Residentes del Hogar Pinto: un convenio por 10 años y una solución que busca quedarse
El incendio ocurrido en el Hogar Municipal "Dr. Ernesto L. Pinto" generó una situación de emergencia que obligó al Municipio a buscar, en poco tiempo, un lugar donde alojar a los adultos mayores que residían en la institución. Lo que comenzó como una solución transitoria terminó abriendo la puerta a una alternativa de mayor alcance: el inmueble ubicado en avenida San Martín y calle 105, perteneciente a la Cooperativa de Electricidad "General Balcarce" Ltda., será utilizado durante los próximos diez años para el funcionamiento del geriátrico municipal.
El acuerdo de comodato fue formalizado este jueves y establece una vigencia inicial de diez años, contados desde el 18 de agosto de 2026, con renovación automática por un nuevo período de igual duración. Además, una vez cumplidos los primeros cinco años, cualquiera de las partes podrá rescindir el convenio.
La firma contó con la presencia del intendente Esteban Reino; el director del Hospital Municipal, Dr. Gabriel Angelini; el director de Salud Familiar y Comunitaria, Aníbal Giusti; el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Electricidad, Mario Sotelo; el secretario de la institución, Federico Pandolfi; y la directora de los geriátricos municipales, Mariana Terminiello, además de integrantes de los equipos de salud y trabajadores municipales.
De acuerdo con lo informado durante la recorrida por las instalaciones, 27 adultos mayores pasarán a residir en el nuevo espacio, luego de haber atravesado distintas etapas desde el incendio. Parte de los residentes había sido trasladada inicialmente al SUM "Comunidad de Fe", perteneciente a los pastores Marta y Claudio D'Amico, quienes brindaron el lugar para recibirlos inmediatamente después del siniestro.
UN LUGAR QUE APARECIÓ EN MEDIO DE LA EMERGENCIA
El director asociado del Hospital Municipal, Dr. Javier Reino, destacó que la respuesta pudo construirse gracias a la colaboración de distintos sectores de la comunidad.
"Fue un paso importante, muy bueno, muy positivo", señaló al referirse a la firma del convenio, y recordó que la situación se inició con "las complicaciones de público conocimiento" derivadas del incendio.
En ese sentido, valoró especialmente la respuesta de los vecinos de Balcarce, tanto durante las primeras horas posteriores al siniestro como en las semanas siguientes.
"Nos han colaborado gente de todos lados del Partido de Balcarce, realmente se ha comportado de manera inexplicable", sostuvo, al tiempo que recordó las donaciones y la asistencia recibida desde el momento en que se produjo el incendio.
También hizo especial referencia al SUM "Comunidad de Fe", donde fueron alojados inicialmente los adultos mayores.
"Encontramos rápidamente dónde alojar a los abuelos. Nuestros abuelos estuvieron en la Comunidad de Fe. Un abrazo y un cariño enorme con el pastor Claudio D'Amico y su hijo Piero, que nos ayudaban en el lugar y estuvieron muy bien ahí los abuelos", expresó.
La solución posterior apareció a través de la Cooperativa de Electricidad. Según explicó Reino, el inmueble de avenida San Martín y calle 105 ya había sido utilizado anteriormente por el sistema de salud local.
Durante la pandemia de coronavirus funcionó allí un laboratorio donde trabajaban integrantes del Hospital y del INTA realizando análisis relacionados con COVID. Más adelante, cuando se iniciaron trabajos vinculados con la remodelación del Hospital, también se instalaron consultorios en el lugar.
Con el retiro del emprendimiento privado que había ocupado posteriormente las instalaciones, el inmueble quedó disponible y surgió la posibilidad de utilizarlo para los adultos mayores. "Es un lugar precioso, un lugar ideal para los abuelos, con mucho sol, con instalaciones de primera", destacó Reino.
HABITACIONES
RENOVADAS Y
CONDICIONES
ADAPTADAS
La transformación del inmueble para recibir a los residentes del geriátrico requirió una serie de trabajos de reacondicionamiento, ya que originalmente se encontraba preparado para funcionar como espacio vinculado a la atención sanitaria.
Según explicó el director asociado del Hospital, parte de estas tareas pudieron concretarse gracias a donaciones realizadas por una fundación que ya había colaborado anteriormente con el sistema sanitario local.
