"Tato" Melucci vuelve a Balcarce con una obra atravesada por la memoria de su padre
Hay proyectos que nacen para una ocasión puntual y otros que esperan el momento indicado para crecer. La historia del nuevo unipersonal de Donatto "Tato" Melucci pertenece a ese segundo grupo. Lo que comenzó siendo un guión escrito por un adolescente para participar de una estudiantina en Balcarce terminó transformándose, varios años después, en una obra de casi una hora que habla sobre la memoria, la dictadura argentina y las heridas que todavía siguen abiertas.
Del otro lado del teléfono, ya instalado en la ciudad de Buenos Aires, el actor balcarceño va reconstruyendo ese recorrido con la misma naturalidad con la que recuerda sus primeros pasos. Habla del teatro, de su ciudad, de su familia, el duelo, la salud mental y del desafío de exponerse solo frente al público, pero también deja entrever que esta obra representa mucho más que un estreno.
UNA HISTORIA QUE NACIÓ EN BALCARCE Y CRECIÓ CON LOS AÑOS
"Esto nació en Balcarce. Yo lo escribí cuando tenía 16 o 17 años", cuenta a El Diario al comenzar la charla. Recuerda que en aquel momento estaba organizándose la estudiantina y nadie quería anotarse en la categoría teatro. Como él actuaba desde muy chico y tenía claro que quería participar, junto a Luciano Cristaldo empezaron a pensar qué podían hacer. "Dijimos: 'Bueno, hacemos un unipersonal, hacemos algo yo solo'. El guión lo escribí yo, pero lo pensamos con "Lucho" para presentarlo en la estudiantina".
Aquella primera versión ya tenía la esencia de la historia que hoy llega a escena, aunque con el paso de los años fue creciendo y transformándose. "La obra trata sobre un desaparecido durante la dictadura argentina. Es un pibe de 20 años que está encerrado en un espacio-tiempo cíclico que va variando entre la dictadura militar, el Mundial de 1978, que los militares usaron como cortina de humo, y el año 2026, que es el año en el que estamos ahora".
A partir de ese recorrido entre distintas épocas, el personaje va mostrando cómo el pasado sigue atravesando el presente. "Las heridas de la dictadura siguen marcando hoy no solo a este personaje, sino también a toda la Argentina. Me parece que es algo sumamente importante hacer esta obra porque la memoria siempre me parece urgente". El unipersonal también incorpora otros temas vinculados a la historia reciente del país. "Se tocan varios temas. Se habla de Malvinas, se habla de política. Es una obra muy política y, sobre todo, habla de un desaparecido de la dictadura argentina".
DEL PRIMER GUIÓN AL DESAFÍO DE ESTAR SOLO EN ESCENA
Sin embargo, aquel texto escrito siendo adolescente ya no es exactamente el mismo. Con el tiempo comenzó un nuevo proceso de trabajo junto a su cooperativa de teatro independiente y la obra encontró otra dimensión. "Lo que escribí a los 16 años ahora cambió muchísimo. Trabajo con Grisel, que es quien coordina el unipersonal dentro de la cooperativa, y entre los dos fuimos modificando muchas cosas. Hoy terminó convirtiéndose en un unipersonal de unos cincuenta minutos, casi una hora".
Para Melucci, el mayor desafío no pasa solamente por sostener una obra completa sin compartir el escenario con otros actores. Lo más complejo, explica, es todo lo que queda expuesto frente al espectador. "Es un desafío enorme porque la gente no solo me va a ver actuar. Siempre digo que me van a ver desnudo. Van a conocer absolutamente todo: lo que escribí, la puesta en escena que elegí, el vestuario, la voz, el personaje. Van a ver todo de mí." La propuesta escénica también acompaña esa idea de despojo. La escenografía prácticamente no existe y toda la atención recae sobre el actor y el texto. "No hay mucha escenografía, es prácticamente nula. Estoy yo solo en escena."
A eso se suma una forma particular de montar la obra, que rompe con la estructura tradicional del teatro. "Trabajamos con una técnica que se llama teatro circulante. Una de sus características es que yo estoy en el medio y los espectadores están alrededor mío. Es muy interesante porque cambia completamente la relación con el público." Lejos de asustarlo, ese nivel de exposición parece convertirse en un incentivo más. "Es muy complejo, muy interesante y representa un desafío enorme. Justamente por eso me pone muy contento hacerlo."
BALCARCE, EL LUGAR AL QUE SIEMPRE VUELVE
Ese entusiasmo también aparece cuando la conversación se traslada inevitablemente a Balcarce. Aunque hoy vive en Capital Federal y desarrolla allí buena parte de su carrera, nunca deja de definirse como un actor balcarceño. De hecho, mientras habla del presente, ya piensa en el regreso que tendrá en septiembre para presentar esta misma obra en la ciudad donde todo comenzó.
