Claudio Poza: «Hay personas que hacen mucho mal al resto detrás de un maldito teclado»

Claudio Poza: «Hay personas que hacen mucho mal  al resto detrás de un maldito teclado»

A través de un extenso escrito publicado en la red social facebook, Claudio Poza manifestó su malestar por comentarios vertidos en redes sociales sobre una situación que le tocó atravesar junto a su esposa, que dio a luz la semana pasada en la Clínica del Niño y la Familia de Mar del Plata, sitio en el cual una mucama dio positivo al ser sometida al test del Covid-19, hecho que ocurrió luego que el matrimonio balcarceño ya se había retirado de allí.

Al tomar conocimiento de esa situación, el propio Poza y su mujer mantuvieron contactos permanentes con los profesionales médicos de la citada clínica para conocer a ciencia cierta el procedimiento a seguir para evitar complicación alguna.

Mientras tanto, comenzaron aquí a circular versiones que relacionaban a dicho matrimonio con la mujer que está enferma del Covid-19.

La indignación, enojo y malestar que les causaron algunos de los comentarios vertidos en redes sociales impulsó a Poza a contar, paso a paso, lo sucedido. Pero en especial su aclaración apuntó a "esos empedernidos opinólogos de redes sociales, a esos que les encanta hablar sin saber de la vida del otro asegurando cosas que ellos mismos se imaginan en su pequeña cabecita frágil… Hay personas que hacen mucho mal al resto detrás de un maldito teclado y no toman magnitud de lo que ocasionan".

Empezó por el final afirmando que tanto su mujer como él, que se sometieron a testeos por su propia cuenta, dieron negativo de la enfermedad.

LOS HECHOS

Luego de ello, comenzó a narrar que el pasado miércoles 6 se dirigió con su mujer a la clínica marplatense, que iba a dar a luz. Fue a las 14:15 que nació Juan Fernando, el tercer hijo de ambos, con la atención del doctor Néstor Pirrota. "Estuvimos alojados en la clínica por dos días en medio de un inmenso protocolo dentro de ella: alcohol en gel en todos lados, limpieza en todo momento, muy poca gente transitando y el personal de salud, pacientes y acompañantes con tapabocas" indicó.

Al darle el alta el viernes 8, y luego de ser vacunado y cumplimentar otros trámites, la familia Poza regresó a esta ciudad. Fue controlada en el peaje y en el ingreso por avenida San Martín. "No cometí ningún pecado. Solo fui a ver nacer a mi hijo y atender y contener a su mamá", agregó.

Acatando las disposiciones vigentes, Claudio y su mujer comenzaron a cumplir con el aislamiento obligatoro. Fue el sábado que tomaron conocimiento de un caso de Covid-19 en la Clínica de Mar del Plata. "Aquellas personas que fueron madres sabrán entender lo que le pasó por la cabeza y por el cuerpo a mi mujer, a la cual pocas horas antes le habían dado el alta. Llamamos a nuestro médico y nos confirmó que había un caso positivo, que todo el personal se iba a hisopar y que nos mantenía al tanto. Aclaro acá que a nosotros en la clínica nunca se nos informó que había un caso sospechoso porque tranquilamente se podría haber postergado la fecha de parto de mi mujer o bien ir a otra clínica u hospital, o bien quedarnos alojados en Mar del Plata haciendo el aislamiento preventivo", subrayó Poza.

La mucama enferma, que trabajó en el cuarto piso del centro asistencial presentó síntomas el martes 5 por lo que fue enviada a su hogar. La familia Poza ingresó al día siguiente y fue alojada en el tercer piso. "Si bien esto nos dio tranquilidad, aún así no nos quedamos tranquilos y le preguntamos a nuestro médico si no creía que nos teníamos que hisopar. Respondió que por el momento recomendaba que no porque ellos ya se habían hisopado y el día sábado 9 tendrían el resultado. No obstante estaba intranquilo por lo que llame a la clínica para conocer qué protocolo consideraban que tenía que activar. Me dijeron que informara al 107. En ese instante llegó un mensaje del médico diciendo que las cuatro personas que habían asistido a mi mujer en el parto dieron negativo, que nos quedáramos tranquilos y que no nos hisopáramos porque seguían haciéndolo al resto del personal de la clínica. Cualquier novedad nos avisaba".

