El peaje El Dorado cierra a fin de mes por automatización: hay incertidumbre por el futuro de 45 trabajadores
Un profundo cambio estructural se concretará en los próximos días en la Ruta Nacional 226. A partir del próximo 30 de junio a la medianoche, la empresa estatal Corredores Viales dejará de operar el peaje El Dorado, ubicado en el tramo que une Balcarce con Mar del Plata, lo que marcará el cierre de la estación bajo su modalidad actual y el inicio de una etapa de privatización y automatización total que deja en la incertidumbre a 45 familias de la región.
Fuentes consultadas por El Diario confirmaron la situación en El Dorado y aclararon que, a diferencia de los trascendidos iniciales sobre despidos directos por telegrama, el proceso con la firma estatal saliente se resolvió mediante la firma de acuerdos económicos. Tras una etapa previa de retiros voluntarios, la totalidad de los empleados rubricó la semana pasada un convenio para el cobro de sus indemnizaciones por antigüedad, las cuales se abonarán en cuotas de acuerdo con los años de servicio, garantizándose la continuidad laboral únicamente hasta el último minuto de este mes.
TRASPASO EMPRESARIAL Y AUTOMATIZACIÓN TOTAL
La explotación de la traza pasará a manos de un consorcio privado integrado por cuatro socios comerciales, entre los que se destaca la firma Coarco, y que operará bajo el nombre de RCA. El plan central de la nueva empresa es la automatización completa de la estación, una medida tecnológica que implicará la desaparición definitiva de las cabinas de cobro tradicionales.
Esta reestructuración tecnológica significa la eliminación inmediata de los puestos de cajeros, lo que representa una reducción de al menos el 50 por ciento del personal operativo que se desempeñaba en el lugar. Hasta la fecha, la nueva firma no ha realizado ninguna contratación ni ha mantenido contacto formal con los operarios actuales, quienes desconocen si serán convocados para las tareas remanentes.
UN FUTURO INCIERTO PARA LOS TRABAJADORES DEL SERVICIO
A partir del primer día de julio, los 45 operarios que sostienen el funcionamiento de la planta quedarán desvinculados, supeditados exclusivamente a la posibilidad de recibir un llamado por parte de la nueva administración, la cual evaluará de manera particular cada perfil de acuerdo con sus necesidades operativas de papelería, trámites fiscales y mantenimiento.
Mientras se completan los trámites burocráticos y de alta fiscal para el traspaso definitivo, se prevé que las barreras del peaje permanezcan levantadas temporalmente. La situación genera una enorme inquietud en el ámbito local, no solo por el impacto socioeconómico directo sobre las familias afectadas, sino también por las dudas respecto a cómo se garantizarán los servicios esenciales de asistencia y seguridad sobre la calzada una vez que se retire el personal actual.
