Ni Una Menos volvió a movilizar a Balcarce con reclamos por más protección y políticas públicas
Vecinos, organizaciones, instituciones y mujeres autoconvocadas se concentraron en la plaza Libertad para conmemorar un nuevo aniversario del movimiento surgido en 2015. Durante el acto hubo testimonios, reflexiones y fuertes cuestionamientos a la falta de respuestas frente a la violencia de género.
A once años de la histórica movilización que dio origen al movimiento Ni Una Menos en Argentina, vecinos, organizaciones sociales, instituciones, referentes comunitarios y mujeres autoconvocadas volvieron a reunirse este martes en la rotonda de plaza Libertad para renovar el reclamo contra la violencia de género y exigir políticas públicas que garanticen la protección de mujeres y diversidades.
La convocatoria reunió a personas de distintas edades que, a través de intervenciones, lecturas y testimonios, expresaron su preocupación por una problemática que continúa presente en la sociedad. Mujeres y hombres tomaron la palabra para compartir experiencias personales, relatar situaciones de violencia, hablar de los miedos que atraviesan cotidianamente y reclamar una mayor presencia del Estado en la prevención y el acompañamiento de las víctimas.
La primera en dirigirse a los presentes fue Daniela Barrera, quien puso el foco en las estadísticas de violencia de género y en la necesidad de sostener la lucha colectiva. "Tres femicidios en una semana. La estadística establece que una mujer es asesinada cada 31 horas. El Estado patriarcal es cómplice de la violencia contra las mujeres y diversidades", expresó durante su intervención.
Asimismo, cuestionó las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y advirtió sobre el impacto de los recortes en áreas vinculadas a la asistencia y protección de las víctimas. "Mientras el Gobierno nacional niega la violencia de género y recorta recursos, nosotras volvemos a decir que nuestras vidas importan", sostuvo.
En ese marco, convocó a recuperar la fuerza de las primeras movilizaciones del movimiento feminista. "Volvamos a ser marea. Vamos a seguir incomodando hasta que paren de matarnos. Ni una menos. Libres nos queremos", manifestó.
EL RECUERDO DE AGOSTINA VEGA Y DULCE CANDIA
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo a cargo de la concejal Viviana Erreguerena, quien habló en representación de la Comisión de Mujeres, Género y Diversidades del Concejo Deliberante y recordó el caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y Dulce María Candia, quien fue víctima de femicidio en Misiones . "Un nuevo 3 de junio en donde el dolor nos atraviesa", comenzó diciendo la edil, para luego remarcar que "el femicidio de Agostina y Dulce nos recuerda que la violencia de género sigue arrebatando vidas y destruyendo familias".
Durante su discurso, Erreguerena señaló que el caso de Agostina interpela a toda la comunidad y obliga a reflexionar sobre las condiciones que permitieron que el crimen ocurriera. "Hablar de Agostina no implica únicamente reconstruir un crimen, sino preguntarnos por las respuestas que llegaron tarde y por el rol que cumple el Estado cada vez que una joven desaparece o es asesinada y no logra protegerla", expresó.
La concejal afirmó que existen aspectos que "no admiten discusión" y consideró que el caso expuso nuevamente falencias en los mecanismos de prevención, búsqueda y protección de personas. "Estamos ante un hecho de extrema violencia que expone una vez más las fallas de los mecanismos de prevención, búsqueda y protección. Es por ello que el caso de Agostina puede ser calificado también como un femicidio debido a la impunidad y a la falta de garantías por parte de la Policía, el Poder Judicial y las leyes", sostuvo.
Además, remarcó que este tipo de hechos no pueden ser naturalizados y reclamó un compromiso activo de toda la sociedad para enfrentar la violencia machista. "Que nadie mire para otro lado. El silencio, la indiferencia y la ausencia del Estado también tienen consecuencias", afirmó. Finalmente, cerró su intervención con una de las consignas históricas del movimiento: "Ni Una Menos. Vivas, libres y sin miedo nos queremos".
TESTIMONIOS Y PARTICIPACIÓN COLECTIVA
La actividad continuó con las intervenciones de Roxana Montenegro, Raúl Davico, Malvina Apazza Camino y Marisa Bítulo, quienes aportaron distintas miradas sobre la problemática y coincidieron en la necesidad de sostener los espacios de reflexión y acompañamiento para las víctimas de violencia de género.
A lo largo de la concentración se reiteraron los pedidos de justicia para las víctimas de femicidios y se reclamó la implementación de medidas concretas que permitan prevenir situaciones de violencia antes de que se produzcan desenlaces irreparables.
La jornada transcurrió en un clima de respeto y reflexión, con carteles, consignas y mensajes que recordaron el espíritu del movimiento nacido el 3 de junio de 2015, cuando una multitud salió a las calles del país para decir basta a los femicidios y a todas las formas de violencia contra las mujeres.
Once años después de aquella primera movilización, el reclamo continúa vigente. En Balcarce, una nueva concentración volvió a poner en el centro de la escena la demanda por una sociedad más igualitaria, libre de violencias y con respuestas efectivas para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