Aunque hoy vive en la ciudad de Buenos Aires, "Tato" asegura que su identidad artística sigue estando ligada a la ciudad donde creció. Para él, Balcarce no es solamente el lugar donde nació su vocación, sino también un espacio al que vuelve para reencontrarse con una parte de sí mismo. "Hoy vivo en CABA, pero sigo siendo un actor balcarceño totalmente", afirma. Si bien nació en Mar del Plata, explica que toda su vida transcurrió en Balcarce, una ciudad que ocupa un lugar muy especial en su historia personal.
"Yo soy balcarceño. Nací ahí, me criaron ahí. Mantengo un vínculo muy lindo con Balcarce. Lo tomo también como una vía de escape, como volver siempre a la ciudad, al silencio, a lo verde, al aire, a los pájaros." La comparación con su vida actual aparece inevitablemente. La dinámica de Buenos Aires, con su movimiento constante, contrasta con aquella tranquilidad que encuentra cada vez que regresa.
"Acá en Capital no existe eso. No existe escuchar el silencio, salir a caminar tranquilo, ir al Cerro, retirarte al campo. Eso se extraña, la verdad. No te voy a mentir." Sin embargo, reconoce que también aprendió a convivir con ambos mundos. La decisión de instalarse en Buenos Aires fue parte de su crecimiento personal y profesional, aunque eso no significa dejar atrás sus raíces.
"Creo que aprendí a vivir en esta ciudad, en este quilombo, en este ruido, pero cuando vuelvo a Balcarce disfruto al cieno por ciento ese silencio, esa calma, esa paz que hay allá." Para "Tato", la distancia también le permitió valorar aún más aquellos lugares que durante su adolescencia quizás veía de otra manera.
"Quizás uno viviendo allá lo ve como 'bueno, me canso de esto también', porque a mí me pasó. Por eso me vine a Capital. Te cansás del silencio, de preguntarte '¿qué hago acá?', '¿dónde crezco?'. Eso pasa." Pero con el paso del tiempo, esa mirada cambió. "Para mí volver a Balcarce significa un montón. Balcarce significa paz, significa amor, significa reunión, familia, unión. Significa Balcarce sobre todas las cosas. Y amor, mucho amor."
Ese vínculo tendrá un nuevo capítulo en septiembre, cuando la obra vuelva al lugar donde nació. "Tato" confirmó que presentará el unipersonal en la ciudad y espera ese momento con una emoción especial. "Voy a llevar el unipersonal para allá, con muchas ansias de que me vean. Es una obra que la verdad vale la pena verla. Ayuda a refrescar la memoria y también para que vean lo que hace un pibe de Balcarce acá y de Balcarce de vuelta."
Dentro de las fechas confirmadas aparece un espacio que para él tiene un significado especial: la Casa del Fondo. "Uno de los lugares confirmados es la Casa del Fondo, donde crecí, donde es mi segunda casa. Es mi segunda casita." Ese lugar, asociado a su formación y a sus primeros vínculos con el arte, aparece en su relato como uno de los refugios fundamentales de su historia. "Quiero agradecerles a los chicos de la Casa del Fondo porque los adoro un montón. A Iñaki, Pablo, Fran, Lucho, a todos los que están ahí trabajando. Es un lugar que significa mucho para mí."
UNA OBRA ATRAVESADA POR LA HISTORIA
DE SU PADRE
Detrás del escenario, del personaje y del texto hay también una historia familiar. Cuando "Tato" habla del origen del unipersonal, inevitablemente aparece la figura de Juan Melucci, su padre, quien tuvo un papel fundamental en el camino que decidió tomar. "La actuación es una carrera con muchos desafíos, porque hay muchas cosas que gestionar. Mi familia ocupó un lugar muy lindo."
Entonces recuerda una escena de su adolescencia. Tenía entre 15 y 16 años cuando decidió acercarse a su padre para contarle que quería ser actor. "Me acuerdo que fui con mi viejo, con Juan Melucci, y le dije que quería ser actor. Su primera reacción fue preguntarme por qué, por qué no había estudiado otra carrera". No lo recuerda como una negativa definitiva, sino como una reacción marcada por la incertidumbre. "Fue una reacción más que nada evitativa, no negativa. Como que prefería no hablar del tema".
Con el tiempo, aquella mirada comenzó a cambiar. Y la transformación llegó justamente a partir de este mismo proyecto que hoy lo tiene nuevamente sobre los escenarios. Cuando comenzó a escribir la obra, "Tato" estaba en el campo junto a su padre. Ese lugar terminó siendo parte de la creación. "Cuando me senté a escribir este unipersonal estaba con mi viejo. Yo tengo un campo allá en Balcarce y lo escribí ahí." Juan Melucci era una persona con un profundo conocimiento de la historia argentina, la política y los procesos sociales, y "Tato" recurrió a él durante la escritura.
