Dolor en la comunidad agropecuaria por la partida de Elvira Suero
La Ingeniera Agrónoma desarrolló gran parte de su trayectoria en la EEA Balcarce del INTA y fue una figura clave en el estudio de la física del suelo y el riego complementario en la Región Pampeana. Fue además cofundadora de la Asociación de Riego Pampeano, institución desde la que impulsó proyectos, capacitaciones y acciones vinculadas con el uso sostenible del agua.
La comunidad agropecuaria recibió con pesar la noticia del fallecimiento de la Ingeniera Agrónoma Elvira Suero, reconocida por su extensa trayectoria en el ámbito de la investigación, el riego y la ciencia del suelo, y por su estrecho vínculo con Balcarce y el sudeste bonaerense.
Suero desarrolló gran parte de su carrera profesional en la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce del INTA, donde se convirtió en una de las principales referentes en el estudio de la física del suelo y del riego complementario en la Región Pampeana.
Desde la Asociación de Riego Pampeano (ARP) destacaron especialmente su trayectoria y el aporte realizado desde los primeros años de la institución. La entidad la definió como una "referente indispensable en la ciencia del suelo y el riego en la Argentina" y como una figura fundamental para su historia y consolidación.
UNA TRAYECTORIA
LIGADA AL RIEGO
Uno de los hitos de su carrera se produjo en 1990, cuando desarrolló el Primer Curso de Riego Mecanizado, una iniciativa que marcó un punto de referencia en la capacitación sobre una temática que adquiriría creciente importancia para la producción agropecuaria.
Su vínculo con el sudeste bonaerense se extendió durante décadas. Desde el INTA Balcarce fue una de las principales referentes regionales en materia de riego, participando en investigaciones, actividades de capacitación y transferencia de conocimientos destinados a mejorar el manejo del recurso hídrico.
En 1995 comenzó además su trayectoria dentro de la Asociación de Riego Pampeano, institución de la que fue cofundadora. Allí tuvo una participación activa en la comisión directiva, desempeñándose como prosecretaria de la Regional Buenos Aires Sudeste.
A lo largo de los años impulsó proyectos de investigación de relevancia en articulación con el INTA y la Universidad Nacional de Mar del Plata, al tiempo que representó a la Asociación en distintas comisiones y organismos relacionados con la gestión ambiental y de los recursos hídricos.
EL CONOCIMIENTO COMO HERRAMIENTA PARA PRODUCIR MEJOR
Su trabajo no estuvo limitado al ámbito de la investigación. Uno de los aspectos destacados de su trayectoria fue su compromiso con la transferencia de conocimientos hacia productores y profesionales del sector.
En ese marco, participó de numerosas capacitaciones y conferencias vinculadas con el manejo del agua, el riego y la conservación de los recursos naturales, con una mirada orientada a compatibilizar productividad y sostenibilidad.
Desde la ARP resaltaron precisamente esa capacidad para vincular el conocimiento científico con las necesidades concretas del sector productivo, contribuyendo durante décadas a mejorar las prácticas de manejo del agua en la región.
Su aporte adquirió especial relevancia en una zona donde el riego complementario constituye una herramienta estratégica para sostener y mejorar los rendimientos de distintos cultivos.
UNA HUELLA EN LAS INSTITUCIONES
Además de su reconocimiento profesional, desde la Asociación de Riego Pampeano pusieron en valor sus cualidades personales y el vínculo que construyó con colegas, investigadores, productores y profesionales a lo largo de su trayectoria.
"Su calidad humana, su rigor científico y su aporte inestimable a la agronomía y a la gestión del agua en nuestro país dejan una huella imborrable", expresaron desde la institución al comunicar su fallecimiento. La ARP acompañó el mensaje de condolencias a sus familiares, amigos, colegas y a toda la comunidad vinculada con la entidad.
La figura de Elvira Suero queda así ligada a una etapa fundamental del desarrollo de los estudios sobre suelo y riego en el sudeste bonaerense. Su trabajo desde el INTA Balcarce, su participación en la creación y consolidación de la Asociación de Riego Pampeano y su permanente tarea de capacitación dejaron un aporte que trascendió generaciones de profesionales y productores.
