"La seguridad es una responsabilidad compartida", afirmó el comisario inspector Maximiliano Blanco Río
En medio de la preocupación generada por los recientes hechos delictivos registrados en Balcarce y la manifestación realizada por vecinos para reclamar mayores medidas de seguridad, el comisario inspector Maximiliano Blanco Río difundió un documento en el que expone su visión sobre la problemática desde una perspectiva criminológica.
En la introducción del texto, Blanco Río aclaró que su intención no es "señalar culpables ni alimentar divisiones", sino aportar "una mirada técnica" que permita comprender la complejidad del fenómeno delictivo.
A continuación, el texto completo:
"Estimados tengan buenas tardes. Comparto esta reflexión con el mayor respeto hacia todas las instituciones y hacia quienes, desde distintos lugares, trabajan diariamente por la seguridad de nuestra comunidad.
Creo que el momento que atraviesa Balcarce requiere serenidad, análisis y la capacidad de mirar el problema en toda su complejidad. La inseguridad no tiene una única causa ni una única solución. La criminología moderna demuestra que es el resultado de múltiples factores que deben abordarse de manera integral y coordinada.
Mi intención no es señalar culpables ni alimentar divisiones. Por el contrario, busco aportar una mirada técnica que invite a reflexionar sobre las responsabilidades compartidas del Estado, sus instituciones y también de la sociedad. La prevención del delito exige planificación, articulación interinstitucional, investigación criminal eficiente, justicia oportuna, políticas sociales sostenidas y una ciudadanía comprometida.
Ojalá estas ideas puedan contribuir al debate público en un momento de preocupación y tribulación para muchos vecinos de Balcarce. Estoy convencido de que sólo el diálogo serio, basado en evidencia y alejado de las especulaciones, permitirá construir soluciones duraderas para recuperar la tranquilidad que todos deseamos."
"LA SEGURIDAD COMO UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA”
Tras esa introducción, el Comisario Inspector desarrolló un análisis basado en conceptos de la criminología y la prevención del delito.
"La seguridad ciudadana constituye uno de los bienes públicos más importantes de una comunidad. Cuando una ciudad experimenta un incremento repentino de robos calificados, entraderas, asaltos domiciliarios o sustracción sistemática de vehículos, la respuesta no puede limitarse a buscar un único responsable. La criminología moderna ha demostrado que el delito es un fenómeno complejo, dinámico y multicausal, donde intervienen factores individuales, sociales, institucionales y ambientales.
La situación que atraviesa Balcarce merece precisamente ese análisis. No desde la confrontación política ni desde la búsqueda de culpables, sino desde una mirada técnica que permita comprender por qué determinadas condiciones favorecen la aparición y repetición de hechos delictivos.
La Teoría del Triángulo del Delito (Crime Triangle), desarrollada por Ronald Clarke y John Eck a partir de la teoría de las actividades rutinarias, sostiene que un delito ocurre cuando convergen tres elementos: un delincuente motivado, un objetivo adecuado y la ausencia de un guardián eficaz. Cuando alguno de esos tres componentes desaparece o se fortalece, las posibilidades de que el delito ocurra disminuyen considerablemente.
En el contexto actual de Balcarce, pueden observarse indicios de esa convergencia. Se presume que existen grupos criminales motivados y organizados; existen víctimas potenciales seleccionadas mediante tareas de inteligencia previa; y, en determinados momentos o lugares, aparecen debilidades en los mecanismos de protección, vigilancia o respuesta institucional.
Sin embargo, reducir el problema exclusivamente a la cantidad de policías disponibles sería un error conceptual. La seguridad es un sistema compuesto por múltiples capas de protección, donde cada institución cumple una función específica y complementaria."
PREVENCIÓN, INVESTIGACIÓN Y TRABAJO COORDINADO
En otro tramo del documento, Blanco Río se refirió al rol de la prevención situacional, el trabajo policial y la investigación criminal.
"La Prevención Situacional del Delito, impulsada por Ronald Clarke, enseña que muchos delitos pueden evitarse modificando el ambiente donde ocurren. Mejor iluminación pública, mantenimiento de espacios urbanos, eliminación de puntos ciegos, poda adecuada, cámaras estratégicamente ubicadas, control de accesos, diseño ambiental seguro, alarmas, botones antipánico y una ocupación activa del espacio público reducen oportunidades para delinquir.
Desde esta perspectiva, el alumbrado público no es solamente un servicio urbano: constituye una herramienta de prevención. Una calle oscura, un barrio sin mantenimiento o sectores abandonados facilitan la selección de objetivos y disminuyen el riesgo percibido por el delincuente.
