"Intensa y terrorífica", el cine local busca jugar en las grandes ligas

"Intensa y terrorífica", el cine local busca jugar en las grandes ligas

El director Francisco Sanaz y el equipo creativo cuentan en una entrevista con El Diario cómo surgió la película, rodada íntegramente en Balcarce y protagonizada por Inés Segurola. Una historia de terror psicológico nacida de un espacio real, construida con trabajo colectivo y atravesada por un fuerte proceso creativo. El film se estrenará el 28 de febrero a las 19 en el Teatro Municipal y lo recaudado será destinado a la Sociedad de Protección a la Infancia.

UNA NOCHE, UNA CASA Y ALGO QUE REGRESA

La historia de "La noche que nunca termina" se desarrolla durante una tormenta implacable, en el interior de una antigua casona donde una mujer cuida a una anciana enferma. Mientras transcurre la noche, la cuidadora escucha un programa radial dedicado a sucesos paranormales. Allí, distintos oyentes relatan experiencias inquietantes que parecen tener un punto en común: todos aseguran haber recibido la visita de un familiar fallecido.

A medida que el temporal arrecia, el clima en la casa se vuelve cada vez más opresivo. Cuando la anciana muere -producto de la negligencia de quien debía asistirla- la cuidadora decide ocultar lo sucedido: cierra la habitación con llave y continúa como si nada hubiera pasado.

Pero el silencio no dura demasiado. Ruidos extraños, golpes y señales inexplicables comienzan a surgir del otro lado de la puerta cerrada. Entonces aparece la sospecha más inquietante: tal como relataban los testimonios escuchados en la radio, la anciana podría haber regresado de la muerte.

Con un relato concentrado en el espacio, el sonido y la tensión psicológica, la película propone una experiencia de terror íntima, donde lo sobrenatural se filtra lentamente en la vida cotidiana hasta quebrar cualquier certeza.

UNA PELÍCULA QUE NACIÓ DE UNA OBSESIÓN PERSONAL

Para Francisco Sanaz, el origen de la película no está en una idea abstracta sino en un lugar concreto: la casa de su familia. Un espacio cargado de memoria, de historia y de experiencias personales que, durante años, imaginó como escenario cinematográfico.

"Esto viene en mi cabeza desde hace rato. Sobre todo esta casa. Es la casa de mis abuelos, donde han pasado muchísimas cosas. Cada vez que entraba, mis ojos se transformaban en una cámara", recuerda en diálogo con El Diario.

La oportunidad apareció tras la muerte de su abuela, a los 102 años. La casa quedó vacía y el director sintió que era el momento de concretar aquello que había imaginado durante tanto tiempo. Sin decirle a nadie, escribió el guion durante 2024 mientras evaluaba si el proyecto realmente podría realizarse.

La primera persona a la que le contó la historia fue la actriz Inés Segurola, quien más tarde se convertiría en la protagonista absoluta del film. Cuando el guión finalmente tomó forma, el siguiente desafío fue hacerlo posible. Sanaz intentó inicialmente buscar profesionales fuera de la ciudad, pero los costos lo obligaron a replantear el proyecto. La decisión fue clara: la película debía hacerse con gente de Balcarce.

Así comenzó a conformarse un equipo diverso, integrado por amigos, conocidos y personas apasionadas por el cine, incluso provenientes de profesiones completamente ajenas al ámbito audiovisual. La preproducción comenzó en marzo de 2025 y el rodaje se desarrolló durante los fines de semana de las vacaciones de invierno, mientras el director editaba el material durante la semana. "Cuando terminó el rodaje ya teníamos una primera versión de la película. Fue un proceso muy intenso, pero también muy orgánico", explica.

POR QUÉ EL TERROR

El género no fue una elección casual. Sanaz reconoce que el terror forma parte natural de su mirada creativa. "Soy fanático del género. Todo lo que se me ocurre tiene algún elemento del cine de terror", afirma.

Pero más allá del gusto personal, lo que lo atrae del terror es su potencia simbólica. Para él, el monstruo nunca es literalmente un monstruo, sino la representación de algo más profundo: miedos sociales, conflictos psicológicos o tensiones internas.

En la película, ese enfoque se traduce en una ambigüedad constante entre lo real y lo imaginario. La historia propone un relato en apariencia simple, pero atravesado por múltiples capas de interpretación.

El director también reconoce la influencia del terror gótico, especialmente en la relación entre espacio y subjetividad. La casa antigua, la tormenta, la oscuridad y la incertidumbre construyen una atmósfera donde nunca queda claro si lo sobrenatural es real o si surge de la mente del personaje.

