El TC del Sudeste nacía en el «Fangio» hace 50 años

El TC del Sudeste nacía en el «Fangio» hace 50 años

El 24 de marzo de 1974 sería una fecha que iba a quedar marcada en la historia del automovilismo deportivo de la región, porque se disputaba en el autódromo «Juan Manuel «Fangio» la primera competencia del recientemente conformado TC del Sudeste.

Los vaivenes económicos en la Argentina son casi una reiteración a lo largo de los años y traen consigo cambios en las diferentes actividades, cuando la economía aprieta y hay que achicar los costos. Y una consecuencia de ello fue la aparición del TC del Sudeste.

Por entonces la actividad del automovilismo zonal tenía todo su potencial concentrado en las categorías Cafeteras y Turismo Mar y Sierras, regenteadas por ACOCA y por la Asociación Zonal de Automovilismo (AZA), con gran acompañamiento del público en cada escenario y con pilotos que serían años más tarde en muchos casos figuras a nivel nacional.

El deseo de victoria fue transformando a la categoría Cafeteras en una divisional bastante onerosa en cuanto a la preparación de motores y para algunos pilotos se hizo compleja la continuidad en la especialidad, con el agravante de que con el paso del tiempo se complicaba la obtención de elementos mecánicos para motores tan añejos.

NACE EL TC DEL SUDESTE

Las complicaciones apuntadas motivan que comiencen a generarse gestiones para buscar nuevos horizontes, en procura de formar otra categoría que le permitiera a los protagonistas no verse asfixiados por el tema económico que como resultado iba a derivar en el abandono de la actividad.

Así nace el TC del Sudeste, con la fiscalización de la Asociación Mar y Sierras de Automovilismo (AMYSA), y tiene entre sus principales impulsores al reconocido preparador balcarceño Jorge Romera. La divisional pasa a tener su sede y oficinas administrativas en el ámbito del Club San Lorenzo de Mar del Plata, entidad que pocos meses después, el 23 de junio de 1974, dejaría inaugurado en su predio el circuito «El Santo», que iba a albergar en principio la actividad del TC del Sudeste pero que pasaría a ser escenario de la actividad del automovilismo zonal, incluyendo además de la temporada regular atractivos torneos de verano en horario nocturno, algo que también ocurría en el «Juan Manuel Fangio».

En esos comienzos la preparación de los motores era prácticamente standard y para abaratar costos se permitía el uso de cualquier marca.

DEBUT EN BALCARCE

El TC del Sudeste llevó adelante su primera carrera en el circuito chico del autódromo «Juan Manuel Fangio». Y el primer ganador sería un balcarceño: Juan Manuel Romera y el podio lo completarían el por entonces juvenil piloto local, Ricardo Moreno, y quedaba tercero un uruguayo llegado desde San José en la vecina orilla y que se iba a radicar en Balcarce por cuestiones comerciales: Ricardo Paciaroni.

Ese inicio tuvo alrededor de 17 autos, pero la categoría tuvo tal crecimiento que se llegaron a disputar tres series y repechajes para poder acceder a la final. El público también dio su apoyo, con numerosa concurrencia en cada prueba.

El auto ganador en manos de Juan Manuel Romera luego de unos tres años en la especialidad fue vendido a Omar Degorgue, piloto de Comandante Nicanor Otamendi, en medio de un proyecto de la familia Romera por desembarcar en el Turismo Carretera, para lo cual habían adquirido la unidad de Críspulo Villanueva. Cuestiones particulares frustraron la llegada a la máxima categoría de Juan Manuel Romera, el primer nombre ganador del TC del Sudeste. Por supuesto también hay que hablar de la legendaria «Chunchuna», utilizada tras los títulos alcanzados por Luis Morán en Cafeteras, en 1968 y 1969, y luego darían paso a una unidad construida por Astoul Soprana.

Los años pasaron, la categoría evolucionó y la competitividad ganó terrero por sobre el amateurismo de los comienzos. Avanzaron los cambios, se admitieron otro tipo de motores (los 2 litros) y la especialidad siguió dejando su impronta en el ámbito de las categorías zonales. 50 años después, el TC del Sudeste sigue vivo y formando parte de nuestra actividad zonal.