El comercio tradicional pierde terreno y la Cámara busca regular la apertura de nuevos negocios
La situación que atraviesa el comercio local, marcada por dificultades económicas y el cierre de establecimientos que durante años formaron parte de la actividad de Balcarce, sumó en los últimos tiempos un nuevo motivo de preocupación para la Cámara de Comercio e Industria: la creciente instalación de comercios vinculados a ciudadanos de origen oriental.
El presidente de la entidad, Alberto Fernández, confirmó que la Cámara presentó un planteo ante el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante, con el respaldo de la Federación de Entidades de Comercio, que también lleva adelante gestiones a nivel nacional.
Fernández explicó que la intención es encontrar algún mecanismo que permita abordar la situación en el ámbito local, aunque reconoció que actualmente no existe una herramienta legal que permita impedir la apertura de estos establecimientos cuando cumplen con los requisitos de habilitación.
"Estamos preocupados, ocupados y activamente en el tema", sostuvo el dirigente, quien remarcó que la Cámara no pretende quedarse de brazos cruzados frente a una situación que, según afirmó, continúa creciendo. En ese sentido, planteó la posibilidad de analizar alguna regulación vinculada con la cantidad de habitantes de la ciudad y la cantidad de establecimientos comerciales, en una línea similar a debates que se dieron años atrás cuando comenzaron a instalarse grandes superficies comerciales.
LA DIFERENCIA FRENTE A LOS COMERCIOS TRADICIONALES
Durante la entrevista, Fernández también fue consultado sobre las diferencias que permiten que algunos nuevos establecimientos puedan abrir sus puertas mientras comercios locales con años de trayectoria terminan cerrando.
El titular de la Cámara vinculó esa situación con las distintas estructuras de costos que enfrentan unos y otros. Según explicó, los comercios tradicionales arrastran estructuras, impuestos y gastos que se vuelven difíciles de sostener cuando las ventas disminuyen, mientras que quienes abren un nuevo establecimiento lo hacen con una estructura inicial diferente.
"Empezaron a caer las ventas, lo supera la situación de lo que tiene que gastar", explicó Fernández al referirse a los comercios que terminan bajando sus persianas. A su vez, señaló que la menor cantidad de negocios en funcionamiento genera nuevas oportunidades para quienes llegan al mercado, dado que encuentran una porción de clientes que anteriormente se distribuía entre una mayor cantidad de establecimientos.
"VA A HABER MÁS NEGOCIOS CHINOS QUE HABITANTES"
Fernández sostuvo que el reclamo no apunta solamente a los comercios que ya se instalaron, sino fundamentalmente a encontrar una herramienta que permita ordenar el crecimiento futuro. "Nos han dicho en otros reclamos, a nivel local y a nivel nacional, que no hay herramienta legal", señaló, al explicar que quienes llegan cumplen con los requisitos necesarios para obtener una habilitación.
En ese contexto, y al referirse al crecimiento de este tipo de establecimientos, utilizó una expresión para graficar su preocupación: "Va a haber más negocios chinos que habitantes". El dirigente también hizo referencia a medidas que, según indicó, permitieron en algunos casos limitar el tamaño de determinados locales, aunque consideró que eso no resuelve el planteo de fondo que sostiene la entidad.
UN COMERCIO LOCAL CADA VEZ MÁS REDUCIDO
Otro de los datos que dejó la entrevista estuvo relacionado con la presencia de comercios tradicionales de Balcarce. Fernández estimó que actualmente quedaría aproximadamente un 10% de aquellos negocios familiares "tradicionales y legendarios" que nacieron y se desarrollaron en la ciudad.
"Hace años, Balcarce estaba cubierto de negocios de gente de Balcarce. Sabíamos de sobra dónde estaban ubicados y quiénes eran los dueños", fue la reflexión que acompañó el análisis sobre la transformación del comercio local. El presidente de la Cámara aclaró que no se trata de un número exacto, sino de una estimación, pero consideró que el porcentaje resulta significativo para dimensionar el cambio producido en la estructura comercial de la ciudad.
UN RECLAMO QUE RECIÉN COMIENZA
Fernández insistió en que las gestiones realizadas ante el Ejecutivo y el Concejo Deliberante cuentan con el acompañamiento de la entidad que nuclea a las cámaras comerciales del país. La intención, según explicó, es que durante los próximos días puedan obtener alguna respuesta a la presentación y avanzar en alternativas que permitan abordar una problemática que, desde la mirada de la Cámara, excede a un comercio o a un rubro determinado y se relaciona con la transformación que atraviesa la actividad comercial de Balcarce.
