"Estamos al límite": la jefa del área de Diagnóstico por Imágenes expuso la crisis del servicio
La problemática que atraviesa el servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Municipal volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública luego de la reunión mantenida en el Concejo Deliberante entre representantes del Sindicato de Trabajadores Municipales, la jefa del área, doctora Magalí Durotovich, y concejales de distintos bloques políticos.
Durante el encuentro, la profesional expuso en detalle la situación que atraviesa el sector, advirtiendo sobre la falta de especialistas, la imposibilidad de cubrir guardias y la creciente sobrecarga laboral que, según sostuvo, pone en riesgo la continuidad del servicio y la seguridad de la atención.
La reunión contó con la presencia del presidente del Concejo Deliberante, Agustín Cassini, y de los concejales Gabriel Petruccelli, Viviana Erreguerena y Javier Menonne, quienes escucharon las explicaciones de la médica y analizaron posibles alternativas para afrontar la situación.
Al término del encuentro, la secretaria general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Xoana Martínez, señaló que el reclamo excede la cuestión salarial.
“La doctora fue muy clara. Lleva seis meses pidiendo que la escuchen y nosotros la vamos a acompañar porque su reclamo es loable y valedero. Como gremio nos ocupa la atención de los balcarceños además de la negociación laboral”, manifestó.
UNA FORMACIÓN EXTENSA Y UNA DECISIÓN DE VIDA
En su exposición, Durotovich comenzó relatando el largo recorrido académico y profesional que la llevó a convertirse en especialista en diagnóstico por imágenes.
Explicó que realizó sus estudios, la residencia y posteriormente desarrolló su carrera profesional en Buenos Aires antes de decidir radicarse en Balcarce junto a su familia.
“Uno no sabe si se alcanza a tomar dimensión del esfuerzo que hace un médico para recibirse y después especializarse. La especialidad es muy dura y no todos los médicos la hacen. Por eso estamos en una situación donde faltan especialistas y aún más especialistas que quieran venir a vivir a una ciudad pequeña”, expresó.
La médica destacó que instalarse en una localidad del interior implica resignar posibilidades de formación permanente y desarrollo profesional, pero sostuvo que esa elección se realiza por convicción y compromiso.
“Yo amo mi ciudad, amo mi hospital, amo mi profesión y amo mi especialidad. La voy a luchar, pero esta es mi última instancia. Estoy muy cansada. Toqué todas las puertas que tenía que tocar y se me cerraron”, afirmó.
UN SERVICIO AL LÍMITE
La jefa del área aseguró que el servicio atraviesa una situación crítica debido a la falta de personal y a la imposibilidad de garantizar la cobertura de guardias. “Mi servicio es un servicio crítico. No contamos con personal y tenemos una sobrecarga emocional y laboral muy importante. La restricción de tareas no es una solución, solamente es una medida para nuestra seguridad y la de la población”, sostuvo.
Durotovich explicó que actualmente es la única médica especialista radicada en Balcarce y que sobre ella recae gran parte de la actividad del servicio.
“Soy la única médica que vive en la ciudad. Cubro las vacaciones de mis compañeras y cuando alguna no puede venir desde Mar del Plata también debo hacerme cargo. Hoy el área de imágenes está prácticamente sobre mis hombros”, señaló.
La profesional remarcó además que esta situación genera un importante margen de error. “No podemos seguir trabajando así porque cuando uno está sobrecargado aumenta el riesgo. En nuestra especialidad debemos ser muy precisos y ponemos en juego nuestra matrícula profesional”, indicó.
DÉFICIT DE ESPECIALISTAS
La médica detalló que el servicio cuenta con profesionales que viajan desde Mar del Plata dos veces por semana para cumplir con determinadas cargas horarias, pero que ya no realizan guardias pasivas.
Según explicó, hace aproximadamente diez días las especialistas que cubrían esas guardias decidieron renunciar a esa función debido a la falta de acuerdos.
“Hace veinte días que estoy de guardia pasiva prácticamente de manera continua. La decisión de terminar las guardias a las 20 horas me permite al menos cenar con mi hija o dormir tranquila, pero sigo afectada al hospital de lunes a lunes”, afirmó.
Durotovich aclaró además que el Hospital Municipal no constituye su única actividad laboral, ya que desarrolla tareas de manera remota para otros centros médicos.
“Trabajo para otros establecimientos, tengo otras propuestas, pero voy a luchar por esto porque considero que es una causa justa”, indicó.
