“Extraño no poder distraerme con las carreras”

“Extraño no poder distraerme con las carreras”

La pandemia de Coronavirus definitivamente frustró la actividad 2020 del automovilismo zonal. Días pasados, tal como se informara, la dirigencia de la Federación Regional Mar y Sierras resolvió que no habrá campeonatos ante la situación sanitaria y la extensión de la cuarentena, a excepción del Karting del Atlántico y el Rally Mar y Sierras que aún mantienen en pie la posibilidad de llevar adelante alguna competencia este año.

Y esta inactividad afectó a todo el entorno del deporte motor, que ante la falta de competencias se quedó virtualmente sin trabajo y con su situación económica en crisis.

Ricardo Méndez es uno de los motoristas más exitosos en los últimos años, por los logros alcanzados con los motores de su preparación, junto a su hijo Mariano, puntualmente en el Turismo Special de la Costa y APAC. El preparador balcarceño hizo un análisis de la forma en que la pandemia alteró la labor en su taller, donde están pudiendo sobrellevar este cambio en la labor diaria, estando los fines de semana en casa, cuando los compromisos asumidos los llevaban habitualmente a distintos circuitos de la zona.

CAMBIO DE RUTINA

“Vamos llevando adelante esta situación poniendo el optimismo necesario. Estamos en medio de un panorama complicado y hay que seguir trabajando, con recaudos para no tener problemas”, señaló Méndez sobre el trabajo que se concreta en su taller.

Habían trabajado intensamente durante el verano, para llegar a la primera quincena de marzo con todo organizado, pensando en el próximo comienzo de los campeonatos, algo que el Coronavirus impidió. “Se alteró todo de una manera impensada. A nosotros nos alcanzó con todos los trabajos terminados al comenzar la cuarentena. Todos los motores estaban listos. En definitiva algunos motores quedaron acá y otros los llevaron a los talleres de cada piloto”, señaló.

DIVERSIÓN Y TRABAJO

Se abre una polémica cuando se habla de la vuelta del automovilismo antes que otras actividades, entendiendo que se trata de un divertimento. Y sobre este punto también habló Méndez. “El automovilismo se puede decir que es una diversión, y lo es, pero para los que invierten en ese disfrute. Para nosotros es un trabajo y para todos los que trabajan sobre los chasis, los motores, el que vende los repuestos, por citar ejemplos. No es como antes que entre todos en el taller daban una mano y se las rebuscaban para armar el auto. Ahora en parte sigue siendo así en algunos casos, pero se ha perfeccionado y muchos trabajan en el ámbito de nuestro zonal. Y cuando un trabajo se detiene tanto tiempo es complicado seguir adelante. Los que están dedicados plenamente al automovilismo deportivo la están pasando mal”.

“50 y 50”

Se refirió a la situación particular de su taller en cuanto a no contar con la parte de competición. “En cierta forma nosotros pudimos zafar porque tenemos la posibilidad de encarar esta actividad de otra forma. Nunca estuvimos dedicados plenamente al automovilismo. Siempre fue 50 y 50, alternando con otros trabajos. El taller se había llenado de motores de carrera porque no sé decir “no”. En la medida que pueda afrontar la responsabilidad, lo voy a hacer y seguramente en algún momento tuvimos más motores de lo esperado. Se paró una parte del taller y se incrementó el trabajo en la otra”.

LOS FINES DE SEMANA

Apuntó Méndez que extraña la actividad en los circuitos. “En lo personal extraño no poder distraerme con las carreras. Trabajo todos los días, no sé ni cuando es domingo. Antes de la pandemia nuestra semana duraba 4 días y medio. El viernes al mediodía ya empezabas a acomodar todas las cosas para viajar al circuito. Y si no teníamos APAC había TSC, así que era viajar casi todos los fines de semana. Y más allá del malhumor de que por ahí el auto no anda, cambiás el ámbito, estás con la cabeza en otra cosa. Termina la carrera y ya se piensa en la próxima, eso te mantiene entretenido. Hoy hasta ese incentivo se perdió. Es todos los días lo mismo y no está en tus manos poder cambiarlo”.

HAY EXPECTATIVA

Más allá de este presente duro para el automovilismo zonal, Ricardo Méndez es optimista, al menos pensando en el momento de la vuelta a las pistas. “Hay gente que siguió trabajando, armando autos. Al no haber carreras, ese dinero destinado a correr decidieron ponerlo en el auto. Hay casos que le hicieron mejoras, otros que no pensaban correr lo  pudieron terminar. El día que se vuelva a correr seguramente será interesante el número de autos. Han tenido varios meses para ir invirtiendo. Veo complicada la continuidad, cuando haya que ponerle plata al auto con 20 días de diferencia”.

Finalizó diciendo Méndez que esta pandemia hizo reflexionar a muchos pilotos. “Se dieron cuenta que el disfrute pasa por ir a correr, más allá del resultado. Lo que realmente sirve es disfrutar del fin de semana haciendo lo que les gusta”.