La policía representa otra pieza esencial del sistema, aunque su función excede ampliamente la respuesta reactiva. La prevención requiere patrullajes dirigidos mediante análisis criminal, identificación de patrones, presencia estratégica en horarios y lugares críticos, controles vehiculares, vigilancia de accesos, producción de inteligencia criminal y un trabajo permanente orientado a anticiparse al delito.
La criminología contemporánea distingue claramente entre una policía que únicamente responde al delito consumado y una policía orientada a prevenirlo. La prevención exige capacidad analítica, utilización de información, elaboración de mapas del delito y planificación basada en evidencia.
(...) Una investigación eficiente debe procurar también desarticular organizaciones, identificar apoyos logísticos, descubrir informantes locales, reconstruir circuitos delictivos y evitar la reiteración de los hechos. Investigar no significa únicamente explicar lo que ocurrió, sino impedir que vuelva a suceder."
EL ROL DE LA JUSTICIA Y LAS POLÍTICAS SOCIALES
El jefe policial también analizó el funcionamiento del sistema judicial y sostuvo que la respuesta debe complementarse con políticas preventivas.
"La respuesta del sistema judicial también forma parte del modelo integral de seguridad. La investigación penal, la acusación pública, las decisiones jurisdiccionales y la ejecución de las penas cumplen funciones diferentes pero complementarias.
Cuando existen personas reiteradamente vinculadas con hechos delictivos, la sociedad espera respuestas institucionales eficaces. Al mismo tiempo, esas respuestas deben construirse sobre pruebas suficientes y respetando el debido proceso.
(...) Pero ninguna estrategia será sostenible si únicamente actúa sobre las consecuencias del delito. Las principales teorías criminológicas coinciden en que la prevención social resulta indispensable.
La Teoría del Control Social de Travis Hirschi sostiene que cuanto más fuertes son los vínculos familiares, educativos, laborales y comunitarios, menor es la probabilidad de involucrarse en conductas delictivas.
(...) Educación, permanencia escolar, deporte, cultura, capacitación laboral y programas de acompañamiento familiar constituyen herramientas preventivas mucho más eficaces y menos costosas que cualquier intervención exclusivamente represiva."
UNA CONSTRUCCIÓN COLECTIVA
En el tramo final del documento, Blanco Río hizo referencia a la responsabilidad de las instituciones y también de la ciudadanía para enfrentar el problema de la inseguridad.
"Todo ello evidencia la necesidad de abandonar los modelos aislados de actuación. La seguridad moderna exige trabajo multiagencial. Policía, Ministerio Público Fiscal, organismos de investigación criminal, Poder Judicial, municipio, áreas de desarrollo social, salud, educación, instituciones intermedias y organizaciones comunitarias deben compartir información, coordinar estrategias y construir objetivos comunes.
La comunidad también posee responsabilidades. La seguridad no puede delegarse exclusivamente en las instituciones. Denunciar los delitos, aportar información como testigo cuando corresponda, colaborar con las investigaciones y participar en redes de alerta vecinal fortalece los mecanismos de prevención.
Los hechos recientes registrados en Balcarce parecen presentar características compatibles con modalidades de delincuencia organizada. Si esa hipótesis investigativa se confirma, la respuesta tampoco puede limitarse al patrullaje tradicional. Será necesario fortalecer la inteligencia criminal, profundizar la coordinación entre las distintas agencias y orientar los recursos hacia la desarticulación completa de las organizaciones responsables.
La seguridad no depende exclusivamente de más patrulleros, más cámaras o penas más severas. Tampoco depende únicamente de la Justicia, del Municipio o de la Policía. Depende de un sistema institucional que funcione de manera integrada, basado en evidencia, planificación estratégica, prevención, investigación criminal, respuesta judicial eficaz, políticas sociales sostenidas y una ciudadanía comprometida.
Cuando alguno de esos componentes falla, el sistema pierde capacidad preventiva. Cuando varios fallan simultáneamente, el delito encuentra mayores oportunidades para desarrollarse.
Por ello, el desafío no consiste en identificar un único responsable, sino en asumir que la seguridad ciudadana es una construcción colectiva. Cada organismo posee competencias propias; cada institución tiene obligaciones específicas; cada ciudadano puede contribuir desde su lugar. Sólo mediante una estrategia integral, sostenida y coordinada será posible recuperar la tranquilidad de la comunidad y reducir de manera duradera las oportunidades para el delito."
