Carolina Scioli: «Lo más complicado esta por venir; sigamos cuidándonos, educándonos, protegiéndonos»

Carolina Scioli: «Lo más complicado esta por venir; sigamos  cuidándonos, educándonos, protegiéndonos»

La llegada de la pandemia transformó la vida de los balcarceños, del resto de los argentinos al igual que a los del resto del mundo. El avance de la enfermedad llevó a que se decrete una medida de aislamiento y cuarentena, sumado a una serie de cuidados estrictos. En Balcarce no se han registrado casos hasta el momento en esta etapa.

Mientras tanto, todo indicaría a que la cuarentena se extenderá a nivel nacional.

Sabido es que existen restricciones y que se han puesto en marcha una serie de acciones preventivas y recomendaciones para evitar contagios en la población.

«Lo más complicado está por venir; sigamos cuidándonos, educándonos, protegiéndonos. Porque… hoy el Coronavirus está en China, en Europa, está cerca y está acá». La expresión, clara y contundente, pertenece a la doctora Carolina Scioli quien se esmera una y otra vez en remarcar la importancia que tiene el respetar la cuarentena.

Ella, como muchos otros profesionales médicos, está involucrada en trabajar en aspectos que hacen a la prevención del Coronavirus.

El avance de la enfermedad

Entrevistada por El Diario, la neuróloga Scioli se metió de lleno en el tema recordando que hace muy pocos meses, en diciembre de 2019, apareció el brote de Covid-19 en Wuham, China. «La mayoría de nosotros lo mirábamos como una noticia más de las tantas que ocurren. Tal vez los profesionales de la salud nos empezamos a interesar por el simple hecho de conocer el nuevo virus que se sumaba a la lista de los enemigos a batallar. Pero, de cualquier manera, estaba en China», dijo.

Pero la cosa no quedó ahí. En enero el virus desembarcó en Italia «y ahí sí -añadió-, lo empezamos a ver con otros ojos. Tal vez porque nos dimos cuenta de que en un mes se esparció rápidamente, o porque nos da más empatía la cultura italiana o simplemente porque empezaron a aumentar los muertos. En la comunidad científica se terminaron las actualizaciones de otras enfermedades. El HIV, el Alzheimer, los tumores y todas las patologías se vieron desplazadas por quien ocupó el trono de todas las publicaciones: el Coronavirus. Y así el mundo pasó a ser manifestaciones del Covid en cerebro, en piel, en corazón, etc. pero, de cualquier manera, estaba lejos, estaba en Europa».

Fue el 21 de enero que el virus cruzó el océano y en Estados Unidos aparece el primer caso. Treinta días después lo teníamos golpeándonos la puerta en Brasil. Pero, de cualquier manera, no estaba acá. Finalmente, el 3 de marzo Argentina dio a conocer el primer caso confirmado y lo que pensábamos que no iba a ocurrir, pasó: el virus llegó.

El Covid-19 y los estados emocionales

«Desde que empezamos a convivir con el Covid 19, hemos pasado por tantos estados emocionales que perdimos la cuenta. Sorpresa, miedo, curiosidad, enojo, desconfianza. Primero, nos costó creer que estábamos viviendo ésto, ¿una pandemia? Increíble. Segundo, ¿cómo algo que no vemos nos puede poner en peligro? Parece que no bastaba con que se paren las economías mundiales para convencernos. Tuvo que salir nuestro Presidente a decirnos ‘señores, tenemos un enemigo invisible’… Y aún así le creímos un tiempo. La cuarentena social y obligatoria nos llegó y nos provocó un estres, lógico de una situación adaptativa impuesta. Nuestro cerebro requiere un orden y esa ruptura de la planificación nos dio incertidumbre», expresó Scioli.

Describió luego que los primeros días fueron tolerables «y el miedo nos hizo cautos. Compramos litros de lavandina, nos desesperamos por un poco de alcohol, nos quedamos dentro de nuestras casas, nos lavamos mil veces y esperamos. Pero luego la ansiedad, el aburrimiento, y la angustia surgió. Y como no aparecieron los muertos, como acá no hay casos, como acá llegamos a tiempo, como acá estamos en el campo, nos empezamos poco a poco a relajar».

Y ahí es donde hace hincapié la profesional: «Más allá de que las autoridades nacionales y municipales se esfuercen en tomar medidas para cuidarnos, éstas quedan truncas porque somos nosotros, como sociedad, los que comenzamos a fallar, no todos, pero muchos».

Fin a todas las grietas

Consideró Scioli, al analizar lo que está sucediendo en nuestra sociedad, que «lo maravilloso de este virus es que nos igualó en todos los sentidos: ricos y pobres, cultos e incultos, dignos e indignos. Con el virus se terminaron todas las grietas posibles. Basta que tosas a un metro para que me contagies. Pero no nos ha igualado en la esencia del ser humano: el egoísta es más egoísta y el solidario es más solidario».

Explica luego que «hoy el problema real que tenemos es que pasamos tanto tiempo esperando la desgracia, que por suerte aún no llega, que ya estamos seguros de que acá no va a pasar nada. Entonces miren la ciudad hasta las 16 horas, es la misma de siempre. Solo más colas, pero poca distancia, poca protección, mucho saludo, mucho negocio sin respetar normas, mucha gente que se enoja cuando