EL ANTECEDENTE DE OTRA RENUNCIA
La especialista recordó que la salida de otra profesional a fines del año pasado agravó considerablemente la situación. Según explicó, la médica realizaba alrededor de 120 turnos mensuales, equivalentes a unas 180 ecografías.
“Advertimos que se iba a producir un déficit muy importante y que esos pacientes terminarían llegando a la guardia o volverían a consultar a sus médicos, generando una mayor demanda sobre el servicio”, expresó. Desde entonces, señaló, la situación se fue deteriorando progresivamente.
EL PLANTEO DE DECLARAR EL ÁREA COMO CRÍTICA
Durante la reunión, el concejal Gabriel Petruccelli sostuvo que una posible herramienta para afrontar la problemática consiste en declarar al servicio de Diagnóstico por Imágenes como área crítica.
Según explicó, esa medida permitiría al Ejecutivo y a las autoridades hospitalarias disponer mecanismos excepcionales para mejorar las condiciones salariales y reasignar recursos. “Hay una falta de personal, pero también hay una cuestión económica. Si a las profesionales se les sigue ofreciendo lo mismo, difícilmente quieran asumir más responsabilidades”, afirmó.
Petruccelli sostuvo que la declaración permitiría otorgar mayores herramientas administrativas y económicas para intentar retener profesionales y atraer nuevos especialistas. “Lo que todos queremos es que la gente sea atendida. Nos preocupa la retención de tareas, pero fundamentalmente nos preocupa la atención de los vecinos”, indicó.
GUARDIAS Y REMUNERACIÓN
Otro de los puntos planteados por Durotovich fue la situación de las guardias. La médica explicó que actualmente debe responder simultáneamente a la guardia de ecografía y a la guardia de tomografía debido a la falta de profesionales. “Termino haciendo las dos guardias, pero se me paga solamente una porque se considera que corresponde a un mismo servicio”, señaló.
Esa situación, sostuvo, también dificulta conseguir reemplazos, ya que otras especialistas consideran insuficiente la remuneración ofrecida para asumir ambas responsabilidades. “Muchas veces prefieren quedarse en sus casas haciendo tomografía remota y no trasladarse a la ciudad”, indicó.
Durante su exposición, Durotovich también cuestionó declaraciones públicas realizadas sobre el funcionamiento del servicio y reclamó que las opiniones se basen en conocimientos técnicos. “En los temas médicos hay que opinar desde el conocimiento. No se puede decir cualquier cosa ni desinformar. Mi teléfono está abierto las 24 horas para quien quiera consultar”, expresó.
CONSENSO POLÍTICO
El presidente del Concejo Deliberante valoró la exposición de la profesional y reconoció el esfuerzo realizado durante estos meses. “Había escuchado excelentes referencias de su trabajo y también del enorme compromiso que ha tenido con el servicio”, señaló Cassini.
Confirmó además que actualmente se encuentra en tratamiento un proyecto impulsado por el Departamento Ejecutivo para declarar al servicio de Diagnóstico por Imágenes como actividad crítica. “Existe consenso dentro del Concejo para aprobar esta iniciativa. Entendemos que es necesario y que puede convertirse en una herramienta para comenzar a destrabar la situación”, sostuvo.
El presidente del cuerpo aclaró que la medida no solucionará definitivamente el problema, aunque podría generar mejores condiciones para la contratación y permanencia de profesionales. “Ojalá que esta declaración permita mejorar las propuestas salariales, recuperar algunas guardias y aliviar la carga laboral que hoy existe”, indicó.
UNA PROBLEMÁTICA QUE EXCEDE LO LABORAL
A lo largo de toda la reunión, la médica insistió en que el reclamo no debe interpretarse únicamente como una cuestión salarial. Por el contrario, sostuvo que se trata de un problema vinculado directamente con la salud pública y con la capacidad del Hospital para garantizar un servicio esencial.
“Esto afecta directamente a la población. Estamos hablando de diagnósticos, de urgencias y de la atención de los pacientes. Por eso necesitamos que nos escuchen”, concluyó Durotovich. Ahora, la atención está puesta en la próxima sesión del Concejo Deliberante, donde podría aprobarse la declaración de actividad crítica para el servicio, una medida que aparece como el primer paso para intentar descomprimir una situación que, según los propios profesionales, ha llegado a un punto límite.
