Militantes recorren la Provincia en bicicleta y pasaron por Balcarce rumbo a Puerto Quequén
Con la consigna "500 kilómetros por la soberanía", una bicicleteada de alcance provincial recorre la provincia de Buenos Aires para visibilizar el reclamo por la estatización de una de las terminales del Puerto Quequén, actualmente gestionada por un consorcio privado. La iniciativa, que unió la ciudad de La Plata con Necochea, tuvo una escala en Balcarce, donde sus protagonistas realizaron un alto en el camino antes de afrontar el tramo final hacia la costa.
La acción es impulsada por militantes de organizaciones sociales, políticas y sindicales que buscan instalar el debate sobre la soberanía, el control de los recursos estratégicos y el rol del Estado en el comercio exterior. En diálogo con El Diario, Matías Grether, integrante de la Mesa Política de la Unidad Socialista Argentina, y Ricardo Capdevila, representante del Frente por la Soberanía Nacional, explicaron los fundamentos del reclamo y el sentido político de la movilización.
"El objetivo central de esta bicicleteada es darle fuerza política al gobernador Axel Kicillof para que avance en la estatización de una de las terminales del Puerto Quequén, cuya concesión ya venció", explicó Grether. Según señaló, se trata de una decisión clave para que el Estado provincial vuelva a tener herramientas de control sobre el comercio exterior.
"La gestión estatal permitiría contar con un puerto testigo, que sirva para fijar precios de referencia y controlar lo que hoy manejan las grandes operadoras multinacionales", afirmó. En ese sentido, advirtió que la renovación de concesiones privadas por varias décadas implicaría "cerrar una oportunidad histórica".
Grether remarcó que el reclamo no es nuevo, pero que choca con el poder económico concentrado. "Hay proyectos presentados y debates abiertos, pero no prosperan porque enfrente hay intereses muy fuertes que empujan la privatización. Por eso creemos que hay que visibilizar el tema y generar respaldo social", sostuvo.
BALCARCE COMO ESCALA TRAS UNO DE LOS TRAMOS MÁS DUROS
La bicicleteada partió desde La Plata el sábado pasado por la noche y avanzó durante varios días por rutas provinciales. Balcarce fue una de las paradas del recorrido, luego de atravesar uno de los tramos más exigentes del viaje, entre Coronel Vidal y esta ciudad.
"Ese tramo fue realmente complicado", relató Ricardo Capdevila. "La ruta no tiene banquina, los camiones pasan muy cerca y el viento te mueve la bicicleta. A eso se sumó la lluvia, así que llegar a Balcarce fue un alivio", explicó.
Grether coincidió y aportó detalles del desgaste acumulado. "Hay lomas que en auto no se notan, pero en bicicleta se sienten muchísimo. Hubo momentos en los que avanzábamos a cinco o siete kilómetros por hora por el viento de frente. A veces era más rápido bajarse y caminar", contó.
El arribo a Balcarce se dio al mediodía del jueves, lo que permitió a los ciclistas descansar, recuperar energías y preparar el cierre del recorrido. "Fue el único día en el que no pedaleamos. Necesitábamos cuidar el cuerpo para llegar bien a Necochea", explicaron.
VIENTO, LLUVIA Y NOCHES IMPROVISADAS
La exigencia física fue una constante a lo largo de todo el trayecto. Hubo jornadas de calor extremo, especialmente en la zona de Dolores, que obligaron a cortar el recorrido al mediodía y retomar recién por la tarde. En otros tramos, el viento de frente ralentizó de manera significativa el avance.
También hubo dificultades logísticas. En una de las etapas, los ciclistas no consiguieron hospedaje y debieron pasar la noche en una estación de servicio de la localidad de General Pirán, armando carpas y levantándolas de madrugada ante la amenaza de lluvia. En otros momentos, avanzaron sin vehículo de apoyo, cargando todo el equipaje en alforjas que aumentaban el esfuerzo y la resistencia al viento.
"No somos ciclistas profesionales", subrayó Grether. "Yo ni siquiera tenía bicicleta cuando empezamos a organizar esto. Lo que nos sostuvo fue la convicción y el acompañamiento de la gente".
APOYO EN EL CAMINO Y MILITANCIA CON EL CUERPO
A lo largo del recorrido, los militantes recibieron muestras espontáneas de apoyo en distintas localidades. Vecinos que se acercaron con fruta, comida o palabras de aliento se convirtieron en parte del viaje. "Esos gestos te levantan cuando el cansancio pesa", destacó Capdevila.
Para los impulsores de la bicicleteada, el reclamo por Puerto Quequén no se limita a Necochea, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre soberanía nacional. "La desregulación de los puertos en los años '90 dejó al Estado sin herramientas de control. Hoy vemos las consecuencias", sostuvo Grether.
En ese sentido, mencionó también otros debates pendientes, como el Canal Magdalena y la gestión del río Paraná. "No puede ser que la exportación se controle solo con declaraciones juradas. El contrabando y la subfacturación ocurren porque el Estado no está adentro de los puertos", afirmó.
"Más del 90% de los dólares que ingresan a la Argentina provienen del sector agroexportador. No puede ser que el control se base solo en declaraciones juradas. El Estado tiene que estar presente", afirmó.
Tras el paso por Balcarce, la bicicleteada retomó el camino hacia Necochea, donde está prevista la lectura de un documento elaborado por organizaciones locales, con una proclama clara: Puerto Quequén como propiedad estatal y con gestión social.
"Las organizaciones populares necesitamos generar acciones pacíficas que pongan los temas en agenda. Esta bicicleteada es eso: una forma de militancia que combina ideas, territorio y cuerpo", concluyeron.
