Reducen, maniatan y roban una fuerte suma de dinero a un vecino en su propia casa

Reducen, maniatan y roban una fuerte suma  de dinero a un vecino en su propia casa

Enrique Elizalde vivió en la noche del pasado sábado una situación terrorífica al ser víctima de un asalto cuando llegaba a su domicilio.

Según narró en diálogo con El Diario. Esa noche, pasadas las 21 Elizalde cerró su agencia de quinielas de calles 26 y 11 y se dirigió a su casa, en calle 28 entre 35 y 37.

Al arribar abrió el portón de rejas e ingresó su vehículo al jardín delantero para posteriormente entrarlo al garaje.

En ese momento fue abordado por tres sujetos que estaban ocultos en las inmediaciones que sin exhibir armas pero bajo amenazas lo obligaron a entrar con ellos a la vivienda.

Se trataba, según indicó, de tres personas jóvenes encapuchadas y vestidas de manera similar con ropas de color verde.

Una vez en el interior de la casa Elizalde fue atado y amordazado mientras los desconocidos, sin agredirlo, le comenzaron a exigir dinero diciéndole que sabían al detalle su actividad laboral y que por la misma tenía guardado efectivo, mientras comenzaron a revisar todos los ambientes generando a su paso un descomunal desorden.

Ante la insistencia de los malvivientes y el temor de que ejercieran violencia física, Elizalde optó por decirles donde tenía oculta la plata, (una suma no precisada pero «importante» de pesos y dólares) que los ladrones guardaron en un bolso junto a algunas joyas que hallaron a su paso y tras encerrar a su víctima en el baño se alejaron.

EL AUXILIO DE UN VECINO

Un vecino, con comercio frente a la casa del damnificado fue quien se percató de que «algo no estaba bien» y alertó a la Policía.

Marcelo Bibbó, propietario de una casa de comidas es el encargado de proveerle la cena a Elizalde. Vio cuando éste llegaba a su casa y se ocupó de tener listo el pedido.

Dada la meticulosa puntualidad de su vecino y ante la demora en ir a retirarlo comenzó a preocuparse. Con el paso de los minutos y al no ver movimientos en la casa la inquietud fue acrecentándose por lo que optó con cruzar la calle y llamar.

La falta de respuesta y el hecho de ver todas las luces encendidas hizo que recurriese a la Policía que al llegar al domicilio pudo rescatar a Elizalde del lugar donde había sido encerrado.

Tras informar a los uniformados sobre lo sucedido, las fuerzas de seguridad comenzaron a investigar en procura del esclarecimiento del hecho.