Vecinos acechados por los delincuentes reclaman por mayor seguridad

Vecinos acechados por  los delincuentes reclaman por mayor seguridad

Vecinos de la zona  de calles 37 y 2, donde el pasado sábado se incendió una vivienda en la que aseguran se ocultaba un conocido delincuente detenido horas antes por amenazar e intentar robar a una mujer, hicieron pública su preocupación por la inseguridad reinante en ese sector.

Se trata puntualmente del  conocido «Pajarito» que hace menos de un mes había sido detenido y trasladado a Batán de donde logró salir para volver a delinquir y tener que retornar una vez más a la Unidad Penal batanense.

El propietario de la vivienda lindera  a la que terminó incendiada y destruida, que era la guarida de los malvivientes,  dijo que dicho sujeto  ingresó a su vivienda en la madrugada del domingo junto a otras dos personas, una mujer y un varón con quienes convivía,

«Esto fue a eso de las seis de la mañana, cuando quise reaccionar están todos adentro de mi casa, me rompieron todos los vidrios y a mi hija de un año le tiraron una piedra en la cabeza», comentó resaltando que estas personas tienen una restricción de acercamiento a su familia pero de nada les importó ya que de todos modos «no respetan nada».

A la vez, agregó que el accionar de estos delincuentes es ya de vieja data y que resulta imposible vivir con un mínimo de tranquilidad.

«Estamos cansados, en mi caso ya en el verano me había robado el televisor y hemos sufrido rotura de vidrios, daños de todo tipo y permanentes amenazas», amplió para agregar que ahora su casa está «incendiada y destruida».

Otra vecina sumó su malestar al señalar que no son dueños ni de poder salir al frente de sus viviendas por las permanentes amenazas, temor que se extiende hacia su hijos que no pueden estar un rato tranquilos en sus  propias veredas

«Acá hubo muchos operativos policiales, allanamientos, de todo, pero ellos siguen viviendo acá como si nada» apuntó  pidiendo  que haya mayor presencia policial y exigió la colocación de una cámara de seguridad.

«Los delincuentes viven a cincuenta metros de nuestras casas en una vivienda usurpada. Están identificados pero cada vez que terminan detenidos, vuelven a salir a los pocos días» comentaron otros vecinos que remarcan el malestar por el accionar de la Justicia que no puede impedir que cumplan sus condenas tras las rejas «como debería ser».