Nicolás Bronzovich, tajante: "No hay un desfinanciamiento en absoluto" del INTA
Ing. Bronzovich: "Queremos garantizar que cada peso invertido por el Estado genere un impacto real en la competitividad agropecuaria"
En un contexto de fuertes transformaciones en la administración pública, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa una etapa clave de su historia.
El presidente de la entidad, el ingeniero agrónomo balcarceño Nicolás Bronzovich, abordó los debates en torno al futuro de la institución.
Frente a las críticas y rumores sobre achiques o falta de fondos, el titular del INTA, entrevistado por El Diario, fue tajante: "No hay un desfinanciamiento en absoluto". Según explicó el funcionario, el proceso en marcha busca la optimización de recursos y el "mismo orden que se persigue en todo el Gobierno nacional", evitando la duplicación de funciones y priorizando el gasto eficiente.
El foco en la
investigación
Uno de los puntos que mayor impacto mediático generó en los últimos meses es el debate por la venta de inmuebles y campos administrados por el Instituto. Bronzovich aclaró el marco legal e institucional de estos bienes.
Recordó que el INTA no posee escrituras a su nombre, sino que las tierras son administradas por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) bajo la normativa vigente desde 2012 y aseguró que las tierras más valiosas para el desarrollo científico, utilizadas en investigación, desarrollo y extensión tecnológica, se mantendrán y jerarquizarán. En tanto, indicó que el organismo buscará liberarse de aquellos predios que no responden a fines agropecuarios. "Queremos ordenar eso y focalizar los fondos donde realmente aportan valor", argumentó.
Alianza
público-privada
Una de las prioridades de la gestión de Bronzovich radica en multiplicar la articulación con las empresas privadas del sector agroindustrial. El funcionario sostuvo que, ante la velocidad del cambio tecnológico, la clave no es ser "dueño" de una tecnología, sino integrar redes colaborativas.
"Creemos que son impactos que nos desafían al organismo, pero que en el mediano largo plazo son positivos e incluso algunos en el corto plazo ya están siendo positivos", admitió. Mencionó los desarrollos de digitalización y electrónica aplicados a la maquinaria junto a firmas como Súper Walter y Precision Planting y el caso del arroz, una de cuyas mayores fuentes de ingresos por regalías (royalties) del INTA proviene del mejoramiento genético del cultivo, con presencia y demanda en mercados internacionales como Brasil, Uruguay, Italia y Estados Unidos.
Un organismo
orientado al impacto
Por último, y a pesar de los cambios estructurales y el reclamo de algunos gremios, Bronzovich es un convencido que el organismo que preside saldrá fortalecido a mediano y largo plazo.
"La apuesta de la gestión pasa por transformar la investigación interna en adopción tecnológica efectiva en los campos argentinos, garantizando que cada peso invertido por el Estado genere un impacto real en la competitividad agropecuaria", concluyó.
