Aseguran que en Balcarce funciona con normalidad Servicio Alimentario Escolar
En medio de un escenario provincial atravesado por cuestionamientos y pedidos de revisión, el funcionamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE) en Balcarce se mantiene sin sobresaltos. Así lo aseguró la presidenta del Consejo Escolar local, Marité Cerono, quien destacó que el esquema de entrega se desarrolla con normalidad y sin demoras.
“En Balcarce no hay demoras. Acá se entrega con normalidad. Se hace la licitación y luego se manda a la Provincia la composición del módulo para la aprobación. Luego se pautan con el proveedor el cronograma de entrega”, explicó Cerono en diálogo con El Diario, describiendo el circuito administrativo que permite garantizar la asistencia alimentaria en las escuelas del distrito.
Las declaraciones de la funcionaria local contrastan con el escenario que comienza a plantearse a nivel provincial, donde el Servicio Alimentario Escolar volvió a quedar en el centro del debate político.
RECLAMOS POR TRANSPARENCIA Y FUNCIONAMIENTO
La senadora bonaerense Natalia Quintana impulsó en los últimos días una serie de iniciativas en el Senado provincial para exigir mayor transparencia en la política alimentaria escolar y advertir sobre posibles deficiencias en su implementación.
En ese marco, presentó un pedido de informes sobre el Programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), una herramienta que surgió durante la pandemia y que continúa vigente. El objetivo, según explicó, es conocer en detalle su funcionamiento, ejecución presupuestaria y mecanismos de control.
“El programa MESA fue una respuesta necesaria en el marco de la emergencia sanitaria, pero hoy es fundamental revisar su continuidad, su eficiencia y su articulación con otras políticas públicas”, sostuvo la legisladora.
DIFICULTADES Y SUPERPOSICIÓN DE PROGRAMAS
Entre los principales puntos señalados por Quintana aparecen problemas de trazabilidad en la entrega de módulos alimentarios, demoras logísticas y superposición con otros dispositivos de asistencia, como el propio SAE.
En ese sentido, remarcó la necesidad de contar con información precisa que permita garantizar que los recursos lleguen efectivamente a quienes más lo necesitan, en un contexto social y económico complejo.
PÉRDIDA DE CALIDAD POR LA INFLACIÓN
Otro de los ejes centrales del planteo tiene que ver con el impacto de la inflación sobre el programa. Según la senadora, el desfasaje entre el aumento de precios y la actualización de los montos destinados al SAE habría generado una merma en la calidad, cantidad y variedad de las prestaciones alimentarias.
“No actualizar el SAE en función de la inflación implica, en los hechos, una reducción del servicio que impacta directamente en los sectores más vulnerables”, advirtió.
Si bien reconoció el esfuerzo de los equipos educativos y de los Consejos Escolares para sostener el funcionamiento del sistema, subrayó que la responsabilidad principal recae en el Gobierno provincial que encabeza Axel Kicillof.
DEBATE ABIERTO SOBRE LA POLÍTICA ALIMENTARIA
Finalmente, Quintana planteó la necesidad de avanzar en una revisión integral de la política alimentaria escolar, con foco en mejorar la eficiencia del gasto, fortalecer los programas con mayor capacidad operativa —como el SAE— y optimizar los mecanismos de control y cobertura.
“Garantizar una alimentación adecuada no es solo una cuestión asistencial, es una política central para el desarrollo, la salud y el aprendizaje de nuestros chicos”, concluyó.
Mientras tanto, en Balcarce, desde el Consejo Escolar aseguran que el sistema funciona de manera regular, marcando un contraste con las advertencias que comienzan a surgir a nivel provincial y que abren un nuevo capítulo en el debate sobre una política clave para miles de estudiantes bonaerenses.
