Alumnos de la Técnica Nº 1 desarrollan una cama eléctrica de bajo costo para el Geriátrico Pinto
La educación técnica volvió a mostrar su costado más solidario durante la Feria Distrital de Educación, Artes, Ciencias y Tecnología. Estudiantes de sexto año de la Escuela de Educación Secundaria Técnica Nº 1 presentaron un proyecto destinado a mejorar las condiciones de atención en el Geriátrico Municipal "Dr. Ernesto L. Pinto".
La propuesta consiste en adaptar camas ortopédicas manuales mediante la incorporación de motores eléctricos, logrando un sistema funcional a un costo considerablemente menor que el de las camas hospitalarias comercializadas actualmente.
"Nuestro proyecto es para ayudar al geriátrico que está al lado de la escuela. Ellos tienen muchas camas manuales y nosotros buscamos una alternativa más económica", explicaron los estudiantes a El Diario durante la exposición.
UNA NECESIDAD
DETECTADA EN EL SISTEMA DE SALUD
Los alumnos señalaron que una cama ortopédica eléctrica puede superar actualmente los tres millones de pesos, una cifra difícil de afrontar para muchas instituciones.
La propuesta desarrollada por los estudiantes permitiría convertir una cama manual en una cama eléctrica con un costo aproximado de un millón cien mil pesos.
"Una cama eléctrica sale alrededor de tres millones y la nuestra costaría cerca de un millón cien mil pesos, bajando mucho el costo", explicaron.
La iniciativa surgió luego de diversas entrevistas realizadas tanto en el Hospital Municipal como en el geriátrico.
Los estudiantes relataron que las autoridades sanitarias y el personal de enfermería les transmitieron las dificultades que genera el uso cotidiano de camas manuales.
MENOR ESFUERZO
PARA EL PERSONAL
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los alumnos fue el impacto físico que las camas manuales producen en quienes deben utilizarlas diariamente.
Durante las entrevistas realizadas en el geriátrico, el personal explicó que las tareas de movilización de los pacientes suelen ocasionar dolores y lesiones producto del esfuerzo físico.
Los estudiantes indicaron que algunas trabajadoras manifestaron padecer problemas de columna y otras afecciones derivadas de las tareas de cuidado. "Las enfermeras nos explicaron las dificultades que tienen y el esfuerzo que les demanda trabajar con camas manuales, especialmente cuando deben atender a pacientes con movilidad reducida", señalaron.
INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
El proyecto no quedó solamente en una idea. Los alumnos realizaron pruebas técnicas para determinar la fuerza necesaria para mover las camas.
Utilizando un torquímetro, lograron establecer qué potencia se requería y concluyeron que un motor levanta vidrios de automóvil podía cumplir la función necesaria.
"Nos dimos cuenta de que con un motor como el de un levanta vidrios de auto era suficiente para levantar la cama con una persona acostada", explicaron. La utilización de componentes accesibles y de bajo costo permitió desarrollar una alternativa económicamente viable.
TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Los estudiantes señalaron que uno de los objetivos principales fue poner los conocimientos adquiridos durante la formación técnica al servicio de una necesidad concreta de la comunidad. "Queríamos hacer algo diferente y también ayudar", resumieron.
La iniciativa se suma a otros proyectos solidarios desarrollados en años anteriores dentro de la institución y demuestra cómo la escuela técnica puede transformarse en un espacio de innovación aplicada a la resolución de problemas reales.
El trabajo presentado por los alumnos de sexto año dejó en claro que la tecnología y la formación técnica pueden convertirse en herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas y aportar soluciones concretas a instituciones que cumplen un rol fundamental dentro de la comunidad.
