Ciclogénesis: así están Monte Hermoso, Mar del Plata, Balneario San Cayetano y Marisol tras el temporal
El sábado a la noche el impacto de la ciclogénesis todavía se hacía sentir en la costa bonaerense. El diario La Voz del Pueblo relevó el impacto del inédito temporal en tres destinos turísticos de la zona: Monte Hermoso, Marisol y Balneario San Cayetano.
El jefe de bomberos Heber Hurst describió a La Voz del Pueblo un escenario donde la infraestructura moderna sufrió las mayores consecuencias. “Hizo un daño importante en la rambla y en muchos paradores”, señaló. Estimó que el 90 por ciento de las estructuras de servicios de playa sufrieron daños, algunos más graves que otros según su nivel de construcción.
El agua no se quedó solo en la arena; en algunas calles que desembocan al nivel del mar el agua ingresó hasta 100 metros hacia el interior de la localidad, según el servidor público. Explicó además que el fenómeno de las columnas de alumbrado caídas –o en declive- no se debió a falta de mantenimiento, sino a la fuerza erosiva porque “el mar le sacó la tierra, la socavó y se cayeron”.
Marisol, donde la mayor amenaza es el río.
La combinación de una marea alta con los 120 milímetros de lluvia registrada “río arriba” generó un efecto “tapón” en el mar, haciendo que el nivel del río subiera y reventara la ribera pegada al destino turístico de playa. Así se expresó el subdelegado de Marisol, Silvio Traverso, para quien el mayor temor ahora es el río Quequén Salado.
“Lo que metió muchísima agua es el río”, afirmó Traverso, quien detalló que el agua de mar llegó hasta la Plaza del Sol, a unos 500 metros de la costa. A pesar de la magnitud, Marisol no registró evacuados, salvo un matrimonio mayor trasladado por prevención, ni caídas de árboles.
La clave fue la ordenanza de construcción sobre pilotes. “Todas casas sobre pilote que han tenido 30 o 40 centímetros de agua son viviendas construidas en un nivel más alto, entonces funcionó todo”, sostuvo en relación al permiso vigente para construir en sectores cercanos al río. Finalmente Traverso destacó que los paradores fueron los más golpeador por el mar.
Para su director, Jorge Haag, el problema central de Balneario San Cayetano no fue el avance del mar sobre el sector continental, sino el aislamiento por las lluvias. Con más de 285 milímetros caídos esta semana, los accesos quedaron intransitables con tramos de hasta 70 centímetros de agua sobre el camino.
“No tenemos impacto del mar sobre la costa porque no hay médanos fijados cerca del mar ni viviendas construidas en esa zona”, explicó Haag.
El fenómeno allí no fue de erosión, sino de acumulación de arena que tapó estacionamientos y baños públicos. La única estructura costera es el refugio de guardavidas que resistió gracias a estar construido sobre postes profundamente enterrados en la arena.
Sin embargo, la mayor preocupación sigue siendo la transitabilidad de los caminos rurales, que podría tardar hasta diez días en normalizarse.
EN MAR DEL PLATA
La ciclogénesis extratropical que afectó a Mar del Plata durante los últimos días dejó una postal devastadora en distintos sectores de la costa, especialmente en las playas del sur de la ciudad.
El fenómeno provocó olas de hasta siete metros, fuertes ráfagas de viento que alcanzaron los 90 kilómetros por hora y abundantes precipitaciones.
Las consecuencias más severas se registraron en el tramo costero comprendido entre el Balcón del Sur y La Caseta, donde el avance del mar destruyó accesos públicos, inundó balnearios y desplazó grandes cantidades de arena.
En medio del impacto generado por el temporal, el guardavidas Diego Sánchez Cabezudo describió un escenario alarmante. “Lo que refiere a la costa sur está destruida en un proceso irreversible”, señaló en diálogo con el portal 0223.