Aunque aclaró que todavía no estaba autorizado a mencionar públicamente el nombre de la entidad, señaló que se trata de una fundación que había realizado aportes para distintas obras hospitalarias, entre ellas trabajos vinculados con el área de Oncología. "Cuando surgió esto, nos habilitaron para que podamos terminar de reacondicionarlo", explicó.
La recorrida permitió observar habitaciones completamente acondicionadas, con baños, lavabos y espacios adaptados para las necesidades de los adultos mayores. También se destacó la presencia de calefacción, iluminación natural, ventilación y espacios exteriores.
"Todo nuevo, instalaciones nuevas, baños, lavabos en todas las habitaciones, el sol, tenemos entrada de aire, de sol. Tienen un lugar para que los abuelos puedan estar afuera. Está hermoso, el lugar está hermoso", describió Javier Reino.
LA MIRADA DEL
INTENDENTE: "VINO PARA QUEDARSE"
El intendente Esteban Reino consideró que la posibilidad de utilizar el inmueble surgió a partir de una combinación de circunstancias que permitió encontrar una respuesta en un momento especialmente complejo. "Cuando surgen problemas, inconvenientes o un siniestro como ocurrió, hay que empezar a agudizar el ingenio", sostuvo.
Explicó que, a partir de una conversación con integrantes de la Cooperativa, apareció la posibilidad de utilizar el inmueble justo cuando el emprendimiento privado que lo ocupaba estaba finalizando su permanencia.
"Ni lo dudamos, porque lo conocíamos", señaló el jefe comunal, quien recordó además el rol que había tenido ese espacio durante la pandemia.
En ese período, allí había funcionado un laboratorio con personal del Hospital Municipal y del INTA destinado a la realización de análisis de COVID.
Para Reino, el edificio reúne condiciones particularmente apropiadas para el funcionamiento de un geriátrico. "Creo que esto parece hecho para ello, para que estén los abuelos, para que sea un alojamiento como corresponde", afirmó.
El jefe comunal también destacó que la Cooperativa aceptó establecer un valor de alquiler que consideró razonable para el Municipio.
"Obviamente la Municipalidad tiene que hacer una erogación importante, pero estoy convencido de que esta propiedad sale mucho más. La Cooperativa, a través de una función social como corresponde a toda cooperativa y nos hemos puesto de acuerdo en un precio razonable", explicó.
El convenio contempla diez años de utilización del inmueble, pero el propio Intendente abrió la puerta a pensar en un escenario que vaya más allá de ese período. "Por diez años creo que vamos a estar tranquilos y tener diez años para reprogramar todo lo que se quiera hacer en el Hospital", señaló.
Sin embargo, agregó una definición que abre una perspectiva diferente: "Me parece que esto viene para quedarse". En ese sentido, consideró que el futuro podría contemplar la convivencia entre las instalaciones del actual geriátrico y el nuevo espacio, con una eventual ampliación de la capacidad de atención.
"Parece hecho a medida para un hogar de abuelos y creo que podría ser compatible tanto lo local como esto y seguir funcionando y ampliar la capacidad de atención a los abuelos que así lo requieren", planteó.
De todos modos, aclaró que una definición permanente dependerá de las futuras gestiones municipales y de las autoridades de la Cooperativa.
LA COOPERATIVA:
"ESTÁ HECHO PARA QUEDARSE"
Desde la Cooperativa de Electricidad también destacaron el acuerdo alcanzado. Federico Pandolfi, integrante del Consejo de Administración de la institución, explicó que el inmueble había sido concebido originalmente como un centro de salud y que, luego de atravesar diferentes etapas, finalmente volverá a tener una función vinculada con la atención sanitaria.
"Estamos muy contentos en la Cooperativa", expresó. Según explicó, la institución decidió ceder el inmueble mediante un contrato por diez años, con renovación automática por otros diez. "Creo que esto está hecho para quedarse, como dijo el Intendente", afirmó.
Pandolfi señaló además que para establecer el valor del acuerdo se buscó encontrar un punto de equilibrio entre las condiciones de un inmueble privado y las posibilidades económicas del Estado.
"Nosotros pasamos el inmueble con valores privados, ellos con valores del Estado, encontramos un punto de equilibrio y creo que esto es lo mejor para los abuelos y para las personas que desarrollan su trabajo cuidando a los abuelos", explicó.
El representante de la Cooperativa también puso el foco en una cuestión que excede a la situación actual: la necesidad de contar con espacios adecuados para los adultos mayores.