LA PROTAGONISTA Y LA EXPERIENCIA DE FILMAR POR PRIMERA VEZ

Para Inés Segurola, la propuesta significó un desafío completamente nuevo. Proveniente del teatro, nunca había trabajado frente a una cámara. "Cuando Fran me contó la historia le dije que quería estar sí o sí. Era un sueño hecho realidad", cuenta.

La experiencia, asegura, resultó intensa pero fluida gracias al trabajo previo con el director. Durante meses construyeron el personaje a distancia, mediante videollamadas, textos y registros filmados, lo que permitió que cuando comenzó el rodaje ya existiera una base emocional sólida.

Su personaje, Alba, atraviesa un proceso psicológico progresivo en el que la realidad y el espacio comienzan a deformarse. Según la actriz, la casa termina funcionando como una extensión de la mente del personaje. "Hay un momento en que la casa es su cabeza. Todo se mezcla, se complejiza y aparecen cosas que ni ella sabía que tenía dentro", explica.

Desde el aspecto técnico, el trabajo del equipo se organizó alrededor de la propia locación. El director de fotografía y editor Manuel Elizalde señala que disponer de un único espacio permitió intervenirlo durante días y transformarlo progresivamente.

El rodaje se realizó en calidad 4K y con un lenguaje visual marcadamente cinematográfico, con abundancia de planos secuencia y movimientos de cámara complejos. Para lograrlos, el equipo trabajó con sistemas de travelling, dispositivos construidos artesanalmente y una planificación minuciosa de cada toma.

Las habitaciones fueron modificadas para transmitir deterioro, humedad y descomposición. La iluminación se construyó a partir de fuentes reales dentro de la escena, como lámparas o veladores, generando contrastes marcados y una atmósfera nocturna permanente.

Uno de los objetivos fue evitar que el espectador pudiera reconstruir mentalmente el plano de la casa. El espacio debía volverse confuso, casi laberíntico, acompañando el proceso psicológico de la protagonista.

LA TRANSFORMACIÓN ESTÉTICA: MAQUILLAJE Y DETERIORO

El trabajo artístico también implicó intervenir físicamente el entorno y los cuerpos. Raúl Garrido explica que la construcción visual partió de estudiar en detalle el guion y las indicaciones del director para transformar ambientes luminosos en espacios opacos, húmedos y decadentes.

La lógica fue buscar realismo, incluso en los elementos más perturbadores. Se trabajó sobre el deterioro progresivo de los personajes, la continuidad del maquillaje en cine -muy diferente al teatro- y la creación de efectos especiales, prótesis y escenas de impacto físico. "El objetivo era que todo respondiera a lo que Fran quería generar en el espectador", resume.

UN PROYECTO

COLECTIVO

Para Sanaz, uno de los aspectos más valiosos del proceso fue la conformación del equipo humano. La película se filmó con un grupo que trabajaba los fines de semana hasta la madrugada, sin estructuras industriales y con un fuerte compromiso personal.

"Se armó un grupo que, si hubiese querido, no lo hubiese podido planificar. No sé cómo sucedió que nos juntamos todos", dice. La sensación compartida, recuerdan, era la de estar jugando… pero tomando el juego con absoluta seriedad creativa.

Como toda producción independiente, "La noche que nunca termina" también tuvo que resolver una cuestión central: el financiamiento. El equipo apeló a recursos propios, colaboración comunitaria y un sistema de aporte voluntario. Francisco Sanaz lo explica sin rodeos: "El cine cuesta plata. Por suerte, mucha de la infraestructura la conseguimos acá: luces, equipos, hasta la cámara".

Para cubrir otros gastos, lanzaron una campaña de financiamiento colectivo. "Hicimos un teaser de concepto, un falso tráiler para mostrar la propuesta, presentamos el proyecto públicamente y abrimos un crowdfunding en Cafecito. Eso nos vino bien para juntar algo de plata". Y la necesidad continúa. "La idea es reabrirlo ahora también, porque para enviar la película a festivales hay que pagar y no tenemos un mango".

UN LENGUAJE CINEMATOGRÁFICO CONSTRUIDO PLANO A PLANO

Más allá de las limitaciones económicas, el equipo apostó fuerte a la puesta visual. "Es muy cinematográfico el lenguaje", señala Sanaz. "Muchas escenas tratamos de resolverlas en uno o dos planos, lo que implica coordinar movimientos de cámara, actuación, encuadre… todo al mismo tiempo". Para lograrlo, trabajaron con recursos artesanales e ingenio colectivo. "Un amigo nos fabricó una especie de grúa para hacer movimientos de cámara que no podíamos hacer de otra forma".

