Sigue preso un policía y liberan a otro uniformado y a 4 civiles

Sigue preso un policía y liberan a otro uniformado y a 4 civiles

Recuperaron ayer su libertad cinco de los seis imputados en la causa que por "Juego clandestino y cohecho" lleva adelante la Fiscalía Descentralizada local a cargo del doctor Rodolfo Moure. La decisión fue tomada por el Juzgado de Garantías número 5 del Departamento Judicial Mar del Plata para con quienes están involucrados en una causa que sigue investigando la Sub DDI local por la organización de juego clandestino.

Como se informó, el último jueves fueron detenidos dos efectivos del servicio de calle de la Estación de Policía Comunal y cinco civiles -uno de los cuales a las pocas horas quedó libre tras justificar legalmente la tenencia de varias armas y municiones- tras siete allanamientos luego de que la Justicia tomara conocimiento, a partir de la declaración de un vecino que estaba siendo amenazado por personas con quienes mantenía deudas, que había juego clandestino en la ciudad.

La pesquisa avanzó y estableció que existiría la complicidad de un par de efectivos policiales que actuaban en connivencia con los organizadores de la actividad ilegal. Asimismo, escuchas telefónicas permitieron conocer que los "capitalistas" y "levantadores" les abonaban alrededor de $ 5.000 pesos por cada sección de jugadas a los policías a cambio de protección.

EN LIBERTAD

Uno de los efectivos policiales y los cuatro civiles restantes abandonaron la unidad penitenciaria de Batán en la jornada de ayer no así el restante uniformado, sobre quien existe una condena por haber estado involucrado en un accidente de tránsito en el cual murió una menor.

No obstante, la investigación continúa adelante ya que resta conocer información que surgirá del análisis de las comunicaciones de los teléfonos celulares secuestrados y otras diligencias que ordenará la Justicia actuante.

Quienes quedaron libres continúan imputados del delito de organización de jugadas clandestinas según lo establecido por el artículo 301 bis del Código Penal, que lo tipifica como delito. Prevé para los culpables una pena de 3 a 6 años de prisión.