Mariano Mare: “Hay un egoísmo político muy grande y estas son las consecuencias”

Mariano Mare: “Hay un egoísmo político muy grande y estas son las consecuencias”

Este domingo se cumplió medio siglo de uno de los hitos que marcó a Balcarce en su historia con el automovilismo, como lo fue la inauguración del autódromo que lleva el nombre del quíntuple campeón del mundo de Fórmula Uno, Juan Manuel Fangio.

La majestuosa obra, concebida por el “Chueco” y acompañada en su concreción por el intendente de la época, Juan José Mare, es de las más generosas en el mundo entero para el espectador, que puede dominar sin inconvenientes el 80 por ciento del trazado por milagro de la ingeniería y de los proyectistas. Como lo bautizara el recordado Luis Elías Sojit, "el único autódromo del mundo de tres pisos sin ascensor".

Categorías internacionales, nacionales y zonales del automovilismo brindaron espectáculos memorables hasta que hubo un hecho que marcó un quiebre: el lamentable accidente ocurrido aquel 13 de noviembre de 2011 en la final de la competencia de Turismo Carretera, que terminó con la vida del piloto Guido Falaschi, que enlutó aquella fiesta. Y el trazado, desde entonces, quedó “bajo la lupa” en materia de medidas de seguridad deportiva.

La propia ACTC no volvió a incluir al autódromo local en sus calendarios. Tampoco lo utilizaron otras categorías nacionales y zonales. Se apagó el ruido de los motores.

Pasaron los años. El abandono y los reiterados actos vandálicos se adueñaron del lugar. El nacimiento de la llamada Asociación Autódromo Balcarce, a mediados de la década pasada, con el respaldo de la Municipalidad, permitió que lentamente se fueran dando pasos para lograr ir recuperando en forma parcial el circuito. En ese tiempo, además se contrató al ingeniero Ricardo Salazar, quien elaboró planos y proyectó obras para dejar al trazado en condiciones de recibir a distintas categorías.

En 2019, el ruido de motores volvió a escucharse con el automovilismo zonal y el año pasado la labor de la Asociación Autódromo permitió construir la variante “Juan Manuel Bordeu”, logrando así un nuevo dibujo mientras se avanza en la recuperación total del escenario.

Hace 50 años…

Tiene muy marcada en su memoria, a pesar de que era un jovencito de 13 años, lo que se vivió aquel 16 de enero de 1972. El orgullo que siente por su padre, de manera especial, como también de sus colaboradores, entre ellos Agustín Cordero Mujica, por entonces secretario de Gobierno, es infinito. También lo es el dolor que lo invade mientras Mariano Mare recorre distintos puntos del escenario en el caluroso mediodía de ayer, acompañado por

El Diario.

Observa y reflexiona en voz alta sin entender por qué se llegó a esta realidad, muy distinta a lo que representó el lugar en otras épocas gloriosas. Y no puede dejar de sentirse conmovido al corroborar que las placas que se repusieron en 2010 en la zona de boxes, más precisamente donde se encuentra la destruida torre de control, un monumento a la desidia, desaparecieron una vez más.

“El autódromo -cuenta Mariano- fue una de las tantas obras emblemáticas de la gestión que encabezó mi padre como Intendente. Había en esa época planificación y gestión. Primero se hicieron obras que se necesitaban en la ciudad y luego llegó el autódromo”.

Si bien el Gobierno municipal, con recursos de Nación y Provincia, la llevó a cabo, se contó con un fuerte compromiso de la comunidad que acompañó el proyecto. Hubo 3.400 socios fundadores que hicieron sus aportes económicos “y de los cuales se han olvidado. Ellos fueron parte muy importante de este logro por lo que quiero reconocerlos”, acotó.

“Balcarce necesitaba el autódromo teniendo a Juan Manuel Fangio como vecino”, señaló Mare.

Recordó que el circuito fue la primera etapa de una planificación más ambiciosa que incluía un hotel cinco estrellas y un museo, también sobre la ladera de La Barrosa pero cuestiones políticas lo impidieron.

A pesar de su corta edad, recordó Mariano que había un trabajo arduo de la gestión municipal para conseguir obras para Balcarce, más allá de la del autódromo, junto con el respaldo de los vecinos.

El autódromo hoy

No puede impedir que lo invada la nostalgia. Mientras recorre lentamente en su auto cada uno de los 4.590 metros de la pista, se lamenta que “con el correr de los años, ha sido poco querido. Como también lo fueron otras obras y realizaciones que marcaron a Balcarce en una época, como ‘A lonja y guitarra’ y el Festival del Canto Argentino, por ejemplo. Fue la gestión de gobierno (aludiendo a la que encabezó su padre) más importante de la historia del distrito en obras. En el caso del autódromo, fue maltratado en los últimos años. Lo veo abandonado. Los propios turistas que recibo en mi local gastronómico me lo manifiestan. Y es mentira que es por el fatal accidente de 2011. Es por la falta de interés de la política actual. Me estoy encargando, poco a poco, de contarle a algunas autoridades nacionales y provinciales lo que es el autódromo Fangio, lo que significa y la importancia de su recuperación. Es momento de tirar todos para el mismo lado en beneficio de los vecinos y de la comunidad. Incluso creo que el mismo Museo del Automovilismo debería involucrarse con el autódromo. Dejemos de lado las peleas del pasado. Hay que trabajar y pensar en grande”.

- ¿Qué cree usted que diría su padre si viera hoy el autódromo?

- Papá era muy especial, se guardaba todo. En charlas íntimas me decía que de todas las obras que se hicieron, no supieron aprovechar ninguna como en este caso el autódromo y las fiestas multitudinarias que generaban ingresos económicos importantes. Insisto que el problema central es que al autódromo no le interesa a un cierto núcleo de personas ligadas a la política. Se habla mucho de turismo pero en la realidad hay cero realizaciones. Balcarce, como se recordará, en verano era epicentro de realizaciones. ‘Enero en Balcarce’ era el lema.

- ¿Desearía que este 50° aniversario se viviera de otra manera?

- Si, por supuesto. En esto te das cuenta el poco interés que existe. Hoy los socios fundadores no tienen un lugar ni consideración especial. Me da mucha tristeza ver el autódromo así. El Auto Club local era un lujo como trabajaba. Había buena gente y por eso Balcarce creció, porque las iniciativas nacían de los propios vecinos. Hay un egoísmo político muy grande y estas son las consecuencias. Esto debe servir para sincerarnos y que Balcarce vaya para adelante. El autódromo es parte fundamental del turismo. Muchas obras las hizo la persona que algunos no les gusta nombrar pero miremos para adelante. El único perjudicado es el vecino. En mi caso estoy dispuesto a colaborar y meterle para adelante.

Reconocimiento para la Asociación Autódromo.

Por último, Mare dedicó un párrafo especial a los miembros de la Asociación Autódromo Balcarce por el empeño, el empuje y las ganas que ponen para revertir la realidad del circuito y reclamó apoyo económico para que puedan concretar los trabajos proyectados.

Mientras deja atrás la puerta 1 del predio, Mariano sigue soñando en que pronto vuelva a convertirse en epicentro de esa pasión que es el automovilismo.