofrecido por la doctora Fuentes en que las mujeres superan en cantidad a los hombres a la hora de estudiar medicina.

Señaló asimismo que «en la primera residencia, en 2010, en cirugía general era la única que integraba el equipo. Con el paso de los años se fueron sumando más mujeres», dijo. Independientemente de ello, remarcó que «la responsabilidad es la misma para un hombre que para una mujer».

Feliz por la tarea que desarrolla, la profesional no siente un peso extra sobre sus espaldas por ser mujer en el desempeño de una especialidad que estaba reservada al sexo opuesto. «Siempre se me respetó y se me respeta en mis lugares de trabajo. Me puedo desenvolver de manera muy cómoda. Cuando busqué ayuda o pedí estar presente en una cirugía, nunca se me negó y tuve lugar. Puedo decir que nunca fui discriminada durante el período de formación ni del ejercicio de la profesión», afirmó.

En el tramo final de la entrevista, la doctora Martino puso el acento en que la capacitación es una constante para la actualización de los conocimientos. «Uno trata de participar en cursos y congresos, y leer permanentemente para adquirir saberes y reforzar otros», manifestó.