Cada escena implicaba preparación minuciosa. "Nunca pasó que vinimos a filmar sin tener una idea clara de dónde iba la cámara", remarca el director. "Yo venía antes, actuaba las escenas, las filmaba como borrador, las editaba y se las pasaba al equipo para planificar".

Ese método permitió experimentar constantemente. "La energía iba mutando todo el tiempo. Hubo escenas que no estaban en el guión. Una vez armé un laberinto de sábanas dentro de la casa y les dije: 'Hoy filmamos esto'. Y quedó buenísima".

PROCESO CREATIVO

El proceso, coinciden todos, fue profundamente grupal. Raúl Garrido, quien trabajó en el maquillaje y la dirección de arte junto a Pablo Ferreyra, destaca la libertad creativa que tuvieron los distintos departamentos: "Fran nos daba confianza. Cada uno aportaba desde su lenguaje: actuación, fotografía, maquillaje, arte. Siempre preguntábamos si respondía a su idea, pero había mucha libertad".

Y resume el espíritu del rodaje: "Hacer cine es inevitablemente una tarea colectiva. Vos ves un plano y ese plano no podría existir sin todas las personas que están ahí".

El vínculo humano también fue central. "Se armó una familia. Terminábamos a las cinco de la mañana y no nos queríamos ir". Sanaz incluso vivió durante semanas en la locación. "Para mí fue entrar en un túnel donde no existía nada más que la película".

SONIDO, MÚSICA Y UN PROCESO CREATIVO POCO HABITUAL

El trabajo técnico continuó en la postproducción, donde se reconstruyó completamente el universo sonoro del film. "La película está doblada de cero", cuenta el director. "Cada sonido que escuchás fue reproducido con la propia casa: cajones, heladera, todo".

Pero el dato más inusual del proceso creativo llegó antes incluso del guion. "Previo a escribir la historia, hice toda la música de la película. Lo primero que existió fue la música. Después volví y escribí el guión a partir de eso".

LA IMAGEN Y EL COLOR COMO DESAFÍO TÉCNICO

El trabajo de cámara y postproducción también implicó decisiones complejas, explica Manuel Elizalde, director de fotografía y editor de la película: "Filmamos con perfiles de color profundo para poder manipular mejor la imagen después. En postproducción hubo montaje, reencuadres, corrección de color… encontrar la paleta definitiva fue un laburo complejo".

La intención fue aprovechar al máximo los recursos disponibles. "Teníamos que usar todo lo que estuviera al alcance para lograr el mejor resultado técnico posible".

CUANDO LA FICCIÓN PARECE ROZAR LA REALIDAD

Si el género es el terror, el rodaje no estuvo exento de episodios inquietantes. El propio Sanaz relata uno que -asegura- quedó registrado en cámara. "Dejé un celular fijo en un trípode, me fui, y cuando revisé el material la cámara se movía sola. No es que temblaba la imagen: se movía la cámara. Aparecía una lámpara que estaba fuera de cuadro".

La experiencia lo impactó profundamente. "Se me heló la sangre. Me costaba volver a entrar a la casa. Se lo mostré a muchas personas y nadie me supo explicar qué pasó. El equipo de trabajo lo vio una vez que terminamos de grabar, sino nadie iba a querer rodar en esta casa", cuenta con una risa nerviosa.

Y no fue lo único. "Quise grabar sonido del sótano y empecé a escuchar a alguien silbando… pero no se grababa. Me fui y no volví a ese lugar". También aparecieron objetos rotos sin explicación y ruidos extraños. "No digo que fueran fantasmas… pero no sé qué pasó".

INTENSIDAD, COMUNIDAD Y RESISTENCIA

El rodaje se extendió durante varios meses y unas doce jornadas intensivas de filmación. "Es una experiencia muy intensa", dice Sanaz. "Estás pensando en todos los detalles al mismo tiempo. El mundo exterior deja de existir".

El equipo se sostuvo con colaboración mutua y apoyo comunitario y el resultado superó los temores iniciales. "Antes de empezar nos preguntábamos si íbamos a poder hacerlo. Nos tiramos a la pileta con los ojos cerrados y ahora sentimos que podemos competir en las grandes ligas".

