Un problema ambiental que se repite
No suele ser un hecho aislado, sino que, lamentablemente, forma parte de una postal que se repite a menudo en un tramo de la ruta provincial 55, entre El Cruce y el camino de acceso al relleno sanitario, a unos 10 kilómetros, aproximadamente, en dirección a Coronel Vidal.
Es habitual el desplazamiento de camiones con contenedores, conteniendo todo tipo de residuos, como también vehículos particulares e incluso hasta algún camión municipal que recoge, por ejemplo, restos de poda.
El inconveniente radica en que muchas veces en las banquinas quedan algunos de esos desperdicios que caen de los mismos vehículos previo a la llegada al predio del relleno por las condiciones en que son traslados y son los propios propietarios frentistas, en gran medida, que mantienen ese sector en forma prolija, lo cual hace más evidente aun el problema, los que los retiran.
Artículos de plástico, como sillas, colchones, cartones, residuos orgánicos, restos de poda y bolsas plásticas conteniendo todo tipo de desperdicios quedan allí a la vista de los automovilistas muchas veces debido a la sobrecarga o a la mala disposición de los mismos –en particular, aquellos con cajas abiertas-, que caen durante el traslado. A ello se suma la acción también de personas que, en forma intencional, descartan y arrojan residuos.
Las consecuencias ambientales de esta situación, que también se repite en otros puntos del distrito donde deliberadamente existen microbasurales, son múltiples y preocupantes.
