Qué medidas tomar para reducir los riesgos de accidentes de tránsito
El Diario dialogó con José Joglar, una de las caras visibles de la Asociación Valoremos la vida, una ONG creada en 2007 con el objetivo de concientizar acerca de la seguridad vial en Balcarce. Son muchos los factores que entran en juego al hablar de la problemática del tránsito en nuestra ciudad, pero hay un elemento importante que va a influir de manera directa para que la circulación sea más segura, el factor humano.
«Lamentablemente la siniestralidad vial sigue siendo un flagelo que castiga a la sociedad en el mundo entero. Hubo una merma en la pandemia, se registraron entre un 30% o 40 % menos de accidentes viales y de mortalidad a causa de los siniestros. Luego, al momento que fuimos recobrando nuestro ritmo de vida habitual lamentablemente vuelve a posicionarse a la siniestralidad vial como una de las principales causas de muertes y lesiones en la totalidad de los habitantes», indicó. Durante los años 2009 y 2019, formó parte de las campañas y dio numerosas charlas de concientización vial impulsadas por «Valoremos la vida», una Asociación Civil creada en 2007. La ONG se creó para defender y contener a víctimas de accidentes viales y que tiene como objetivo revertir la problemática del tránsito en la ciudad. En aquellos años además realizó capacitaciones en seguridad vial en el RUIC (Registro Único de Infracciones de Tránsito de la Provincia), destinada también a docentes y miembros de la agencia Nacional de Seguridad Vial.
Argentina, y lógicamente Balcarce, no están exentos de esta situación de siniestralidad vial. «Vemos como a diario, están sucediendo accidentes viales de mayor o menor envergadura. Pero cuando hablamos de estos incidentes no solo hay que tener en cuenta los hechos fatales, que son muchos porque en Argentina mueren de 22 a 24 personas por día en accidentes de tránsito, sino también de la gran cantidad de personas que cambian su calidad de vida, y también sus familias, debido a la siniestralidad vial. Desde gente que queda con lesiones graves, que deben recibir asistencia de por vida, lesiones menores que generan cambios en el ritmo de vida, porque no pueden ir a bailar o tienen que dejar de practicar un deporte. En medio de todo eso las víctimas tienen que atravesar duros tramos psicológicos, hay infinidad de cuestiones que se generan a partir de siniestros viales», explicó Joglar.
«No solo hay que pensar en lo más grave, que lógicamente es lo que más nos duele a la hora de analizar la siniestralidad vial, debemos hacer foco en el hecho de que se trata de un flagelo que golpea, cambia estilos de vida, genera mucho dolor y también origina perjuicio al erario público, porque muchos de los siniestrados en la calle deben ser asistidos por el sistema de salud público».
DISTRACCIÒN Y DESCONOCIMIENTO: LAS PRINCIPALES CAUSAS DE LOS ACCIDENTES DE TRÁNSITO
La principal causa de siniestros viales está relacionada con el factor humano, una es la distracción. «Tanto producto del uso de celulares como del consumo de bebidas alcohólicas, además de otras causales. Lo que más llama la atención son las conductas dentro de la ciudad, no se toma conocimiento de cuestiones sencillas como transitar sobre la mano derecha, hacer el sobrepaso por la izquierda, que en las esquinas tiene prioridad de paso el que transita por la derecha pero siempre y cuando no vaya a doblar. Hay que entender que en todas las esquinas se frena, no se hace un camino de corrido y en velocidad por las calles y en las rotondas tiene prioridad el que circula por dentro», mencionó Joglar.
«En el caso de Balcarce, que tenemos rotondas más chicas como por ejemplo en Avenida Favaloro y Avenida Suipacha, hay que entender que quien va circulando por dentro es el de la izquierda, y siempre va a tener prioridad de paso salvo que esté indicado que si lo haga para alguien en particular, como sucede en las rotondas de El Cruce, donde se prioriza el paso de la ruta 226 sobre el de la 55», agregó.
«HAY QUE CUIDARNOS A NOSOTROS Y CUIDAR A LOS DEMAS»
«Se ven muchos casos de inconductas por parte de algunos motociclistas. Si les preguntás a los motociclistas quiénes son los más peligrosos te van a decir que son los conductores de los autos porque te encierran, o porque doblan sin poner luz de giro, porque entran y salen de los estacionamientos sin avisar. Si la pregunta se la hacés a un conductor de automóvil te va a decir que el peligro lo llevan los motociclistas porque te pasan por cualquier lado o no respetan los semáforos. Por otra parte si le preguntás al peatón te va a hablar por los dos. Según el rol que uno ocupe en el tráfico ve las inconductas que realizan los demás».
«Cuando nosotros tengamos que llevar adelante una maniobra, nunca debemos dejar de hacer las cosas bien porque nos pueden cobrar una multa o porque te pueden retener un vehículo, porque eso siempre lo vas a poder pagar o recuperar, lo que no se puede recuperar es una vida o un estado de salud que cambia de un día para el otro a causa de algún accidente vial. La recomendación que siempre hemos hecho desde Valoremos la Vida, es que siempre está en juego la vida y la salud. Como cuando vamos a un médico, nos vacunamos o abrigamos para no resfriarnos, lo mismo tenemos que hacer cuando vamos a salir a la calle, pensar que de nuestra actitud depende nuestra salud en la vía pública. Ese es el principal motivo que nos tiene que llevar a hacer bien las cosas en la calle, hay que cuidarnos nosotros y cuidar a los demás», remarcó Joglar.
El uso del casco en la moto, del cinturón en el auto y el respeto por las normas de tránsito no fueron hechas para castigar a la gente, sino para cuidarnos entre todos y poner un parámetro de manejo en comunidad sin generar riesgos. «Cuando hablamos de ciertas inconductas de los motociclistas, y también ciclistas, hablamos de los jóvenes, y por lo general carecen de miedo y no hacen un análisis de riesgo, les parece que nunca les va a pasar nada y lamentablemente vemos muchos casos de chicos que han quedado con amputaciones o lesiones que les han cambiado la vida o incluso que lamentablemente han perdido la vida en las calles de la ciudad. Por eso desde Valoremos la Vida seguimos insistiendo en la toma de precauciones , mas allá de que los controles deben ser mayores, siempre hacemos un pedido ferviente a que cada familia cuide de los suyos, porque todos podemos ser víctimas o victimarios de un momento para otro. ¿Acaso creen que una persona que salió de su casa una mañana y no regresó pensó que algo le iba a pasar?, si lo hubiera pensado seguramente se hubiera quedado en su casa», concluyó.