"Todos nos estamos haciendo grandes y nunca sabemos si no vamos a necesitar un espacio como este", reflexionó.
Al describir las instalaciones, sostuvo que se trata de un edificio nuevo, calefaccionado y con las condiciones necesarias para garantizar una estadía adecuada. "Es una alegría muy grande para nosotros. Que lo disfruten los abuelos. El espacio es nuevo, nuevo, nuevo, está calefaccionado, está con todas las instalaciones como tiene que ser", señaló.
También planteó el compromiso de que el lugar sea conservado para que pueda seguir siendo utilizado en buenas condiciones en el futuro.
LA SITUACIÓN DE LA PAREJA Y UNA DECISIÓN QUE NO ES DEFINITIVA
Uno de los aspectos que generó comentarios en la comunidad luego del traslado de los residentes fue la situación de una pareja que mantenía un vínculo de convivencia dentro del Hogar Pinto y que, a partir de la reorganización posterior al incendio, quedó separada.
Mariana Terminiello, directora de los geriátricos municipales, reconoció que se trata de una situación que fue analizada por el equipo y explicó que dentro del Hogar solamente había un matrimonio constituido. "Es muy difícil cuando hay que tomar decisiones y, a la vez, cubrir expectativas de todos", señaló.
La funcionaria remarcó que las decisiones vinculadas con los residentes no se consideran necesariamente definitivas y que son evaluadas por el equipo profesional teniendo en cuenta el proceso de adaptación de cada adulto mayor. "Siempre cuando se toma una decisión va a haber algunos inconvenientes y va a haber un pensamiento de qué es lo mejor, qué es lo que se tendría que hacer", explicó.
Por ese motivo, sostuvo que el equipo analiza permanentemente si las medidas adoptadas deben mantenerse o si corresponde regresar a la situación anterior. "Todo cambio cuesta, nos cuesta a nosotros y, por supuesto, a ellos. Después hay algunos a los que el cambio les ha sido muy bueno y a otros les está costando un poquito más", indicó.
En consecuencia, Terminiello aclaró que la situación de la pareja no constituye necesariamente una decisión definitiva. "Todo eso se evalúa con los profesionales y se tomarán los pasos que se tienen que tomar a beneficio de ellos", afirmó.
EL AGRADECIMIENTO A LA COMUNIDAD
La titular de los geriátricos municipales también aprovechó la ocasión para agradecer a quienes colaboraron desde el incendio. "Quiero agradecer en esta oportunidad a tanta gente que ha colaborado, que ha sido parte, que ha puesto su auto, que ha traído donaciones", expresó.
"Mucha gente, les agradezco de todo corazón a Balcarce, a la gente que sigue trayendo donaciones y que ha estado por nosotros. Nos hemos sentido muy amados, muy acompañados", agregó. El agradecimiento incluyó a vecinos, instituciones y personas que participaron de distintas maneras para sostener a los adultos mayores durante el período posterior al incendio.
UN TRASLADO QUE BUSCA CERRAR UNA ETAPA
Con la firma del convenio y la puesta en funcionamiento del inmueble de avenida San Martín y calle 105, el Municipio busca cerrar la etapa de emergencia iniciada con el incendio y avanzar hacia una situación más estable.
La respuesta comenzó en el SUM "Comunidad de Fe", donde los residentes fueron recibidos inmediatamente después del siniestro y continúa ahora en un edificio preparado y reacondicionado específicamente para alojarlos.
Las autoridades destacaron que el lugar cuenta con habitaciones individuales, baños, espacios comunes, comedor, parque y condiciones de accesibilidad, además de calefacción y buena iluminación natural.
Para el Municipio, se trata de una solución que permitirá contar con diez años para planificar el futuro del servicio. Para la Cooperativa, representa la posibilidad de darle al inmueble una función social directamente vinculada con la comunidad. Y para los residentes, implica contar con un espacio que, según coincidieron quienes participaron de la recorrida, reúne condiciones especialmente favorables para esta nueva etapa.
Mientras tanto, la posibilidad de que el lugar permanezca más allá de los diez años ya comenzó a formar parte de la discusión. El convenio establece un plazo concreto, pero las autoridades municipales y de la Cooperativa no descartan que, si las condiciones lo permiten, el inmueble termine convirtiéndose en la sede permanente de los geriátricos municipales.
