El STM acusó a funcionarias municipales de amedrentar a una trabajadora
Xoana Martínez y Federico Alegre, integrantes del Sindicato de Trabajadores Municipales, aseguraron en una entrevista con El Diario que una empleada de la UDI Pulgarcito fue increpada por la secretaria de Desarrollo Social, la coordinadora de la UDI y la directora de Recursos Humanos. Afirman que la visita fue "intempestiva", que se la cuestionó por su rol gremial y que no se labró ningún acta del encuentro. El gremio pedirá explicaciones en una reunión formal el lunes.
UNA VISITA INESPERADA Y CUESTIONAMIENTOS SIN REGISTRO
La situación ocurrió el martes al mediodía. Según relataron Xoana Martínez, secretaria general del STM, y el secretario Federico Alegre, la trabajadora fue visitada "intempestivamente" por Paola Moreno (secretaria de Desarrollo Social), Claudia Etchepare (coordinadora de UDI) y Silvana Santillán (directora de Recursos Humanos), quienes se presentaron en la guardería para cuestionar su accionar y el funcionamiento de Pulgarcito.
De acuerdo al testimonio, la empleada -que había sido trasladada a la UDI tras iniciar participación gremial mediante permisos correspondientes- viene señalando desde hace tiempo el vaciamiento de personal y el desinterés municipal que, según afirman, "casi permite el cierre" de la institución.
Martínez señaló que ya habían observado "resquemores" y planteos hacia la trabajadora que hasta ahora no habían pasado a mayores, pero que en esta oportunidad "la persecución es más enfocada" y provino de "tres personas con poder sobre ella".
"LE PREGUNTARON DE QUÉ LADO IBA A ESTAR"
Según relató la conducción gremial, la visita incluyó planteos directos respecto del rol sindical de la trabajadora. "Llegaron al punto de decirle a una persona 'vas a tener que elegir de qué lado estás'", afirmó Martínez. "La compañera no está ni de un lado ni del otro. Está del lado de que su guardería esté lo mejor posible", agregó.
Ambos dirigentes aseguraron que la reunión no quedó registrada en ningún acta, pese a que la guardería cuenta con un libro para esos fines. Recordaron que en gestiones anteriores la supervisión utilizaba cuadernos anillados con actas que luego eran arrancadas cuando no convenían, motivo por el cual el gremio exigió la implementación de un libro foliado "que nadie pueda alterar".Para Alegre, la falta de registro confirma la intención: "No dejaron constancia pese al tenor de la charla. Si una reunión se lleva en ese tono, debe quedar asentada".
UN CONFLICTO "SISTEMÁTICO"
Para Alegre, las represalias se intensificaron desde que las trabajadoras de UDI comenzaron a empoderarse y a reclamar condiciones básicas: utensilios, elementos de cocina, recursos para los chicos. "Cuando te tienen sometido es más fácil y no te dicen nada. Pero cuando levantás la voz es donde nos convertimos en un problema", sostuvo.
Ambos dirigentes coincidieron en que la violencia laboral se expresa muchas veces de manera psicológica: llamados fuera del horario de trabajo, interrogatorios intempestivos o modos que generan presión. "No siempre la violencia es un golpe o una mala palabra", marcó Martínez. "La forma de mirar, de decir las cosas, también violenta".
ANTECEDENTES Y PREOCUPACIÓN POR EL MANEJO INSTITUCIONAL
Aseguraron que una de las funcionarias involucradas tuvo comportamientos similares en otro ámbito no municipal, donde fue apartada de su cargo. También señalaron la existencia de una orden de restricción policial, aunque no brindaron detalles.
Alegre agregó que desde el gremio vienen trabajando hace años para que las UDI tengan mejores condiciones y mayor capacidad de reclamo, resaltando que antes se las presionaba con la supuesta esencialidad del servicio para impedir medidas de fuerza.
REUNIÓN CON LAS FUNCIONARIAS
El STM tendrá el lunes una reunión formal con las tres funcionarias que visitaron la guardería. Participarán representantes gremiales y la trabajadora involucrada. "Vamos a aclarar la situación y que no vuelva a ocurrir", afirmaron.
Mientras tanto, el gremio acompañará el caso como parte de una problemática más amplia de violencia institucional. "Somos todos eslabones importantes de la comunidad. No debería existir este tipo de maltrato", cerró Martínez.
EL INTENTO DE CIERRE DE PULGARCITO
Tanto Martínez como Alegre vincularon lo ocurrido con el rol activo de la trabajadora cuando, meses atrás, se intentó cerrar Pulgarcito. Según relataron, fue ella quien junto al gremio frenó esa posibilidad.
Cuando Martínez fue consultada sobre la postura pública del intendente Esteban Reino -quien sostuvo que nunca existió intención de cerrar Pulgarcito- la dirigente respondió sin rodeos "En Balcarce somos pocos y nos conocemos mucho. Yo te puedo asegurar que ese era el fin de Pulgarcito". A su entender, la desidia edilicia y la falta de mantenimiento respondían a que "esas instalaciones eran para otra cosa" y mencionó intereses vinculados a proyectos gastronómicos en el Cerro El Triunfo.
