"Nuestro empeño está puesto en mejorar día a día para poder producir más y mejor carne"

"Nuestro empeño está puesto en mejorar día  a día para poder producir más y mejor carne"

Cuando nació en 1989 la cabaña "La Torcacita", de Piray Miní S.A., el objetivo apuntó a producir bovinos con una genética útil a los productores ganaderos de la región. Ese camino lo inició Heinz Wilhelm Bargmann, un alemán que llegó al país en 1973 y unos años más tarde comenzó a dedicarse a la actividad agropecuaria en la localidad de De la Garma, y sus continuadores no se apartaron de el.

El negocio fue creciendo y más tarde la empresa familiar se amplió, sumando más tierras en Balcarce con la adquisición del establecimiento "La Mercedes", en cercanías a la localidad de San Agustín.

El pasado 28 de agosto, la reconocida cabaña productora de ejemplares Angus llevó a cabo en Gonzales Chaves el remate cuarenta aniversario con todo éxito. Y ahora llega el turno en nuestra ciudad el venidero jueves 10 (ver aparte). Será también una subasta para celebrar porque se estará llegando a su décima realización consecutiva en las instalaciones feria de la Sociedad Rural.

Una mirada a largo plazo

Joaquín Riecke, integrante de la pujante empresa familiar, sabe muy bien que el negocio ganadero requiere de una mirada a largo plazo además de inversiones. Y en los tiempos que corren producto del Coronavirus, las reglas de juego hay registrado cambios y hay que adaptarse a ellos a partir de la irrupción de la tecnología en la modalidad de comercialización que llegó para potenciar el negocio. "Queda claro que la creatividad no se encierra", destacó el empresario ganadero.

En este 2020 particular, "La Torcacita" está poniendo "toda la carne al asador" en materia de genética bovina Angus de excelencia. "Ahora es el mercado el que decide honrarnos con su presencia y las ofertas en cada compra. Nuestro empeño está puesto en mejorar día a día para poder producir más y mejor carne", expresó.

Riecke dejó en claro que el norte productivo, del cual no se apartan, es "criar toros y vientres más rentables. Somos competitivos, este es un hobby de la familia. Tratamos de estar con nuevos ejemplares en la Exposición Rural de Palermo y también en las muestras del interior del país. Vamos despuntando el vicio desde la competitividad".

La pasión y el compromiso por la ganadería, la familia de "La Torcacita" la heredó de Heinz Wilhelm Bargmann, quien a fines de la década del ochenta decidió comenzar con la cabaña, como un desafío productivo surgido a partir de su pasión por emprender.

"Mantenemos el espíritu del fundador de la cabaña. Hay una expresión del escritor norteamericano Mark Twain, quien dice: 'Si uno encuentra un trabajo y disfruta al hacerlo, no tendrá que trabajar un solo día en su día'".

"Volver a enamorar al mundo"

En estos tiempos difíciles que atraviesa el país y el mundo, Riecke está convencido que "Argentina debe volver a enamorar al mundo con muchos de sus productos. Tiene un montón de cosas para ofrecer como carnes, granos, yerba, frutas, vinos, etc. Hay muchos nichos para exportar. Nosotros debemos motorizar el país y las autoridades aplicar las políticas de largo plazo, sustentables. En materia ganadera, el plazo desde que una vaca queda preñada hasta que tiene la cría y luego se vende como ternero, novillo o vientre, estamos hablando de cuatro ó cinco años. Por eso digo que son imprescindibles las políticas de largo plazo. Argentina debe aumentar su capacidad exportadora en forma urgente. Los chinos necesitan alimento. La responsabilidad de Argentina y de cada uno de los actores de la cadena productiva es alimentar al mundo. Es todo un desafío".

Riecke es un convencido que ese es el camino a transitar, como lo trazó Bargmann, por lo que en "La Torcacita" hay una apuesta diaria al trabajo y a la evolución.