“Ahora tenemos el espacio que nuestros pacientes merecen”
La inauguración del nuevo espacio de Oncología en el segundo piso del Hospital Municipal Dr. Felipe A. Fossati no solo representa una mejora edilicia. Para quienes trabajan todos los días acompañando a pacientes en tratamiento, significa un cambio profundo en la dinámica cotidiana.
Sonia Chinicola, enfermera y encargada del área, conoce como pocos el antes y el después del servicio. Fue parte del funcionamiento en el espacio anterior y hoy celebra la puesta en marcha del nuevo sector.
“Estoy contentísima porque estamos inaugurando un lugar amplio, con luz”, expresó. Y explicó que anteriormente trabajaban en un ámbito más reducido, sin iluminación natural y sin baño propio. “Pese a todo se cumplía como corresponde, se hacía el trabajo como debía hacerse, pero estábamos en un lugar más acotado”.
MUCHO MÁS QUE
ONCOLOGÍA
Chinicola aclaró que el servicio no se limita exclusivamente a tratamientos contra el cáncer. “A veces la palabra oncología da la idea de que es solamente trabajar con cáncer, pero acá hacemos muchas otras cosas”, señaló.
En el área se realizan aplicaciones de hierro para pacientes con anemia ferropénica, tratamientos con ácido zoledrónico y eritropoyetinas, además de medicación subcutánea diversa. En cuanto a la especialidad oncológica propiamente dicha, se atienden patologías vinculadas tanto a órganos como a hematología: leucemias, linfomas, mieloma múltiple y otras afecciones relacionadas con la sangre.
“Tenemos alrededor de 50 personas semanalmente en movimiento. Algunos vienen por una aplicación subcutánea y otros por tratamientos largos”, detalló. Esa dinámica constante hace que el espacio físico y la organización sean claves para garantizar una atención adecuada.
COMODIDAD Y FUNCIONALIDAD
Además de la amplitud y la luz natural, uno de los aspectos que la enfermera destacó con énfasis es la incorporación de un baño dentro del sector. “Siempre hago mucho hincapié en el baño, porque hay pacientes que necesitan desagotar sus bolsitas o la misma medicación les produce malestar. Entonces es fundamental tenerlo cerca”, explicó.
En cuanto al equipamiento, señaló que el servicio ya contaba con heladeras específicas para conservar la medicación de manera adecuada, diferenciada según los requerimientos de cada fármaco. Sin embargo, anticipó que aún aguardan la llegada de nuevas bombas de infusión para completar el equipamiento del área.
“Ahora nos hacen falta unas bombas que ya nos van a traer y creo que después no nos faltaría nada”, sostuvo.
LA REACCIÓN DE LOS PACIENTES
La emoción no es solo del equipo de salud. Según contó Chinicola, los propios pacientes fueron los primeros en notar la diferencia. “Ellos mismos vinieron temprano, abrieron la puerta y dijeron ‘wow’. Esto nada que ver a donde estábamos”, relató.
Si bien el espacio anterior había sido adaptado con intervenciones artísticas y detalles para hacerlo más cálido, las dimensiones eran reducidas. “Era muy chiquito. Ahora tenemos todo”, afirmó.
Entre la emoción y los nervios propios de estrenar un lugar nuevo, la enfermera resumió la sensación general: “Vamos a estar cómodos, felices”.
Para quienes atraviesan tratamientos prolongados y complejos, y para quienes los acompañan cada día desde la tarea sanitaria, el nuevo espacio no es solo una mejora edilicia: es una herramienta concreta para brindar contención, dignidad y calidad en cada atención.
