Una noche de música, solidaridad y sueños para acompañar a la infancia
La Sociedad de Protección a la Infancia volvió a encontrarse con la comunidad a través de una propuesta que combinó arte, solidaridad y emoción. El viernes el Teatro Municipal “Luis Conti” fue escenario de “Voces por la Infancia”, un espectáculo organizado para recaudar fondos y acompañar el trabajo cotidiano que lleva adelante la institución.
La iniciativa contó con la participación de reconocidos artistas y grupos locales, que se sumaron desinteresadamente a la convocatoria. Sobre el escenario se presentaron "Maxi» Daruch, Darío Gómez, Ezequiel Méndez y Lucila Belmonte, además de los grupos folclóricos La Pulpera y Estampa Criolla.
También estaba prevista la participación especial de Ana Clara Ambatese, quien finalmente no pudo asistir al encuentro, pero quiso estar presente de otra manera. La artista dejó un mensaje para los presentes y compartió una canción especialmente dedicada a los niños, sumándose así a una noche en la que cada aporte tuvo un mismo destinatario: acompañar a quienes más lo necesitan.
UN ESCENARIO QUE SE CONVIRTIÓ EN ENCUENTRO
Más allá de las actuaciones musicales y de danza, “Voces por la Infancia” tuvo diferentes momentos pensados para involucrar al público y generar un clima de encuentro.
Uno de los más emotivos se produjo durante la presentación de Lucila Belmonte. La cantante, junto a la conductora del espectáculo, Natalia Angulo, dejó por un momento el escenario y recorrió los asientos del teatro para realizar una pregunta sencilla, pero cargada de significado: ¿qué sueño tenían cuando eran niños y no pudieron cumplir?
Las respuestas fueron apareciendo entre el público y permitieron recuperar recuerdos, deseos y también historias de vida. Algunos sueños habían quedado pendientes, mientras que otros encontraron su oportunidad años más tarde y pudieron finalmente hacerse realidad.
La propuesta dejó abierta precisamente esa posibilidad: que los sueños no tienen necesariamente una fecha de vencimiento y que aquello que alguna vez parecía imposible puede encontrar otro momento para cumplirse.
Fue uno de los pasajes que mayor emoción generó entre los presentes, porque permitió que una actividad destinada a colaborar con los niños también invitara a los adultos a reencontrarse con el niño que alguna vez fueron.
EL COMPROMISO DE ACOMPAÑAR
La jornada volvió a poner en primer plano la importancia del trabajo que desarrolla la Sociedad de Protección a la Infancia, una institución que cumple una función fundamental en el acompañamiento de niños y adolescentes.
Ese trabajo cotidiano se sostiene en buena medida gracias al esfuerzo y compromiso de quienes integran la institución, pero también al acompañamiento de una comunidad que responde cada vez que se generan propuestas para colaborar.
En ese marco, “Voces por la Infancia” fue mucho más que un espectáculo. Fue una muestra de solidaridad y una oportunidad para que artistas, instituciones y vecinos compartieran una noche con un objetivo común.
Entre canciones, danzas, recuerdos y emociones, el mensaje que atravesó la velada fue claro: acompañar a la infancia es también ayudar a construir oportunidades para que cada niño pueda imaginar, sostener y algún día cumplir sus propios sueños.
