"No alcanzan las palabras para agradecer todo lo que hicieron; me salvaron la vida"
Ramón Molina (85 años) tenía previsto una visita al médico de cabecera para el miércoles 16. Pero su cuadro de salud hizo que hubiera cambio de planes. Sus hijas, al observar una insistente tos, aceleraron los pasos y acompañaron a su padre a la guardia del Hospital dos días antes. La revisación, primero, y una serie de estudios, después, confirmaron el diagnóstico: bloqueo aurículoventricular cardíaco de segundo grado tipo 1. Era necesario, entonces, colocarle un marcapasos, el guardián del corazón, al paciente para que vuelva a tener el pulso normal.
La sorpresa, la preocupación y los nervios invadieron a los familiares directos de Ramón, quien quedó internado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Municipal Subzonal, por la gravedad del cuadro. Pero a la vez, lo que parecía un camino sinuoso ante las dificultades que asomaban en el horizonte -una demora de unos diez días para que PAMI aporte el dispositivo y encontrar el centro asistencial para efectuar la intervención quirúrgica-, se transformó rápidamente en un escenario de buenas noticias.
El cardiólogo José Legato fue quien le dijo a las hijas de Ramón que la colocación del marcapasos podía hacerse en el Hospital "Fossati". "Nunca habíamos escuchado que se pudiera hacer una intervención quirúrgica aquí de esa naturaleza. Confiamos en el doctor Legato, que nos guió en todo momento, en sus colegas y en el resto del personal del nosocomio. Así que desde ese miércoles 16 hasta el sábado19 vivimos jornadas eternas", contó Ana, una de las hijas del paciente.
La familia Molina decidió adelantarse a los tiempos del PAMI y adquirió con recursos propios el marcapasos atendiendo a las dificultades que presentaba el paciente. Así fue como el doctor Legato, junto a la especialista Natalia Ros, llevó adelante la operación que se extendió por espacio de casi dos horas y con total éxito a punto tal que veinticuatro horas más tarde ya había sido dado de alta, continuando con su recuperación en su casa. Las manos de José (Legato) y Natalia (Ros) salvaron a mi papá, junto a todo el grupo de trabajo del Hospital", expresó agradecida su hija.
A la posibilidad de hacer nuevamente dicha práctica quirúrgica en el hospital local, se suma la confirmación por parte del director asociado, doctor Antonio Dojas, de que el PAMI las autorizó para sus afiliados a partir del 1 de mayo.
Ramón Molina: "Estoy vivo gracias a toda la gente del Hospital"
Ramón Molina no tiene más que palabras de agradecimiento por la atención recibida en el Hospital.
"Todos, tanto los médicos como el resto del personal se brindaron totalmente con un profesionalismo y una calidez humana dignas de ser destacadas" señaló mostrando un excelente estado de salud y de ánimo.
Con una alta dosis de humor y una verborragia que según sus familiares se duplicó tras la intervención remarca sus ganas de volver a desarrollar su vida diaria "dejando de lado algunas tareas al menos por el momento", con un ímpetu y una fuerza que disimulan en mucho sus 85 años.
"Yo fui como para hacerme un control y de pronto tras hacerme una serie de estudios me dijo el médico que me tenía que quedar internado, que tenía una arritmia y que no entendían como estaba vivo. El sábado tras conseguir el marcapasos, que tuvimos que comprar ya que el que me tenía que dar PAMI no se sabía cuando podía llegar y mi necesidad era urgente, me operaron y el domingo me dieron el alta" narró Ramón destacando su satisfacción por el trato recibido desde todas las áreas del Hospital.
Lo conseguido abre puertas para poder hacer intervenciones más complejas
Un marcapasos artificial es un dispositivo electrónico diseñado para producir impulsos eléctricos con el objeto de estimular el corazón cuando falla la estimulación fisiológica o normal. Durante más de diez años se abandonó esa práctica en el Hospital local. Pero la posibilidad de contar con profesionales capacitados, el equipamiento y las instalaciones permitieron que se retomara una intervención quirúrgica de esa naturaleza.
"Con muy buen éxito se logró esta práctica en un paciente con problemas cardíacos", dijo feliz el doctor José Legato. Junto a la doctora rOS, especialista que tuvo la posibilidad de capacitarse en el exterior, y un amplio grupo de profesionales, se logró el resultado esperado.
"El fin único era salvarle la vida al paciente. Y lo conseguido abre una puerta a muchas otras cosas que se podrán hacer a futuro. La colocación de marcapasos es una parte de la electrofisiología, pero la idea es poder hacer estudios más complejos como por caso de arritmias, de bloqueos, tratamientos por catéter, colocación de stent, entre otros, por la sencilla razón que se utiliza la misma aparatología. Gracias a la doctora Ros, especialista en el tema, se hizo la operación", dijo entusiasmado.
Ese entusiasmo es el mismo que observó del personal del centro asistencial durante el desarrollo de la intervención quirúrgica. "Lo principal es la decisión. Y eso, sin dudas, ayudará a buscar lo que esté faltando. Queremos dar más y mejores servicios de salud y no depender de Mar del Plata", afirmó.
Finalmente Legato expresó: "Este comienzo es muy importante".