Hantavirus: cómo se transmite, cuáles son los síntomas y qué medidas tomar para evitar el contagio
En un contexto donde las altas temperaturas, la sequía y las actividades rurales intensifican el contacto con ambientes naturales, las autoridades sanitarias vuelven a poner el foco en la prevención del hantavirus, una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave. En diálogo con El Diario, el doctor Aníbal Giusti, director de Salud Familiar y Comunitaria, brindó detalles sobre esta zoonosis, sus formas de transmisión, los síntomas de alerta y el abordaje que se realiza en Balcarce ante una sospecha.
UNA ZOONOSIS TRANSMITIDA POR ROEDORES
"El hantavirus es una zoonosis, es decir, una enfermedad que se transmite al ser humano a partir de animales", explicó Giusti. En este caso, los roedores infectados actúan como reservorios naturales del virus, cursando la infección de manera crónica y eliminando el agente a través de sus secreciones, principalmente la orina, la saliva y las heces.
"El riesgo sanitario existe porque el ser humano puede contagiarse al entrar en contacto con esas secreciones", señaló el profesional. En Argentina, los principales transmisores son los ratones colilargos, roedores de pequeño tamaño, cola larga, que habitan principalmente zonas rurales y semirurales, galpones, depósitos y lugares de guardado de materiales, aunque eventualmente también pueden ingresar a viviendas.
CÓMO SE PRODUCE
EL CONTAGIO
Giusti explicó que la vía de transmisión más frecuente es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas del virus. "Esto ocurre cuando las secreciones de los roedores se secan y se dispersan en el aire, por ejemplo al barrer o remover polvo en espacios cerrados", indicó.
También puede producirse el ingreso del virus a través de las mucosas, por contacto directo, aunque esta forma es menos habitual. En casos muy excepcionales, se ha descrito la posibilidad de transmisión entre personas a través de secreciones, pero aclaró que "el porcentaje de contagio humano a humano es muy bajo".
SÍNTOMAS INICIALES Y SEÑALES DE ALERTA
Uno de los principales desafíos del hantavirus es que sus síntomas iniciales pueden confundirse con otras enfermedades virales. "Generalmente comienza con un síndrome febril, sin síntomas respiratorios en una primera etapa", explicó Giusti. A esto pueden sumarse dolores musculares, síntomas gastrointestinales como vómitos y dolor abdominal.
Un dato clave para la sospecha clínica es el antecedente epidemiológico. "La incubación es de alrededor de un mes, por lo que se evalúa si la persona estuvo en las últimas seis semanas en zonas rurales o semirurales, o si trabaja en esos ámbitos", detalló.
En las formas más graves, la enfermedad puede evolucionar hacia el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, caracterizado por dificultad respiratoria, edema pulmonar, disnea, shock y, en algunos casos, desenlace fatal. "Ante la aparición de dificultad respiratoria, la consulta debe ser inmediata", advirtió.
PREVENCIÓN: VENTILACIÓN, LIMPIEZA Y SANEAMIENTO
El director de Salud Familiar y Comunitaria subrayó que la prevención es la herramienta más importante, ya que no existe vacuna ni tratamiento específico para el hantavirus. Las medidas se centran en el saneamiento ambiental y la reducción del contacto con roedores.
Entre las principales recomendaciones, mencionó: Ventilar durante al menos 30 minutos los galpones o espacios cerrados antes de ingresar. Utilizar barbijo al realizar tareas de limpieza. Humedecer pisos y superficies antes de limpiar para evitar la aerosolización del virus. Evitar barrer en seco o remover polvo. Mantener los ambientes limpios, sin restos de alimentos que atraigan roedores. "Estas recomendaciones son fundamentales, sobre todo para los trabajadores rurales y para quienes ingresan a lugares que estuvieron mucho tiempo sin uso", señaló.
PROTOCOLO LOCAL
Y TRABAJO
ARTICULADO
Giusti destacó que desde 2022 y 2023 el municipio de Balcarce viene trabajando de manera articulada entre el área de Salud, Inspecciones y Zoonosis, junto al área de Epidemiología, con un protocolo de actuación vigente desde 2023.
"Este protocolo establece roles y responsabilidades claras ante un caso sospechoso, tanto para hantavirus como para leptospirosis, que es otra zoonosis transmitida por roedores", explicó. El personal de salud fue capacitado y las actualizaciones se realizan de forma anual.
Si bien en los últimos años no se registraron casos positivos de hantavirus en Balcarce, sí hubo antecedentes de leptospirosis. "Ante cualquier cuadro compatible, se remiten muestras para descartar ambas infecciones", precisó.
ATENCIÓN SANITARIA Y SEGUIMIENTO DE CASOS
El médico remarcó que el hantavirus es una enfermedad de notificación obligatoria e inmediata. Ante una sospecha, se activa el protocolo que incluye la evaluación del domicilio y del lugar de trabajo del paciente, la comunicación con la familia, la intervención de Zoonosis para detectar la presencia de roedores y, de ser necesario, tareas de desratización y desinfección.
"El sistema de salud local está preparado para abordar estos casos. El hospital cuenta con terapia intensiva y el nivel de complejidad necesario para la atención", aseguró Giusti.
LA PREVENCIÓN COMO EJE CENTRAL
Finalmente, el director de Salud Familiar y Comunitaria insistió en que la anticipación y la prevención son claves para reducir el riesgo. "La evolución de la enfermedad depende de muchos factores, por eso es tan importante evitar la exposición y consultar de manera temprana ante síntomas compatibles", concluyó.
En zonas donde la actividad rural es parte de la vida cotidiana, la información y las medidas simples de cuidado siguen siendo las herramientas más efectivas para prevenir una enfermedad grave y potencialmente mortal.
