Un espacio renovado para acompañar la lucha contra el cáncer
En un acto cargado de emoción y con fuerte acompañamiento institucional y comunitario, se realizó la presentación formal de la obra de remodelación del Servicio de Oncología que funciona en el segundo piso del Hospital Municipal Dr. Felipe A. Fossati. El sector ya se encuentra operativo y comenzó a recibir pacientes, marcando un paso significativo en la mejora de la calidad de atención para personas que atraviesan tratamientos oncológicos.
La actividad contó con la presencia del intendente Esteban Reino; la vecina Cristina Díaz, impulsora de la iniciativa; el director asociado del nosocomio, Javier Reino; el director Gabriel Angelini y la responsable del área de Administración, Sofía Gianetti, junto a integrantes del equipo de salud, colaboradores y vecinos.
“UN RECLAMO DE LA SOCIEDAD”
El Intendente destacó la importancia del proyecto y subrayó que se trata de una respuesta a una demanda sostenida de la comunidad.
“Para nosotros es un día muy importante, muy lindo cuando se logran estas cosas que es un reclamo que tenía la sociedad de Balcarce. Nosotros escuchamos. Siempre está bueno reclamar, pero después hay gente como Cristina que se puso esta tarea al hombro”, expresó.
Reino remarcó que desde el Municipio se aportaron recursos y se acompañó técnicamente la obra, pero puso en valor el rol de la comunidad y del equipo hospitalario. “Nosotros hicimos lo que había que hacer, tanto los directores, los arquitectos, todo el personal del Hospital. Pero en el caso de Cristina, con esta inquietud de mejorar a los pacientes oncológicos, consiguió donaciones y hoy esto es una realidad”.
El jefe comunal también agradeció a las empresas y vecinos que colaboraron con equipamiento y detalles de ambientación, como cortinas, un televisor y cuadros de la artista local Paula Sánchez, que aportan calidez al espacio. “La comunidad sigue confiando y los recursos que consiguen los vecinos se destinan donde se tienen que destinar”, concluyó.
UNA EXPERIENCIA PERSONAL CONVERTIDA EN MOTOR
La iniciativa nació de la experiencia personal de Cristina Díaz, paciente oncológica, quien decidió transformar su vivencia en un proyecto colectivo.
“Yo soy una enferma de cáncer, pasé por todo esto y siempre digo que tiene que ser un lugar agradable”, contó. Recordó que durante su tratamiento conoció el espacio de Oncología en General Madariaga y entendió que Balcarce debía contar con un ámbito similar. “Dije: Balcarce tiene que tenerlo, no puede ser que no tengamos”.
A partir de esa convicción comenzó a gestionar junto a las autoridades hospitalarias y municipales. Se organizaron actividades solidarias, entre ellas un evento en el Teatro local, para reunir fondos. Si bien el proyecto original era más amplio, decidieron avanzar con una primera etapa concreta y realizable. “Empezamos con algo más chico, que tuviese un principio y un final, como lo tiene hoy”, explicó.
El nuevo espacio cuenta con aire acondicionado, televisor, mobiliario renovado y detalles pensados para brindar contención. Además, se proyecta incorporar plantas, mesas de luz y continuar embelleciendo el sector con obras de artistas locales. “El tratamiento no es fácil, entonces tiene que ser un lugar agradable tanto para la enfermera como para los pacientes”, señaló.
Díaz también remarcó que aún restan incorporar tres bombas de infusión para la administración de medicación y otros insumos, por lo que continúa abierta la posibilidad de recibir donaciones. “Siempre primero caemos en el hospital de Balcarce. Entonces creo que hay que cuidarlo y embellecerlo como se merece”, afirmó visiblemente emocionada.
ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL
La vecina explicó además que el trabajo se articula con la fundación “Un lugar para estar”, que tiene presencia en distintas ciudades del país y sedes cercanas en Pinamar y Madariaga. La entidad brindará acompañamiento psicológico virtual, insumos específicos y propuestas complementarias como reflexología y talleres de arte para pacientes en tratamiento, todo de manera gratuita. “Es un trabajo conjunto sin cobrar absolutamente nada, para todo el mundo”, subrayó.
TRABAJO EN EQUIPO
Desde la dirección del Hospital, Javier Reino destacó que la mejora del servicio era una necesidad pendiente. “Era un punto al que teníamos que darle una mejor calidad de servicio. Con Cristina a la cabeza nos encolumnamos todos y hubo un equipo que trabajó día a día. Hacer una obra no es fácil, no solamente se necesita dinero, sino recursos humanos”, indicó.
También valoró el rol de la cooperadora del Hospital y confirmó que el área ya está funcionando plenamente: “Sí, ya empezamos hoy directamente”.
Por su parte, Sofía Gianetti puso el acento en la dinámica interna de trabajo. Señaló que el proyecto se concretó gracias a la articulación entre personal municipal, arquitectos y equipos técnicos que vienen interviniendo en distintos sectores del Hospital. “Trabajar así en equipo y que pueda fluir el trabajo de esta manera no tiene palabras. Fue sencillo de hacer, con mucho esfuerzo, pero sencillo por cómo se dio el trabajo conjunto”, afirmó.
PRIMERA ETAPA DE UN PLAN MAYOR
El director Gabriel Angelini enmarcó la obra dentro de un proceso más amplio de transformación edilicia. “Cuando una gestión que tiene la obligación de hacer que las cosas sucedan se pone a trabajar con una comunidad que tiene ganas de emprender, las cosas suceden”, expresó.
Detalló que esta remodelación constituye la primera etapa de una intervención integral que continuará en el primer piso del Hospital, sumándose a las mejoras ya realizadas en el segundo y tercer nivel. También mencionó trabajos recientes en la terraza para resolver problemas estructurales.
“Son tiempos difíciles y la comunidad está poniendo todo lo que puede y más para que esto suceda. Nuestro objetivo es subir la calidad de nuestras prestaciones y estar a la altura de lo que Balcarce se merece”, sostuvo.
Con el nuevo Servicio de Oncología ya en funcionamiento, el Hospital suma no solo infraestructura renovada, sino también un ejemplo concreto de articulación entre gestión pública y compromiso ciudadano, en un área especialmente sensible donde el entorno y la contención también forman parte del tratamiento.
