El parate no calmó la violencia

El parate no calmó la violencia

Partido entretenido, dos posturas bien distintas, dos tarjetas rojas y una definición sobre la hora, con carambola incluida. Hasta ahí (casi todo el partido) un trámite esperanzador en cuanto a lo que se puede ver tras el receso futbolístico impuesto por determinación de los árbitros, pero a partir de ese momento volvió lo que todos propulsan evitar: la violencia.

POSTURAS CLARAS

El cotejo estableció en cancha la idea habitual de Los Patos del juego a ras del piso en todas sus líneas, constantes movimientos y circulación de balón especialmente en el sector medio para tratar de ser punzantes en la definición, algo esto último que no encontró casi nunca. San Lorenzo, con el debut como entrenador de Héctor "Hurón" Contreras, fijó un 4 - 5 - 1 que le rindió frutos, batallando en la parte central de la cancha para evitar la circulación de balón del oponente, ajustando marcas sobre hombres claves (Dimas) y esperando la salida rápida para Cejas, que en solitario se las ingenió para ser una preocupación para los defensores.

En el plano de acercamiento a los arcos, inauguró el dueño de casa con un tiro libre de Echeverría que Collado sacó al córner, siguió con un centro bajo del mismo jugador que cruzó frente al arco sin que nadie pudiese empujar el balón y un remate de Amadeo que se fue junto a palo.

Contrarrestó el visitante recién a los 39'con una combinación en la que Rodríguez habilitó a Cejas, que desairó a su marcador, tuvo tiempo para acomodarse y ejecutó un remate bajo que interrumpió Ialea en gran acción. Después, el mismo delantero rozó de cabeza un tiro libre de Bustamante, aunque no pudo darle la dirección justa.

Antes del cierre del período Collado le tapó un mano a mano a Silva y en un córner cabeceó Giménez y la pelota dio en el poste. Así, se fueron a vestuarios, con una mejor imagen de Los Patos pero San Lorenzo haciendo su "negocio".

MAS SUPERIORIDAD

La tónica del complemento no se modificó. Es más, el local intensificó su accionar en materia de llegadas, fue amplio dominador del juego y comenzó a intentar penetrar a la defensa contraria por ambas bandas y también por el medio, siempre elaborando juego pero encontrándose ante la buena respuesta de la última línea sanlorencista y en varias ocasiones de su arquero.

Precisamente fue el propio Collado quien se lució en dos jugadas consecutivas y cara a cara ante Silva y Terminiello, que ingresaron por la derecha del ataque. Luego, entrando por izquierda Amadeo elevó el remate y perdió otra chance para su equipo.

Y a los 24' llegó la primera tarjeta roja, siendo su destinatario Esteban Contreras, al parecer por arrojar un golpe. Se replegó más el "azulgrana" para cerrar líneas de pases y así fue aguantando el paso de los minutos, hasta que a los 37' Los Patos le pegó un sacudón con una jugada en la que tuvo posibilidades de marcar tres veces en la misma acción, perdiéndolo Terminiello, Newbery y Guerra prácticamente bajo el arco.

A poco del final sobrevino otra expulsión en San Lorenzo, esta Vez Juan Cruz Valente por una fuerte entrada contra Dimas. Siguió resistiendo la visita hasta el tercer minuto de adición (agregó siete el árbitro), cuando Dimas en intervención personal colocó un zurdazo que rebotó en el palo derecho, en la cabeza del arquero y entró.

CELEBRACIÓN Y AGRESIONES

A partir de la celebración del gol se produjeron serios incidentes posteriores. Los jugadores de Los Patos fueron a festejar frente al grueso de la parcialidad de San Lorenzo, lo cual fue tomado como un gesto de provocación por los hinchas que se encontraban allí, algunos de los cuales lanzaron hacia el campo de juego una serie de objetos, entre ellos un ladrillo de importantes dimensiones.

Se produjeron corridas, altercados entre algunos jugadores, el árbitro observó que varios de ellos participaron lanzando golpes o empujando y una vez que la situación se calmó, llamó a los DT y les comunicó que si la Policía le garantizaba la seguridad, jugaría el tiempo restante. Y así ocurrió, previa expulsión de Diego Bustamante y Franco Navarrete, por lo cual San Lorenzo quedó con 7 jugadores en cancha. Además corrieron la misma suerte Nahuel Vega que había jugado en el segundo tiempo y fue reemplazado y Juan Cruz Lupani, que se encontraba entre los suplentes, lo mismo que el ayudante de campo Mariano Chiarinotti, en tanto que en Los Patos también vio la roja Agustín Simoiz. El juego se reanudó durante un par de minutos hasta que Ares determinó el final.

Lamentable desenlace, un "parate" de un fin de semana que por lo visto no sirvió para mucho. En este caso, en mayor y menor medida, con responsabilidad de ambas partes. Otra vez la violencia en las canchas balcarceñas, que sigue sumando casos a este deporte y que pareciera hacer ver que ninguna medida que se toma alcanza. ¿Hasta cuándo?