Se conocieron mayores precisiones sobre la agresión que sufrió un conocido productor
Patrulla Rural de la Policía local brindó ayer precisiones sobre un violento episodio ocurrido el pasado viernes por la mañana en un establecimiento rural del distrito, tal cual publicó ayer El Diario, en el que un conocido productor agropecuario y médico veterinario fue agredido a golpes y además privado de su libertad por varios minutos.
La víctima, Luis Calixto Ispizúa, señala el informe, se dirigió al establecimiento «Arroyo Chico», ubicado a la altura del kilómetro 90 de la ruta provincial 55, para encontrarse allí con los carpinteros que habían sido citados para presupuestar un trabajo en una manga.
Al arribar Ispizúa, quien es el profesional que atiende la cuestión ganadera en «Arroyo Chico», se encontró con la novedad de que dentro de la manga había caballos encerrados, cuestión sobre la cual el propietario del campo ya le había informado a su encargado que debían ser retirados porque no había autorizado su encierro en ese sitio.
Además de Ispizúa y los carpinteros, consigna el parte policial, estaba el empleado de «Arroyo Chico» y otras dos personas que no desarrollaban labor allí.
LA AGRESION
Precisamente una de ellas se acercó a Ispizúa y le dijo «¡tengo que hablar con vos!». Pero la conversación nunca se produjo ya que este individuo comenzó a agredir a golpes a Ispizúa, además de amenazarlo y privarlo de su libertad, acción de la cual también participaron el sujeto que lo acompañaba y el empleado.
Con relación al motivo de la violenta reacción, la Policía indicó que a partir de los datos incorporados en las actuaciones que derivaron en una denuncia penal surge como disparador que «Ispizúa había hablado mal de esa persona y que él era el culpable de que sacaran los equinos (de la manga), de los cuales la víctima ni siquiera sabía que se encontraban allí. Fue el dueño (de «Arroyo Chico») por iniciativa propia quien le había ordenado (al encargado) que retirara los equinos».
Por último se señaló que el damnificado además de la golpiza recibió reiteradas amenazas. La causa penal se encuentra en la Fiscalía Descentralizada Local.