"Le fui preguntando muchas cosas porque él era un gran sabiondo de la historia argentina, de la política argentina. Sabía muchísimo." Aquellas conversaciones fueron formando la obra y también fortaleciendo un vínculo que con el tiempo adquirió otro significado. "Yo lo veo un poco como un homenaje hacia él también. Este unipersonal es un homenaje a mi viejo porque yo esto lo creé con él." La historia tomó una dimensión aún más profunda porque Juan falleció el año pasado, una pérdida que marcó profundamente al joven actor.
"Mi viejo falleció el año pasado, lo asesinaron, y toda esa historia muchos balcarceños la conocen." "Tato" recuerda especialmente el momento en que terminó de escribir la obra y decidió mostrársela. "Yo termino de escribirla, se la muestro y él se larga a llorar. Me felicita y me dice: 'Esto es lo tuyo'". Ese momento significó un cambio definitivo. "Desde ahí cambió su mente y entendió que lo único que podía hacer como padre era apoyar mi deseo más grande." Años después, en marzo de 2025, en Buenos Aires, su padre volvió a hablarle de aquella obra y de lo que había significado para él. "Me confesó que gracias al unipersonal entendió que yo podía ser actor. Me dijo que yo era honesto y que, sobre todas las cosas, tenía deseo y hambre. Y eso él no lo podía matar".
CUIDAR LA MENTE PARA PODER CREAR
Antes de hablar del camino artístico, elige detenerse en algo que considera fundamental: el cuidado personal. Para él, la creatividad, el arte y los proyectos nacen también desde un lugar interno que necesita ser cuidado. "Antes de caminar el camino artístico, quiero decir algo que me parece importante: cuídense. Cuiden la salud mental, cuiden la mente, que es lo más preciado que hay".
Y explica por qué para él ese aspecto está tan ligado al arte. "De la mente sale todo. Sale la creatividad, sale lo físico, sale todo." Por eso invita a buscar espacios donde cada persona pueda sentirse acompañada. "Vayan a terapia, si quieren ir a terapia. Si no quieren, no vayan, pero hagan su propia terapia de alguna manera. Busquen su refugio, busquen amigos, busquen un lugar de contención donde puedan ser ustedes, donde puedan abrazarse, contenerse y hablar."
En su propia experiencia encontró que atravesar momentos difíciles acompañado fue una parte fundamental del proceso. "Me parece sumamente importante hablar de esto y decir que se cuiden, que estemos juntos. La vida es linda acompañada, no sola." Y agrega una frase que resume una de las ideas que más repite durante toda la charla:
"Nunca estás solo. Siempre hay alguien igual a vos, mayor o menor, pero siempre hay alguien con vos." A partir de ahí vuelve al arte y al mensaje que quiere dejarles a los jóvenes balcarceños que tienen una inquietud creativa. Sabe que el camino artístico no es sencillo. Que aparecen los rechazos, las críticas y las puertas que no se abren. Pero también sabe que hay algo que nadie puede quitar.
"NO PIERDAS EL DESEO": EL MENSAJE DE TATO PARA QUIENES SUEÑAN CON EL ARTE
Después de hablar de su propia historia, de las dificultades atravesadas y del camino recorrido hasta llegar a este presente, vuelve una y otra vez sobre una idea que para él es la clave de cualquier búsqueda artística: el deseo. Sabe que el camino no siempre está acompañado de aplausos. Que muchas veces aparecen las dudas, los rechazos y las voces que intentan convencer a alguien de abandonar aquello que quiere hacer. Pero también entiende que la diferencia está en esa fuerza interna que empuja a seguir.
"Las personas te pueden decir que sos muy buen actor, que sos el mejor actor del mundo, o te pueden decir que sos el peor actor del mundo. Te pueden decir que bailás mal, que bailás bien, que algo les gusta o que algo no les gusta." Y agrega desde su propia experiencia: "La mayoría de las veces te van a decir que no, porque es así. A mí hoy en día me siguen diciendo que no y seguramente muchas veces más me van a seguir diciendo que no, porque la vida también es eso. La vida es no."
Sin embargo, para él, esos obstáculos no tienen que transformarse en una razón para abandonar. "Hay algo que me parece muy importante de aclarar: que no pierdan el deseo." La palabra aparece varias veces en su relato, como si fuera el eje de todo lo que intenta transmitir. "Alimenten el deseo. Alimenten el deseo del arte, alimenten el deseo de la creatividad. ¿Cómo? Entrenando, entrenando ese camino artístico que quieren seguir."
Para "Tato", no existe otra manera de crecer que haciendo. "Si son escritores, escriban. Escriban. La gente puede decir 'qué feo', no importa, escriban. Alimenten ese deseo." Porque, según explica, hay algo que las críticas no pueden apagar. "Si hay algo que la gente nunca puede parar, aunque te digan que no, es el deseo y las ganas. Eso la gente no te lo corta nunca."
