“La solidaridad de cada uno se transforma en obras concretas”
A pesar de las lluvias y las bajas temperaturas, los voluntarios de Cáritas comenzaron este fin de semana a recorrer distintos puntos de Balcarce para llevar adelante una nueva edición de la tradicional colecta anual, una iniciativa que este año adquiere un significado especial al cumplirse siete décadas de trabajo de la organización en el país.
Bajo el lema “70 años animando a la esperanza”, la campaña busca movilizar la solidaridad de la comunidad y reunir recursos que permitan sostener programas de asistencia, acompañamiento y promoción humana tanto a nivel local como diocesano y nacional.
El primero en referirse al inicio de la colecta fue el párroco de las parroquias San José y Santa María, Pablo Etchepareborda, quien destacó el compromiso de los voluntarios que, pese a las condiciones climáticas adversas, salieron a las calles para concretar la campaña.
“Ya están recorriendo todas las partes de la ciudad, tanto acá como en la parroquia Santa María. Es un año más para animar la esperanza y qué lindo poder hacerlo con tanto entusiasmo”, expresó.
El sacerdote recordó que la colecta no se suspende por mal tiempo y remarcó la importancia de la participación de toda la comunidad.
“Queremos dar la posibilidad de que todos podamos compartir entre los hermanos las cosas que tenemos. Esta colecta es súper importante por el destino que tiene y por toda la ayuda concreta que después se puede brindar”, señaló.
MÁS ALEGRÍAS EN DAR QUE EN RECIBIR
Etchepareborda puso el acento en el valor humano y espiritual que encierra la solidaridad. “Dice San Pablo que hay más alegría en dar que en recibir. Muchas veces hemos recibido algo y nos hemos sentido contentos, pero cuando pudimos compartir, ayudar o dar una mano, nos sentimos realmente felices”, afirmó.
Para el sacerdote, la colecta no representa solamente una ayuda económica, sino también una oportunidad para construir vínculos y generar esperanza en quienes atraviesan situaciones difíciles.
“Los pobres necesitan buenas noticias. Poder decirle a alguien que va a recibir ayuda para mejorar su casa, conseguir un colchón o sentirse acompañado es animar la esperanza”, sostuvo.
Y agregó: “La esperanza no es una ilusión vacía. Sale adelante porque entre todos hacemos algo para que eso ocurra”.
UNA AYUDA QUE SE TRANSFORMA EN ACCIONES CONCRETAS
La directora de Cáritas San José, Betina Balderrama, explicó que la colecta tiene su momento más intenso durante este fin de semana, aunque las alcancías permanecerán en distintos comercios de la ciudad durante todo el mes de junio.
“Hasta fines de junio van a estar las alcancías en los comercios. El fuerte es este fin de semana, por eso le pedimos a toda la comunidad que nos acompañe como lo hace cada año”, indicó.
La referente destacó que los aportes de los vecinos permiten sostener numerosas acciones de acompañamiento a familias de Balcarce.
“El año pasado acompañamos a diez familias para mejorar sus hogares o poner en marcha emprendimientos. También pudimos contratar psicólogos y trabajadores sociales para abordar situaciones que muchas veces exceden las herramientas que tenemos los voluntarios”, explicó.
Según detalló, actualmente Cáritas cuenta con un relevamiento preciso de las necesidades más urgentes de muchas familias de la ciudad.
“Hay personas que necesitan cosas tan básicas como una cama, un colchón, una mesa o una silla. Gracias al trabajo de los voluntarios sabemos exactamente qué hace falta y podemos actuar rápidamente cuando contamos con los recursos”, señaló.
Balderrama recordó además que los fondos recaudados se distribuyen en tres partes: una destinada a Cáritas Argentina, otra a Cáritas Diocesana Mar del Plata y la restante a las acciones locales.
EL TRABAJO DIOCESANO
En ese marco, destacó especialmente la labor que realiza la estructura diocesana de Cáritas. “La parte que se destina a la diócesis ayuda a sostener el Hogar Nazaret, un espacio que recibe cada noche entre 45 y 50 personas para que puedan dormir bajo techo, abrigarse y recibir una comida caliente”, explicó.
Por esa razón insistió en que cada aporte, por pequeño que sea, resulta importante. “No tendríamos que esperar a que llegue la colecta para ayudar, pero esta es una oportunidad para que todos podamos ser parte”, afirmó.
COLABORAR DE DISTINTAS MANERAS
Tanto Etchepareborda como Balderrama remarcaron que existen diversas formas de participar. Además de las donaciones económicas, el sacerdote destacó el valor de la oración y del voluntariado. “Hay tres maneras de colaborar: rezando, sumándose como voluntario y aportando económicamente. Cada uno puede hacerlo de la forma que pueda y cuando pueda”, indicó.
En ese sentido invitó a quienes deseen involucrarse a acercarse a cualquiera de las dos parroquias. “Media hora, una hora o dos horas pueden marcar una diferencia. Siempre hacen falta manos para ayudar”, expresó.
Balderrama, por su parte, recordó que también se puede colaborar mediante medios digitales. “En las redes sociales de Cáritas San José y Cáritas Santa María están disponibles los botones de Mercado Pago y los alias para realizar transferencias. Hoy la solidaridad también puede llegar por esos medios”, señaló.
VOLUNTARIOS IDENTIFICADOS
Otro aspecto destacado por la organización tiene que ver con la transparencia y la seguridad de la campaña.
Todos los voluntarios que participan de la colecta se encuentran debidamente identificados con pecheras, pines o alcancías oficiales.
Además, desde la institución remarcaron que desde hace más de cinco décadas se rinden cuentas públicamente sobre el destino de los fondos obtenidos.
“Tenemos nombre y apellido de cada familia acompañada y de cada acción realizada. La mejor garantía que podemos ofrecer es la transparencia con la que trabajamos desde hace 53 años”, afirmó Balderrama.
“ANIMAR LA ESPERANZA”
La directora de Cáritas Diocesana Mar del Plata, María Marta Mirande, acompañó el lanzamiento de la campaña y valoró el trabajo que realizan las comunidades parroquiales de toda la diócesis para sostener la tarea solidaria durante todo el año.
La referente destacó el significado del lema elegido para esta edición y la necesidad de seguir construyendo redes de acompañamiento frente a las dificultades que atraviesan muchas familias.
En el cierre de la convocatoria, tanto Mirande como los referentes locales coincidieron en que la colecta constituye una oportunidad para transformar la solidaridad en hechos concretos.
“Pusimos una frase muy simple pero muy real: la solidaridad de cada uno se transforma en obras concretas. Eso es lo que ocurre con cada aporte que recibe Cáritas”, concluyó Balderrama.
