Alumnos crearon un termotanque solar para vecinos que no tienen gas natural

Alumnos crearon un termotanque solar  para vecinos que no tienen gas natural

La Escuela Primaria Nro 11 «Juan Bautista Alberdi» y la Escuela Primaria de Adultos Nro. 702 avanzaron a la etapa regional de la Feria de Ciencias que se desarrollará en la localidad de Lobería.

«LAS ETIQUETAS...SON PARA LOS PRECIOS»

La Escuela Primaria de Adultos Nro. 702 presentará el proyecto «Las etiquetas son para los precios», se trata de un trabajo que surgió a raíz de una problemática. «Una alumna manifestó que las personas no se dirigían a ella por su nombre, sino que lo hacían por su nacionalidad, la llaman ‘la paraguaya’, manifestó a El Diario Carolina Rodríguez, directora del establecimiento.

Esto conmovió e incentivó al grupo de estudiantes a plantear ciertas preguntas. «La mayoría de los alumnos sienten que en diferentes situaciones a lo largo de su vida fueron etiquetados. Existen varios tipos de rótulos o estereotipos que perjudican silenciosamente a las personas afectadas. El Gobierno Provincial a través de la Ley de Educación Sexual Integral N° 14744/15, provee lineamientos para todos los niveles y modalidades para cuidar la salud psico-social, decir ‘no’ frente a interacciones inadecuadas con otras personas, cómo reaccionamos cuando un trato nos incomoda o nos molesta», explicó la directora.

«Existen prejuicios, estereotipos y prácticas sociales y familiares, referidas a capacidades y aptitudes vinculadas a este tipo de violencia y la comunidad balcarceña no posee suficiente conciencia sobre la gravedad de naturalizar el etiquetado a las personas. La mayoría de las personas no cuentan con la fortaleza ni las herramientas necesarias para enfrentar estos tratos, porque se vulneran sus derechos o por temor a ser rechazado, entre otras cosas», continuó.

«La mayoría de los familiares de los alumnos y alumnas no dimensionan el alcance de la escuela de adultos en la participación comunitaria, creando campañas de concientización en el ámbito de educación, problemáticas sociales y culturales, que atraviesan la vida de cada uno de ellos. El etiquetar a las personas por distintas razones: sociales, económicas, culturales, nacionalidad, etc está directamente relacionado con la naturalización de esta práctica en nuestra sociedad. Es sumamente imprescindible para esta comunidad educativa participar de un proyecto dinámico y con apertura a la comunidad que incluya a toda la escuela y se convierta en una forma de aprender y difundir buenos valores y lazos sociales, al participar en estas campañas».

EL PROBLEMA DE NATURALIZAR ESTEREOTIPOS

Rodríguez señaló que etiquetar a las personas es una práctica común en Balcarce, pero es importante destacar que puede tener efectos negativos significativos, como la perpetuación de estereotipos y la discriminación. «A su vez, afecta la forma a la persona en los modos en que se ve a sí misma y su lugar en el mundo ya que limitan su desarrollo y muchas veces actúa según la etiqueta asignada: ‘Si soy así, no puedo cambiar’. A nivel social, el uso de etiquetas afecta las relaciones interpersonales y puede incluso cerrar oportunidades laborales, educativas, sociales», agregó.

«Hay gran disminución en las interacciones sociales que produce diferentes efectos en las personas estigmatizadas. Por un lado, profundiza sus sensaciones de desconfianza, ansiedad, depresión y hostilidad. Por el otro, el encierro niega su salida a lo público, restringe sus capacidades de acción y, por ende, impide al individuo reclasificar su identidad social estigmatizada. Por lo tanto, es un tema de educación: tolerancia cero hacia las etiquetas, revalorizar la solidaridad, paz, empatía, libertad, respeto a la diversidad, igualdad. Es importante aprender a entender que las etiquetas y los rótulos que utilizamos afecta significativamente a la otra persona… Por eso: «Las etiquetas… son para los precios, no para las personas», concluyó.

«MISIÓN 11»

Los alumnos Isabella López Palazzolo y Bartolomé Cúne de la Escuela Primaria Nro. 11 «Juan Bautista Alberdi» junto a su profesor Matías Mendoza, brindaron detalles a El Diario acerca de su trabajo realizado con un termotanque solar hecho con materiales reciclados. «La problemática surgió porque muchas familias de San Agustín tienen que calentar el agua a estufa de leña porque no cuentan con gas natural. «Algunas familias tienen termotanque eléctrico, la idea es reducir el consumo de energía eléctrica, mas que nada por los costos. Nosotros ofrecemos una alternativa limpia, como en este caso la del sol, aparte el termotanque es un 75% a base de materiales reciclables», expresó Mendoza.

CÓMO FUNCIONA EL TERMOTANQUE

«El termotanque divide el agua en dos partes, en la parte superior el agua caliente y en el inferior la fría. El tanque de 100 litros se llena de agua fría y empieza a bajar por una manguera hasta llegar al panel solar, como los caños se encuentran aproximadamente a 50 grados el agua hierve y comienza a subir, pasa por una segunda manguera hasta depositarla en la parte superior del termotanque, porque es menos densa y contiene mas oxigeno», indicó Bartolomé.

«Cabe recalcar que el termotanque no es para uso cotidiano, sino que sirve como complemento. Solo se puede usar algunos días, como por ejemplo en un corte de luz, y una vez por persona, ya que los tanques solo pueden almacenar 100 litros. No se puede utilizar todos los días, los días soleados cada vez que quieras abrir la canilla vas a tener agua caliente, pero los días nublados o por las noches no».

«El panel solar esta hecho con cables de termofusión, por donde pasa el agua hacia la parte superior del termotanque. Es importante que el panel esté en un angulo de 60 grados y no puede estar debajo de los arboles, ya que no estarían expuestos a los rayos UV. En los días de verano, si un termotanque se deja al sol durante todo el día, es posible utilizarlo a la noche porque mantiene el agua caliente», explicaron los alumnos

«La construcción del termotanque solar comenzó hace dos meses, con tubos de PVC hechos con latas de bebidas, botellas de plástico y cajas de leche. Se ensamblaron las botellas de plástico y se las rellenó con los cartones de las cajas y planchas de tergopol. El tergopol se usa para aislar la luz solar y no pase a la parte de abajo de la botella. Las botellas son para que, cuando el sol rebote, el interior del termotanque no se enfríe tan rápido. Los cartones fueron pintados de negro mate, no es ni acrílico ni témpera para evitar que se salga la pintura con agua, además no calentaría bien el termotanque», explicó Isabella.

En dos semanas, los alumnos harán una exposición en la escuela para que las familias y todos los interesados en conocer más acerca del proyecto puedan hacerlo.