"COMENTARIO DE MUY MALA LECHE"

Contó seguidamente que "en el momento que estaba debatiendo con mi cabeza si lo informaba porque consideraba que tenía que proteger a toda la ciudad, suena el teléfono de alguien de la casa. Al escuchar se derrumba en llantos. Nadie entendía nada. Le estaban contando un comentario de muy mala leche de una persona allegada a su trabajo. Automáticamente yo llamé al 107 para poder parar esto de raíz y no afectar más psicológicamente a mi familia y menos aún a una mujer que no se puede levantar de la cama ni ir al baño por el dolor".

Relató Poza que le pidió a la persona que lo atendió que "quería activar el protocolo y que necesitaba que hisoparan a toda la familia para tranquilidad y también por el cuidado de nuestros vecinos. Ella me hizo un par de preguntas y quedó en volver a llamar. Lo hizo en tres oportunidades para consultarnos y transmitir los datos a los responsables. En la última llamada me dice que el hisopado lo tenía que hacer en forma privada porque al no tener síntomas no podían realizármelo. Respondí que sí o sí me lo tenían que hacer porque acá había una excepción y que si no, lo iba hacer público porque yo solo quería cuidar a todos los habitantes de mi ciudad y a mi familia. Yo estaba muy tranquilo con ese hisopado porque sabía que habíamos hecho todo correctamente al ingresar y al salir de la clínica. En ese momento, esta mujer de nombre Mariela me dice que consulta y me llama nuevamente. Lo hizo el director del Hospital (Antonio Dojas). Hablamos largo tiempo. Realmente agradezco y felicito al director Dojas por su accionar. Me dijo que en breve enviaba una ambulancia a mi domicilio para que vayamos al Hospital a hisoparnos con mi mujer. Le respondí que era imposible porque mi mujer no se podía levantar de la cama. Entonces mandó al personal a hisoparnos a mi casa. Me llamó también personal de la DDI para informarse del tema y comunicarnos que estábamos aislados y que nos iban a controlar a diario. Además lo hizo personal de la Municipalidad y hasta el mismo Intendente se puso a mi disposición".

Señaló a continuación que "ya nuestros teléfonos personales ardían porque varias personas sabían que habíamos estado en esa clínica marplatense. En ese momento desde algún ente le enviaron la información a los medios y ahí vino nuestro dolor interno más grande cuando leíamos titulares diciendo que dos personas tenían vinculo directo con la mucama, otro que teníamos nexo con ella y varios más. Les juro que al leer los comentarios solo trataba de contener a mi mujer y a mi mamá porque leíamos infinidades de pavadas y cosas que dolían mucho al alma porque no éramos asesinos ni violadores. Solo éramos dos padres felices que iban a ver a su hijo nacer. Ese era nuestro pecado en teoría. Hoy nuestra familia se vio afectada por un pueblo hablando sin saber y lastimándonos con cada mensaje. Me parece que a futuro esta información de comunicar los casos sospechosos tendría que cambiar la forma, para no alarmar tanto a la población y resguardar el daño que ocasionan los comentaristas o crónicos a esas familias. Por último, entiendan que todos los profesionales de Mar del Plata me dijeron que no era necesario el hisopado y nosotros lo hicimos para cuidar a nuestra familia y a toda nuestra ciudad, a la que amamos tanto porque no queríamos transitar la calle a diario sin contarle a nadie lo sucedido. Tenemos una ciudad hermosa, con personas maravillosas. Solo hay que esmerarse un poco más en ser mejores personas y pensar antes de apretar la tecla 'enter' para enviar un mensaje con el daño que ocasionamos al otro. Agradecemos a las personas que nos enviaron bendiciones y positividad, y al Intendente, al director del Hospital y al personal de la DDI por su trato".