CLASIFICACIÓN, ESTRENO Y UNA EXPERIENCIA PENSADA PARA EL PÚBLICO

El equipo asegura que la respuesta inicial de quienes ya pudieron verla fue muy positiva… y acorde a lo que buscaban provocar. "Ya hay un par de personas que la vieron y la devolución fue muy buena. A muchos les dio miedo también… y eso es bueno, esa es la idea".

La película, sin embargo, no está pensada para todo público. "No… es para mayores de 16. Con reservas", dicen entre risas. "Si tu papá o tu mamá te dejan… bueno. Pero no es nuestra responsabilidad".

Más allá del tono distendido, el estreno tendrá un componente solidario y participativo. La función incluirá propuestas para el público antes y después de la proyección. "Va a haber posibilidad de hacer donaciones directas para Protección a la Infancia", explican. "También vamos a armar una especie de mini espacio de prensa para fotos y, cuando termine la película, una charla con el equipo en el escenario del Teatro".

INFLUENCIAS, LENGUAJE Y UNA APUESTA ESTÉTICA CLARA

Durante la conversación, el equipo también habló de influencias y del lenguaje visual del film, destacando el peso de la puesta en escena, la iluminación y el movimiento de cámara. "Nos gusta fijarnos mucho en la estética, en la iluminación, en los planos… en cómo los colores comunican".

Reconocen que el cine contemporáneo siempre dialoga con otros creadores y tradiciones. "Hoy es inevitable estar influenciado por más de una cosa. Aprendés un lenguaje, una forma de generar tensión con la cámara… y después se vuelve un recurso, como aprender una palabra nueva".

En ese sentido, mencionan referencias del cine fantástico moderno, especialmente en el uso del color y el movimiento, elementos que también atraviesan la propuesta visual de La noche que nunca termina.

VESTUARIO,

CONTINUIDAD Y CONSTRUCCIÓN DEL MONSTRUO

El trabajo sobre el personaje también exigió precisión técnica, especialmente en el vestuario y el maquillaje, que evolucionan a lo largo del relato. "El vestuario era casi el uniforme del personaje… y se va deteriorando durante toda la película. Teníamos varias versiones del mismo camisón para mantener la continuidad".

Contar con la locación disponible facilitó el proceso. "Tuvimos la suerte de poder filmar en continuidad la mayor parte del tiempo. Eso ayuda mucho al actor… porque si no tenés que pensar todo el tiempo de dónde venís, qué pasó antes. Es un quilombo".

El diseño del personaje central -Elena- también respondió a una decisión estética precisa: sugerir más que mostrar. "La idea era un poco como en Alien: el monstruo se muestra de a pedacitos. Una mano, parte del rostro, un movimiento… el espectador lo va construyendo".

El objetivo fue evitar lo obvio. "Es como un zombie… pero no queríamos que fuera el zombie típico. Queríamos que quedara la duda: ¿esto está pasando de verdad?, ¿es simbólico?, ¿es un delirio? Que la ambigüedad esté siempre flotando".

UN FILM QUE PIDE LA PARTICIPACIÓN DEL ESPECTADOR

El film, explican, apuesta deliberadamente a la interpretación personal. "No queríamos dar todo servido. Que cada uno tenga su lectura. Cada persona que la vio interpretó algo distinto".

Esa búsqueda se refuerza con una narrativa visual dominante y pocos diálogos en pantalla. "Hay muy poco diálogo. La historia se cuenta mucho desde la acción, los espacios, la atmósfera".

Uno de los recursos narrativos centrales es una radio que el personaje escucha, donde se oyen testimonios de terceros. "Esa es la parte más cercana a lo narrativo tradicional… pero lo demás es experiencia pura".

El resultado, reconocen, puede generar reacciones distintas. "Creemos que va a ser una película divisiva. A algunos les va a encantar y otros van a decir '¿qué es esto?'. Pero lo importante es que genere algo, que no pase desapercibida".

EL RECORRIDO QUE COMIENZA DESPUÉS DEL ESTRENO

Con la película terminada, comienza otra etapa: lograr que circule. "Ahora viene la parte difícil: tenés la película y decís '¿qué hago con esto?'".

El plan es moverla por festivales, pero también por espacios alternativos. "Tiene un espíritu muy punk. Queremos proyectarla donde sea: ciclos de cine, centros culturales, espacios independientes… donde haya una pantalla".

