Gabriel Angelini deja la dirección del Hospital tras más de cuatro años de gestión
Después de cuatro años y tres meses al frente del Hospital Municipal “Dr. Felipe A. Fossati”, el doctor Gabriel Angelini dejará la dirección de la institución. En una entrevista realizada a horas de concretarse su salida, el profesional hizo un balance de la gestión, repasó las dificultades atravesadas y planteó cuáles son, a su entender, los principales desafíos que quedan por delante.
Angelini explicó que su decisión responde principalmente a cuestiones personales y de salud, además de una propuesta laboral en Mar del Plata que le permitirá “ganar un poco de tiempo” para ocuparse responsablemente de sí mismo. Aseguró, no obstante, que se retira con la satisfacción de considerar cumplida la mayoría de las metas que se había trazado al asumir.
“Me voy triste porque me voy de un lugar hermoso, pero contento y seguro de que hemos dejado todo lo que podíamos dejar para que a Balcarce le vaya mejor”, expresó.
UN RECONOCIMIENTO AL PERSONAL DE SALUD
Durante la entrevista, uno de los principales mensajes de Angelini estuvo dirigido a los trabajadores del sistema sanitario. El médico destacó el esfuerzo cotidiano del personal y consideró necesario poner en perspectiva la cantidad de personas que son atendidas diariamente.
Según detalló, entre las guardias de adultos y pediatría se atienden entre 220 y 240 personas por día, a las que se suman más de 60 pacientes internados y alrededor de un centenar de personas que concurren al sistema de salud periférico. De esta manera, estimó que el sistema sanitario municipal alcanza entre 400 y 500 atenciones diarias, alrededor de 15.000 personas por mes.
En ese contexto, cuestionó especialmente el nivel de agresión que reciben algunos trabajadores a través de las redes sociales. Angelini aclaró que las críticas son necesarias cuando permiten detectar errores y mejorar, pero diferenció esa actitud de los cuestionamientos que, según sostuvo, se transforman en agresiones.
“La crítica nos obliga a mejorar los argumentos y a hacer que las cosas necesariamente sean mejor”, señaló. Sin embargo, consideró injusto el nivel de violencia que muchas veces reciben quienes trabajan en el sistema de salud. “Hay gente que todos los días se compromete muy fuertemente con un trabajo que, a pesar de las dificultades, a pesar de la falta de medios, de la falta de presupuesto, deja la piel cotidianamente”, afirmó.
LA SITUACIÓN ECONÓMICA DEL HOSPITAL
Angelini también se refirió a las dificultades presupuestarias que atraviesa la institución. En ese sentido, indicó que actualmente el Hospital mantiene una deuda de aproximadamente 600 millones de pesos con sus proveedores, mientras que las obras sociales mantienen deudas por alrededor de 1.000 millones de pesos con el sistema de salud local.
Para el exdirector, el cumplimiento de esos pagos modificaría sustancialmente el escenario financiero. “Si las obras sociales nos pagaran lo que facturó el sistema de salud de Balcarce por el trabajo hecho, no tendríamos problemas presupuestarios hoy y se podrían comprar las cosas que el sistema requiere”, sostuvo.
Según explicó, las dificultades de financiamiento no son exclusivas del Hospital local, sino que forman parte de un escenario más amplio que afecta al sistema sanitario. Sin embargo, consideró que el sector público termina siendo el más perjudicado, pese a que es el que sostiene buena parte de la atención de la comunidad.
LA ASIGNATURA PENDIENTE
Consultado sobre las cuestiones que quedan pendientes después de su gestión, Angelini mencionó varios objetivos puntuales, aunque eligió destacar uno que considera especialmente importante: la transformación del modelo de atención de las personas internadas.
Desde el comienzo de su gestión, explicó, planteó la necesidad de avanzar desde el actual esquema de organización por servicios hacia un sistema de cuidados progresivos. Se trata de un modelo en el que la organización hospitalaria gira alrededor de las necesidades del paciente y del nivel de cuidado que requiere, en lugar de estar determinada exclusivamente por el servicio en el que se encuentra internado. “Esa es mi deuda pendiente”, reconoció.
Angelini consideró que durante estos años se realizaron los movimientos necesarios y que el Hospital cuenta actualmente con las bases para avanzar hacia ese modelo. No obstante, advirtió que su implementación requiere nuevos objetivos, metas e inversión.
“EL RUMBO QUE TIENE EL HOSPITAL ES EL ADECUADO”
A la hora de evaluar el camino recorrido, Angelini sostuvo que la mayoría de los objetivos iniciales se fueron cumpliendo y que algunos de los proyectos que todavía están en desarrollo quedarán como parte de los desafíos de la próxima conducción.
En ese sentido, destacó que el rumbo del Hospital no respondió exclusivamente a decisiones personales, sino a una construcción basada en consensos entre la gestión municipal, los equipos de salud y la comunidad.
“El rumbo que tiene el Hospital es el adecuado y no es porque lo decidí yo”, afirmó. Y agregó que los jefes de servicio, a través del Consejo Técnico, participaron en la toma de decisiones para intentar definir hacia dónde debía avanzar la institución.
Para Angelini, el desafío consiste en que el Hospital avance hacia el lugar que necesita la comunidad y no necesariamente hacia aquel que determine quien ocupe circunstancialmente la dirección.
“HICIMOS LO QUE PUDIMOS”
En el tramo final de la entrevista, Angelini agradeció a la comunidad de Balcarce por haberlo recibido y acompañado durante sus más de cuatro años de gestión. También reconoció especialmente a los trabajadores del Hospital y del sistema de salud municipal por el esfuerzo realizado durante ese período.
Extendió además su agradecimiento al intendente Esteban Reino por la confianza depositada en su equipo y a Javier Reino, a quien destacó por el acompañamiento durante la gestión. “Me voy triste porque me voy de un lugar hermoso, pero contento y seguro de que hemos dejado todo lo que podíamos dejar para que a Balcarce le vaya mejor”, reiteró.
Finalmente, expresó su deseo de que la próxima conducción pueda profundizar el camino iniciado y mejorar lo realizado durante su gestión. “Ojalá que la próxima dirección sea mejor que la mía y la puedan recordar con más alegría que a esta”, manifestó.
Con ese mensaje, Angelini cerró una etapa de más de cuatro años al frente del único efector de salud con internación de la ciudad y dejó planteados los principales desafíos que, desde su mirada, deberá afrontar la conducción que continúe al frente de la institución.
