En El Cerro, la lluvia llegó acompañada de buenos precios
Fue un desafío más: el número 51. Llegar a ese número después de más de sesenta años criando Angus fue motivo para que la cabaña El Cerro, de Mackrey Agropecuaria, compartiera y celebrara con clientes y amigos este nuevo desafío
Con calidad de excelencia en los corrales, un interesante volumen de animales ofrecidos y con condiciones financieras atractivas, encaró esta nueva edición acompañados por numerosos compradores de Balcarce y la región.
La persistente lluvia no empañó la subasta en las instalaciones feria de la Sociedad Rural local, que se desarrolló con agilidad, interés de los compradores y precios que acompañaron la realidad que atraviesa la actividad ganadera.
El martillero Gervasio Saénz Valiente, de Saénz Valiente, Bullrich, condujo la venta fiel a su estilo que lo caracteriza desde hace más de 45 años: gesticulando, impostando la voz y muñequeando el martillo en una jornada desapacible climáticamente.
En representación de la firma, el médico veterinario Guillermo Mackrey, agradeció a los presentes, a la Asociación Argentina de Angus por el auspicio y a la firma martillera por el acompañamiento.
No necesitó extenderse mucho en su mensaje atendiendo a 62 años produciendo Angus que hablan del prestigio alcanzando por la cabaña.
En poco más de sesenta minutos, Saénz Valiente ofreció para su venta en el ring central 26 toros, 3 de ellos Puros de Pedigree y el resto Puros Controlados, todos con Deps y genómica; 45 vaquillonas Puras Controladas y 20 vaquillonas generales, todas ellas parición primavera.
Arrancó con las vaquillonas y fue un trámite tanto para las PC como las generales, preñadas, todas parición primavera, que encontraron por su calidad compradores rápidamente. Incluso hubo quienes eligieron más de un lote para satisfacción de la familia Mackrey y del propio martillero que supo manejar los tiempos, estimular a los interesados y entretenerlos con algunos versos mientras los animales desfilaban ante la platea.
Luego vinieron los toros, en su gran mayoría negros. Hubo quienes optaron por el lote y otros apuntaron a compras puntuales para una demanda muy selectiva.
El resultado obtenido una vez más por El Cerro no fue casualidad. Quedó demostrado que hay genética de excelencia, inversión y trabajo en equipo que se traduce en una continua superación.
ES UN BUEN MOMENTO
En el cierre, “Gerva” como lo apodan cariñosamente, resaltó la pasión por la ganadería de las distintas generaciones de Mackrey, apuntó a la evolución en materia genética e hizo un pedido antes de retirarse: “Hagan que nuestro bienestar, nuestro éxito, se derrame de la mesa. Eso significa contratar, comprar, gastar, compartir y disfrutar el gran momento que atraviesa la actividad ganadera. Hay un gobierno que está diciendo produzcan que haremos que valga la pena. Y vale la pena hacerlo. Aprovechen”.
