Dos familias balcarceñas quieren adoptar al adolescente de 17 años

Con una medida de abrigo, "L" se encuentra alojado desde hace nueve años en la Sociedad de Protección a la Infancia
"Nuestro deseo y nuestro trabajo apuntan a que esta convocatoria tenga buenos frutos". La expresión, publicada ayer en El Diario, pertenece a María Jesús Irazoqui, directora de la Sociedad de Protección a la Infancia, refiriéndose al deseo de un joven de 17 años, quien desde hace nueve se encuentra en dicha institución bajo una medida de abrigo, de ser adoptado.
El caso cobró estado público a través del Juzgado de Familia número 5 de Mar del Plata, que fue quien hizo el pedido a la opinión pública luego de recibir la autorización de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires.
Ahora, ese deseo de "L", el adolescente que quiere encontrar una familia antes de cumplir los 18 años, parece que ha encontrado eco. Según confirmó la doctora Clara Obligado, jueza a cargo del expediente, ya hay dos familias de Balcarce que manifestaron su interés de adoptarlo.
El joven, subrayó la magistrada, "está súper contento, porque siente que la comunidad le respondió".
LO QUE VIENE
Tras ese paso, ahora se inicia otro que comprenderá una serie de acciones por parte de especialistas en el abordaje de esta cuestión que deberán efectuar un seguimiento psicológico y social de las familias que mostraron su interés de adoptar a "L".
La jueza Obligado, quien reconoció sentirse sorprendida por la repercusión que tuvo la causa a partir de trascender el pasado lunes a través de los medios periodísticos, explicó que aquel proceso es "rápido" ya que incluirá charlas con los hijos de los matrimonios además de reunir datos que hacen a los aspectos habitacional y económico, entre otros, de los interesadas en la adopción. "No hace falta ser rico para adoptar, pero si responsable", remarcó.
"L", junto a integrantes de la Sociedad de Protección a la Infancia, entre ellos la directora Irazoqui, le manifestó el año pasado a la jueza Obligado su íntimo deseo de poder ser adoptado por una familia de Balcarce, ciudad en la que nació.
Consultada la magistrada sobre cuánto tiempo puede pasar para que "L" esté en su nuevo hogar, respondió: "No mucho. El está apto para ser adoptado. Lo más difícil es la parte humana".