Cierra la planta principal de Tía Maruca, emblemática marca de galletitas y pepas
La planta principal de la reconocida marca de galletitas Tía Maruca, ubicada en Albardón, San Juan, cerró sus puertas de manera definitiva, poniendo fin a más de dos décadas de actividad industrial en la región y dejando sin trabajo a numerosos empleados.
En 2024, la empresa Argensun Foods adquirió el 50% de la marca, con la intención de producir 20.000 toneladas anuales de galletitas, sumando también las producciones de las marcas Dale y Argentitas. El otro 50% permaneció en manos de Alejandro Ripani, fundador de Tía Maruca en 1998, quien continúa como accionista y mantiene su participación en la firma.
Sin embargo, la empresa enfrentó en los últimos años serias dificultades financieras que culminaron en un concurso de acreedores, homologado con la entrada de Argensun Foods. El año pasado, la producción en la planta de Albardón ya había sido suspendida, y ahora se confirmó la clausura definitiva.
Entre las causas que precipitaron esta medida se destacan la caída del consumo interno, el incremento constante en los costos de insumos esenciales como la harina y el azúcar, las complicaciones para obtener financiamiento y una presión impositiva que limitó la posibilidad de modernizar la producción.
Expertos indicaron que "sostener la competitividad frente a marcas más económicas dentro del mercado de las galletitas dulces se volvió cada vez más difícil", una situación que afectó la viabilidad de la fábrica.
El cierre no solo representa el fin de una marca histórica que supo estar presente en las góndolas de todo el país, sino también un duro golpe para la comunidad local de Albardón, donde la planta constituía una fuente importante de empleo.
Este hecho refleja las complejas condiciones que atraviesa la industria alimenticia argentina en el contexto económico actual, marcando el ocaso de una de sus firmas más emblemáticas.