En ese punto, el mensaje deja de ser solamente para quienes quieren dedicarse al arte y pasa a ser una reflexión sobre la vida misma. Habla desde una experiencia personal marcada por momentos muy difíciles, pero también por una decisión: seguir adelante. "A mí me pasó de todo. Se me murió mi viejo el año pasado, pasé por salud mental, mi salud mental estuvo muy crítica. Hoy, por suerte, la llevo bastante bien por terapia y demás."
Pero hay algo que, asegura, nunca logró perder. "Hay algo que nada, nada, nada me mató de todas las cosas que pasé en la vida, y es el deseo y las ganas." Por eso insiste en la importancia de buscar aquello que moviliza a cada persona. "Trabajen el deseo, busquen ese deseo, búsquenlo, labúrenlo, entrénenlo. Y si en algún momento se pierde ese deseo, tranquilos, vuelve." Y si no aparece inmediatamente, la invitación es seguir buscándolo. "Si no, búsquenlo ustedes. Yo sé que puede estar ahí."
LA FAMILIA, GRAN SOTEN
Cuando "Tato" habla de su recorrido artístico, queda claro que la actuación no es un camino que haya transitado solo. Detrás de cada logro, de cada presentación y de cada desafío aparece una red de afectos que, según cuenta, fue fundamental para poder sostenerse. "Volviendo a la pregunta de qué lugar ocupan mi familia y mis amigos en esto, ocupan todo", asegura.
Para él, el acompañamiento de quienes lo rodean tiene un valor que va mucho más allá de lo artístico. Son esas pequeñas palabras, esos mensajes cotidianos y esos gestos que aparecen en momentos importantes los que muchas veces le recuerdan que está siguiendo el camino correcto. "Que mi vieja me mande un mensaje diciendo 'me alegro por esto' significa un montón. Ellos me apoyan en lo que yo quiero."
Entre esas personas destaca especialmente a su mamá Fernanda, a quien define con enorme cariño. "Mi vieja es una madre que yo no cambiaría nunca. Si alguna vez me preguntan si cambiaría de madre, la respuesta es no. Es la mejor madre que podría haber pedido en mi vida." En su relato aparecen las muestras constantes de apoyo que recibió desde Balcarce, incluso en los momentos más difíciles. "Ella se alegra todo el tiempo de mis logros, de los pequeños logros, de las pequeñas cosas. Es la que me incentiva también."
Y reconoce que esa presencia fue clave para animarse a construir una vida lejos de su ciudad. "Si no tuviera esa iniciativa y ese acompañamiento de mi madre desde allá, desde Balcarce, no sé si podría estar hoy en Capital siguiendo con todo esto." También guarda un lugar muy importante para Fátima Melucci, su hermana melliza, a quien menciona como una compañera fundamental en este proceso.
"Quiero agradecer mucho a "Fati". Ella es mi media naranja, mi alma gemela, como yo le digo." Cuenta que su acompañamiento va desde lo emocional hasta lo concreto del proyecto, ya que también trabaja junto a él en la difusión de la obra.
"Me ayuda mucho a sobrellevar todo lo que pasa. Después de escribir y de todo lo que implica esto, ella me ayuda. Hablo mucho con ella y se encarga de las redes del unipersonal." Para "Tato", ese sostén fue todavía más importante después de la muerte de su padre y durante el proceso de atravesar el duelo.
"Ella me ayuda a sobrevivir esta catástrofe mental que a veces es el duelo de mi viejo y todas las cosas que vienen detrás." La pérdida de Juan Melucci significó un golpe muy fuerte, pero también reforzó la importancia de cuidar los vínculos y aceptar la ayuda de quienes están cerca. "Mi familia y mis amigos son lo más importante que tengo para esto."
En ese sentido, recuerda con emoción algunos mensajes que recibió en los últimos tiempos. "Ayer recibí un mensaje de mi hermana y de mi vecina que me dijeron: 'Vos ya sos nuestra persona más famosa, nuestro actor favorito'. Y esos mensajes me abrazan el alma, me abrazan el corazón". Para "Tato", esas palabras tienen un significado especial porque llegan después de atravesar momentos complejos. "Está bueno sentir que estás acá, que podés con esto. No es que yo piense que no puedo o que no esté con esto, pero he pasado cosas muy pesadas en mi vida".
El actor reconoce que, más allá de la edad, tuvo que enfrentarse a situaciones difíciles y aprender a cuidar su salud mental. "A mi corta edad pasé cosas muy pesadas. Hoy hago terapia, tengo psiquiatra, estoy medicado y cuido muchísimo mi salud mental." Lejos de ocultarlo, considera que hablar de estos temas también forma parte del mensaje que quiere transmitir.