La prioridad es que tenga vida propia antes de cualquier estreno digital. "La idea no es que quede guardada en la computadora o subirla directamente a internet. Primero queremos que encuentre su recorrido".

UN PRIMER LARGOMETRAJE… Y LO QUE VIENE

Para gran parte del equipo fue la primera experiencia en un proyecto de esta escala: un largometraje de una hora y media realizado sin antecedentes directos en ficción. "No dijimos 'hagamos un corto'. Dijimos 'hagamos una película'. Arrancamos por lo más difícil".

El proyecto también significó un regreso personal al cine para su director. "Era algo pendiente. Pensé: ahora o nunca. Costó muchísimo, pero lo repetiría cuarenta millones de veces". El deseo de continuar ya está presente.

COMUNIDAD, REDES Y APOYO LOCAL

El proyecto se sostuvo principalmente con esfuerzo propio, apoyo de familiares, amigos y la difusión de los medios. "No tuvimos mucho respaldo externo… fue más que nada nosotros mismos, nuestros bolsillos, nuestros amigos". Por eso el equipo insiste en la importancia del acompañamiento local.

Además, remarcaron que el rodaje no habría sido posible sin el acompañamiento de la familia Azcárate, propietaria de la vivienda donde se filmó la película, cuya colaboración resultó clave para el desarrollo del proyecto.

"Es una película hecha en la ciudad, con gente de la ciudad. Ojalá sea un puntapié para que otros digan: 'yo también quiero hacer cine'", mencionó Sanaz.

La invitación es abierta. "Aunque no te guste el cine, vení igual. Esto es de todos". Toda la información sobre funciones y novedades se publica en su cuenta oficial de Instagram. "Sígannos, compartan, pongan me gusta… y vayan a la premiere. El teatro tiene que estallar", agregó Garrido.

ESTRENO Y PROYECCIÓN LOCAL

La primera presentación pública será el 28 de febrero en el Teatro Municipal, a las 19 horas. "Es la primera premiere de una película hecha en Balcarce", destaca Sanaz.

La entrada será accesible y con fin solidario, el valor será de 4.000 pesos. "Va a ser una entrada simbólica para que pueda ir todo el mundo y a beneficio de Protección a la Infancia. Esperamos que se llene". Y agrega: "No es la típica película de terror que ves en la tele. Es algo distinto… y queremos que la gente lo viva".

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Falleció en Balcarce el 27 de enero de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso religioso en sala velatoria, el martes 27 a las 16.30. Casa de duelo: calle 26 Nº 632. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Minaudo Jose "Beta" (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 27 de enero de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso religioso en sala velatoria, el miércoles de 7 a 9.30. Casa de duelo: Av. Centenario Nº 1840. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Diego Gustavo Sanchez (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 16 de diciembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser trasladados a la ciudad de Miramar donde serán cremados en el Crematorio Privado el jueves 18 a las 9. Casa de duelo: calle 46 Nº 1162. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Mario Juan Aguilar (EL NEGRO) (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 16 de diciembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego velados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 16 a las 19. Casa de duelo: calle 22 Nº 109. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Margarita Garcia vda de Perez ( NEGRA )

(q.e.p.d.). Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 16.30. Casa de duelo: calle 108 Nº 500. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Dora Felisa Madrid (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 4 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados paraluego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el miércoles 5 a las 11. Casa de duelo: calle 13 Nº 717. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Maxima Rivero (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 4 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 17.30. Casa de duelo: calle 33 Nº 373. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Mirta Elisa Lopez, (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos serán velados para posteriormente ser trasladados hacia la ciudad de Miramar donde serán cremados en día y horario a confirmar. Casa de duelo: calle 26 Nº 426. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada, calle 15 Nº 519 entre 14 y 16, teléfono 42-2404.

Francisca Juliana Ledesma (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos son velados para luego ser inhumados en el Cementerio Municipal, previo oficio religioso en sala velatoria, el martes 4 a las 11. Casa de duelo: Barrio Alborada Nº 93. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.

Herrera Domingo Ignacio (MINGO) (q.e.p.d.).

Falleció en Balcarce el 3 de noviembre de 2025 c.a.s.r. y b.p. Familiares, amigos y demas deudos participan su fallecimiento. Sus restos fueron velados e inhumados en el Cementerio Privado Parque de la Sierra, previo oficio religioso en sala velatoria, el lunes a las 15.30. Casa de duelo: Barrio calle 3 Nº 280. Servicios de Sepelios de la Cooperativa de Electricidad «General Balcarce» Limitada.