Marcelo Palumbo apuesta al arbitraje

Marcelo Palumbo apuesta al arbitraje

El entrenador habló sobre el presente del handball, su actualidad en estos momentos de pandemia y de los objetivos que tiene para el futuro. Además se refirió a como es el día a día de Oriana, su hija.

Como es de público conocimiento la pandemia por el Coronavirus ha generado la suspensión en todos los deportes, pero especialmente en los que son de carácter colectivo o grupal. Aquellos que son de contacto, donde es muy corta la distancia física entre cada uno de los jugadores.

El pasado fin de semana, el automovilismo deportivo con la presencia de las categorías más importantes como son el Turismo Carretera y el TC Pista, fue el primero de los deportes en volver a las competencias luego de un receso de más de 180 días. Si bien el fútbol profesional fue habilitado para regresar a los entrenamientos, aún no hay fecha para el reinicio del torneo. Aunque a partir de hoy los equipos argentinos empiezan a jugar en la Copa Libertadores.

Pero por fuera de estos dos populares deportes, el resto se encuentra atravesando una gran incertidumbre. Para conocer cómo es la realidad del handball, El Diario dialogó con el entrenador Marcelo Palumbo, quien nos contó la manera en la que se tuvo que reinventar para aprovechar el tiempo libre que le generó el virus del Covid-19. Asimismo mencionó cuáles son sus proyectos y objetivos para los próximos años y el presente de su hija Oriana, actual jugadora del club ACHA de Mar del Plata.

«Usé esta pandemia para reinventarme un poco y a la postre por el crecimiento en nuevos lugares dentro del handball. Por eso estoy realizando ya hace unos cuantos meses el curso de árbitro, de hecho una de las propuestas que tengo cuando termine la pandemia es irme los fines de semanas a Buenos Aires a arbitrar», explicó Palumbo, quien tiene la idea de ir ganando lugar en esta nueva faceta ya que entiende que la competitividad y el desarrollo de la disciplina se encuentra en la Capital Federal.

Asimismo, el entrenador no se quedó con un solo curso sino que también se está capacitando en una de las ramas que más promete dentro del deporte y es la del Beach Handball o más conocido como handball de playa.  

«En este tiempo también aproveché para hacer el curso de árbitro de Beach Handball que es una nueva modalidad que ha crecido muchísimo y nace de la rama del Handball Indoor. Entonces como es algo que se viene muy fuerte, de hecho ya lo incluyeron dentro de los Juegos Bonaerenses y los Torneos Evita,  he estado haciendo varios cursos, no solamente de árbitro sino también de técnico, los cuales son bastante diferentes a lo que es el handball de salón, pero bueno todo es adaptable», expresó el profesor quien está todo el día rodeado de cursos y charlas, «ya que la idea es apostar a esto cuando termine la pandemia, aunque por lo que dicen va para largo y eso genera una incertidumbre muy grande.  Pero bueno en el mientras tanto se hace lo que se puede desde el zoom ya que es donde yo he puesto todo el enfoque».

EL ARBITRAJE, SU MOTIVACIÓN

Marcelo encontró en el arbitraje una motivación que no pensó que tenía y gran parte de ella se la debe al grupo de personas con las que realiza cada una de las capacitaciones.

«Nunca pensé que me iba a motivar algo como lo hace el arbitraje. En este momento creo que gran parte de esa motivación pertenece al grupo que conocí por la plataforma  Zoom, que es por donde nos capacitamos. Somos alrededor de 14 personas en este grupo de arbitraje donde hace cuatro meses estamos trabajando, en la primera etapa se apuntaba a la formación como curso y ahora lo que hacemos todos los domingos a las 15 horas son distintas charlas de árbitro. Es decir lo que antes era alumno-profesor ahora se transformó en un todos árbitros donde charlamos y nos preparamos para cuando se habilite todo y podamos empezar a trabajar. Me gustaría y voy a buscar la experiencia de arbitrar en Buenos Aires», manifestó.

2020: AÑO PERDIDO

«Yo creo que las cartas están jugadas y por eso no va a haber actividad en todo lo que resta del año. Si bien hay clubes que intentan empezar a entrenar como por ejemplo, yo tengo un colega en Tandil que comenzó pero siempre tiene el problema de que bajan de fase por los contagios y de pronto tienen que dejar y  después volver. Ahora retornaron con grupos de cinco chicos y tampoco están entrenando como se debería y seguramente vamos a llegar a fin de año sin actividad.

Esperemos que el año que viene todo esto se normalice. Yo creo que hasta que no aparezca la vacuna estamos muy complicados. De hecho en Europa hay rebrotes en todos lados», analizó el entrenador sobre la poca probabilidad de que se pueda volver a las canchas en lo que queda de este 2020.

PROYECTOS A FUTURO

Con respecto a sus metas y objetivos que tiene como profesional dentro del deporte, Marcelo Palumbo recalcó que su principal proyecto es la de crear una escuela de handball para los más pequeños.

«Mi proyecto es cumplir el sueño de armar una escuela para las categorías formativas en la ciudad, pero bueno con todo lo que ha pasado lo he dejado un poco de lado. De hecho tengo que analizar y evaluar la posibilidad de irme a trabajar a Mar del Plata, Buenos Aires o Valencia y para esta última ya he hablado con Osvaldo Ruberto y tenemos muchas ganas de hacer algo allá. Pero bueno por el momento es tratar de estar bien y seguir formando redes con esta pasión que es el handball y disfrutar de cada paso que se dé».